Opinión

Prudencia y honra

Prudencia y honra

El sevillismo está siendo prudente en la actual coyuntura del club. Gritos al palco y aplausos, y cariño a raudales al césped. Prudencia. Eso es, precisamente, lo que les pido a la dirigencia en la venta de las acciones: que ponderen todos los factores y las coyunturas, y elijan lo mejor para el futuro del club. La situación actual ya no es soportable. La mayoría del ambiente huele a quemado y algo —una parte de los Del Nido—, a azufre. Si nos dan a elegir entre barcos sin honra o honra sin barcos, elegimos siempre lo segundo, según el terrible dilema que tuvo que asumir el almirante Casto Méndez Núñez en la llamada Guerra del Pacífico. Pero no todo tiene por qué expresarse siempre en un dilema trágico; en realidad, el sevillismo, pragmático como siempre, quiere un poco de honra y muchos barcos. ¿Dónde llega el límite de ese mínimo de honra? En que la dirigencia sea sevillista, aunque el accionariado esté compuesto, en parte significativa pero minoritaria, por capital no sevillista.

Leía esta semana en The Economist la noticia de que Target, una cadena minorista estadounidense, está implementando un nuevo programa de recursos humanos llamado “10-4”. Si un cliente se acerca a menos de tres metros de un empleado de Target, este debe sonreír, establecer contacto visual, saludar con la mano y usar un lenguaje corporal amigable, cercano y acogedor. Si el cliente se acerca a menos de un metro y medio, los empleados deben saludarlo personalmente, sonreír e iniciar una interacción cordial y servicial. Visto esto, no sé en qué se diferenciarían los empleados y empleadas de Target de un robot estúpidamente sonriente y solícito. De momento, y a Dios gracias, los y las empleadas de Target seguro que conservan todavía una virtud que los robots aún no poseen: el más humano de los sentidos, la prudencia, sin cuyo concurso la satisfacción de los clientes se vería perturbada. Y en eso consiste el éxito de la empresa: en que los clientes se vayan contentos previo paso por caja, of course. Si falla la prudencia, se ausentará el sentido común al superponer como motivación —regla— externa lo que ya es una motivación —regla— interna. La prudencia se vería bloqueada por la obligación externa de ser amables y educados. Miren las tesis de J. Tirole, premio Nobel de Economía en 2014, en un artículo que se titulaba “Motivación intrínseca y motivación extrínseca”.

No es fácil decir qué es la prudencia, pero, yendo al caso de nuestro Sevilla, consistiría en traspasar parte del capital a aquellos que puedan garantizar dos objetivos: el mínimo de honra y una oferta de capitalización externa, teniendo siempre en cuenta, en caso de dilema, cuál es la regla de elección. En esta situación, vemos que uno de los modos de definir la prudencia es describir el campo de probabilidades que se barajan en una situación concreta por la inteligencia prudente y qué queda fuera de ese campo de probabilidades. Fuera quedarían los fondos financieros buitre, los abogados corruptos, los aventureros sin escrúpulos ni crédito, en fin… Tampoco hace falta que conozcan a Spencer o a Kinke, o que se les salten las lágrimas escuchando a El Arrebato, pero sí que tengan abiertos los oídos a los gritos, entre aullidos y olés, del sevillismo. Porque el Sánchez-Pizjuán ora ruge, ora invoca con el olé. ¿Saben que la palabra olé proviene del árabe clásico wa-llāh, que significa «¡por Dios!»? Es una exclamación de admiración, sorpresa o emoción. Con el tiempo, en el habla mozárabe y andalusí, esta expresión se habría transformado fonéticamente: wa-llāh – o-láh – olé. Todavía recuerdo los olés nacidos de la diestra de seda de Enrique Montero, como decía Blázquez en ABC; y los “¡olés!” con los regates imposibles que arrancaba aquel chaval de Las Candelarias llamado Moisés. O cómo el público se levantaba de los asientos cuando encaraba El Mudo Franco Vázquez. Alguien que escuche al Sánchez-Pizjuán… No es mucho pedir, ¿verdad? Porque hasta para pedir hay que ser prudente.


“Prudencia es elegir el medio y el mejor medio.”(Baltazar Gracián)

Francisco Garrido Peña

Calendar 17 de noviembre de 2025 · 08:22

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

Juanlu, la oferta del Nápoles, Matías Almeyda y el derbi

Fermín Tobalina

18 de noviembre de 2025 · 13:12

Así les va a los internacionales del Sevilla FC

José Manuel Donoso

17 de noviembre de 2025 · 14:26

Choque de propuestas por el Sevilla FC

Manuel Morales

16 de noviembre de 2025 · 18:51

Victoria para apuntar alto

Antonio Borrego

16 de noviembre de 2025 · 17:54