Opinión

Todo en orden

Todo en orden

Es lo habitual que los mercados de fichajes de invierno sean utilizados por los equipos de fútbol para la incorporación de nuevos jugadores que sirvan para reforzar las plantillas en aquellos puestos en los que tienen alguna carencia. El Sevilla Fútbol Club también lo ha hecho este año incorporando a dos centrocampistas y a dos delanteros, cuyas aportaciones hasta ahora son variables. Desde los que no han aportado apenas nada, como Hannibal y Agoumé, este debido a una lesión; hasta los que se están saliendo en su rendimiento, como el canterano Isaac, pasando por un subalterno prometedor como Alejo Véliz, a quien la eclosión del dúo En-Nesyri-Isaac está impidiendo contar con minutos que sirvan para demostrar la valía que se le presupone.

Sin embargo, la mejor utilidad que ha tenido la ventana de fichajes de enero para el club hispalense ha sido la oportunidad que ha dado de poner orden en la plantilla, lo cual ha sido posible con las salidas de dos centrocampistas veteranos, Rakitic y Fernando. El tiempo y los resultados están poniendo de manifiesto la absoluta conveniencia de ambas operaciones, lo cual abre además el debate respecto a si ha llegado el momento de que otros futbolistas, cercanos a los 40 años de edad, de imponente pasado y dudoso futuro, como Navas y Ramos, deben continuar la próxima temporada.

El brasileño, a petición propia, y el suizo-croata, a instancias del entrenador, decidieron dar por concluida su estancia en Nervión, favoreciendo que se produjera en el vestuario una imprescindible clarificación de roles, que habían quedado difusos con la incorporación de Sergio Ramos debido a la trascendencia del camero más que a su personalidad, ya que no se conoce que haya habido ningún roce entre los ‘gallos del corral’. De todas formas, la mera presencia de un futbolista con su carisma y ascendencia es un elemento con la suficiente aportación cualitativa en un colectivo como para precisar de un reequilibrio de los poderes internos con respecto a los existentes la temporada pasada, en la que Rakitic era el líder que guiaba al grupo hasta la consecución de la séptima UEL. Su salida del Sevilla Fútbol Club ha supuesto, por tanto, una aclaración para el resto de componentes de la plantilla respecto al liderazgo del grupo, el cual sigue siendo ejercido de forma honorífica por un tímido Jesús Navas, y de forma efectiva por el ostentoso Sergio Ramos.

Esta reordenación de roles ha tenido su correspondiente correlato en el terreno de juego teniendo la inexcusable aportación del entrenador, quien está teniendo la habilidad de acomodarse a los recursos disponibles por encima de sus preferencias tácticas para establecer un orden en las alineaciones que están confiriendo lógica al juego del equipo. Los últimos encuentros del Sevilla Fútbol Club han permitido a los aficionados hacerse una idea sobre lo que pueden esperar, y lo que no, de los jugadores, quienes empiezan a desempeñar sus respectivas funciones en el terreno de juego con la tranquilidad y serenidad de la que hasta ahora carecían, lo cual ha tenido su evidente consecuencia en los resultados. En este caso no hay debate sobre si fue antes el huevo o la gallina porque parece bastante evidente que ha sido el orden y la lógica de planteamiento lo que derivado en la consecución de puntos, los cuales, lógicamente, retroalimentan a su vez la idea y fortalecen las consignas.

La fórmula está siendo tan exitosa que algunos jugadores empiezan a recuperar su mejor forma, como Badé o En-Nesyri, a la vez que permite que otros explosionen con vehemencia como Isaac y Kike Salas. De la misma forma que la temporada pasada fue la simplicidad de Mendilibar lo que permitió que el equipo mejorara su rendimiento y se alejara del abismo, en esta ocasión ha sido el orden de Quique Sánchez Flores el que ha obrado el milagro que ha permitido la reacción a tiempo para que el Sevilla Fútbol Club no se viera inmerso en un trance preocupante a final de temporada.

En cualquier caso, aún no está todo hecho. Todavía queda el tramo final liguero en el que el equipo debe intentar adicionar todos los puntos posibles para que su temporada no reciba el calificativo de suspenso total. Por mucho que los aficionados ya no sea vean con el agua al cuello y que el calendario inmediato permita atisbar que es factible recuperar posiciones en la clasificación, que nadie se olvide de que la temporada del Sevilla Fútbol Club sólo va a ser merecedora de un suspenso cuando llegue el último fin de semana de mayo. Por historia, por prestigio, por afición.  

 

Manuel Vicente

Calendar 5 de marzo de 2024 · 11:19

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