Eduardo Cruz Acillona | El cristal con que se mira
Eduardo Cruz Acillona | El cristal con que se mira

Este pasado lunes conocíamos que el partido de ida del derbi lo jugaremos como visitantes el próximo 10 de noviembre, domingo, a las nueve de la noche. Sí, a las nueve de la noche. ¿Alguien en la sala recuerda el último partido que jugó el Sevilla en nuestra ciudad y de día? Es que lo del “domingo a las nueve de la noche” parece una invariable coletilla más…

Fíjense cómo será la cosa que creo que en el Consejo de Administración del club ya están haciendo gestiones para que el Valencia FC nos preste el murciélago para nuestro escudo. Y que el Arrebato está pensando en variar la letra del himno para empezar a cantar “Dicen que nunca se duerme…”. Y que muchos aficionados, en vez de llevarse a su localidad una almohadilla, van a optar directamente por la almohada y el pijama para ir adelantando tiempo. Y que el Metro de Sevilla va a incorporar a sus trenes vagones-cama para los desplazamientos de vuelta a casa al final de cada encuentro. Y que la Consejería de Empleo va a permitir que el lunes entres a trabajar más tarde si tienes carné del Sevilla. Y que Endesa va a hacer a nuestro equipo Cliente del Siglo por lo que se está dejando de presupuesto en iluminar el campo cada vez que hay partido. Y que el plantel de securatas va a pedir un plus de nocturnidad. Y que los aficionados de Gol Norte van a empezar a animar más bajito en la segunda parte de los partidos para no molestar a los vecinos que se acuestan temprano. Y que en el proyecto de construcción del tercer anillo ya han suprimido el diseño del voladizo porque total “pa qué”, si ni va a llover ni va a hacer sol. Y que los jugadores de las categorías inferiores del club están todos convencidos de que nunca podrán debutar en el primer equipo pues tienen que estar en casa antes de las diez. Y que las autoridades sanitarias advierten de que eso de cenar con tanta frecuencia bocatas en el descanso puede ser perjudicial para la salud. En fin…

Vale que en Sevilla ha estado haciendo musha caló desde que comenzó la competición, pero los viernes por la noche y los sábados por la noche también refresca, ¿eh?… Qué ganas de jugar en Canarias para que sea una hora menos…

Vale también, dicen los más optimistas del lugar, que esto nos servirá de entrenamiento y aclimatamiento para el partido del derbi, pero es que ese día hay elecciones generales (lo digo aquí porque lo mismo ustedes no se han enterado, que nuestros políticos los están llevando con total discreción y apenas hablan de ello) y nos van a tener locos todo el día.

Uno ya no va a saber si vota a su candidato en la urna o en la web de Marathon Bet, en el colegio electoral o en la peña. Mezclará las declaraciones de Pablo Iglesias con las de Jordán y no sabrá si asaltar los cielos o La Palmera. Escuchará que la derecha se presenta reforzada y no sabrá si le hablan de Pablo Casado o de Jesús Navas. Al oír la lista de nombres que se sientan en el banquillo no sabrá si se trata de fútbol o de corrupción. Lo mismo que si escucha la expresión “se han puesto las botas”.  En el palco de autoridades habrá quien comience el partido sentado en una localidad y lo finalice en un escaño. Será un día de gran protagonismo para los suplentes, porque aquellos afortunados ciudadanos que hayan sido designados como presidentes y vocales de mesa electoral harán lo que no está en los escritos para escaquearse y no perderse el partido. Un lío…

Lo único que está claro es que ese día, a las once de la noche, al final de la jornada, al final del partido y al final del recuento de votos, es seguro que habrán ganado los de siempre. O sea, los nuestros.  

Y mientras todo eso llega, nos vemos este domingo. Con fuerte viento de Levante. ¿Se imaginan a qué hora? Pues eso.

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