Opinión

Sevillistas hasta la muerte

Sevillistas hasta la muerte

Jul y Gan no dan crédito. Que algunos sean capaces de pedir la cabeza de Julen Lopetegui cuando el Sevilla Fútbol Club va segundo es algo que no les entra en la cabeza. Ni a ellos ni a mí, pero mi opinión carece de importancia. Resulta que nos hemos venido riendo de ese equipo en el que milita, porque por bien de ellos jugar no juega, un tipo que es aún peor persona que guardameta y una afición acomplejada que le ríe las gracias, y no somos capaces, o no queremos darnos cuenta, de que a día de hoy tenemos al entrenador que mayor porcentaje de victorias ha conseguido con nuestro equipo en toda su historia, por mucho que otros hayan podido levantar más títulos.

—¿La gente no se acuerda de dónde venimos? —se preguntaba Jul—. Hace quince años, conseguimos un título después de casi sesenta sin mojar. Generaciones enteras sin conocer más alegría en el Sevilla Fútbol Club que clasificarse para la UEFA algún año que otro. ¿Y queremos echar al entrenador con el que vamos segundos? Se me cae la cara de vergüenza. O en este año se nos han infiltrado palmerines, o no lo entiendo.

—Hace una semana, gritábamos Julen, Julen, Julen Lopetegui. ¿Y hoy? — Se quejaba un desesperado Gan—. ¿Qué nos está pasando?

—El problema son las redes sociales—afirmaba Jul—. La gente normal no grita, no se queja de esa forma. Y tiene que haber mucho trol verderón o merengue tratando de desestabilizarnos, de meter veneno para que todo se rompa. Y muchos de los nuestros les siguen la corriente.

—Soñar con que a estas alturas íbamos a ir segundos lo hubiera firmado cualquier seguidor del Sevilla Fútbol Club el verano pasado—sentenciaba un convencido Gan—. Y si además lo hemos hecho con un equipo diezmado por las lesiones, unas lesiones que hay que analizar y encontrar sus verdaderas causas, por supuesto, tenemos que admitir que el mérito del grupo es increíble. ¡IN-CRE-Í-BLE!

—Honor a ese entrenador que ha sido capaz de cohesionar al grupo y hacerlo fuerte para luchar frente a la adversidad—exclamó Jul.

—La gente quiere que ganemos todos los partidos—insistió Gan—. La gente parece que no se da cuenta de que esto es un juego entre dos equipos, y el otro tiene tantas ganas de vencer como el nuestro, y que si uno aprieta, el otro tiene que defenderse; y que cuando los partidos se acumulan y las rotaciones son casi imposibles, el físico se resiente y no se puede correr como en otros días. Y las lesiones pasan de ser una anécdota a convertirse en el pan nuestro de cada día.

—¡Un respeto a esos futbolistas que se parten el pecho por nuestro escudo sin haber nacido en esta tierra! —gritó Jul,

—Y eso no quiere decir que no haya que llegar al fondo del tema de las lesiones— añadió Gan—. Analizar si el entrenador ha sido conservador a la hora de refrescar a los jugadores, si los preparadores físicos no han evaluado de forma adecuada las cargas de trabajo… Pero eso no resta mérito alguno a lo realizado.

Todos estamos de acuerdo en que el equipo no hizo méritos para vencer en Mendizorroza ante un rival que se jugaba la vida y que ahora o nunca tiene que reaccionar para no descender. Todos estamos de acuerdo en que esto no es la primera vez que pasa, y que perder una oportunidad como la de esta temporada para acercarnos a un título liguero, con Barcelona y Atlético de Madrid en horas bajas, con un Real Madrid necesitado de renovación, es una pena. Pero el desafío era muy difícil para un club como el Sevilla Fútbol Club en el que no quedarán apenas aficionados que vivieran aquel único título liguero conseguido. Muy difícil por presupuesto, por tradición, y por tantos y tantos intangibles que influyen de forma tan decisiva en la consecución de resultados.

Y por todo eso, el equipo, Julen Lopetegui, merecen un respeto. Lo merecen porque nos han llevado a un lugar impensable para cualquiera que no se parezca a los aficionados acomplejados y vende humos que tanto abundan al sur de la ciudad, que creen tener ya en sus bolsillos no sé cuántos títulos sin darse cuenta de que están agujereados por la envidia.

Por favor, dejen de protestar, de quejarse, de lloriquear por las esquinas; de portarse como niños mimados y caprichosos que se enfadan al menor contratiempo. Centrémonos en apoyar al Sevilla Fútbol Club a muerte, acompañemos a nuestros guerreros, a los que queden en pie, en una lucha que también es la nuestra. Hagamos nuestra parte, la que nos toca, apoyar sin la más mínima duda. Lo sucedido se está analizando. Exijamos transparencia en su momento, porque también la merecemos. Pero no dejemos de animar. Si eres sevillista hasta la muerte también hoy es un buen momento para demostrarlo.

Manuel Machuca

Calendar 7 de marzo de 2022 · 10:25

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