Opinión
Respondiendo a Monchi
Impecables las opiniones expuestas por don Ramón Rodríguez Verdejo, al que popularmente se le conoce como Monchi, después del partido del domingo ante el Atlético de Madrid en el que el Sevilla Fútbol Club certificó su clasificación para la Liga de Campeones de la próxima temporada. Impecable en desenmascarar a los enemigos madrileño-madridistas de la entidad que defenderán con uñas y dientes el status quo actual del fútbol español para que su amo, el Ladrón Madrí, no vea mermada un ápice su cuota de poder e influencia. Tan sólo una salvedad en cuanto a las formas: en la dialéctica no conviene mostrarle a tu enemigo que le ha hecho daño su puñalada, mejor tirar de ironía y devolver la daga con una sonrisa, sin mostrar dolor.
Además de esto, el director deportivo del Sevilla Fútbol Club hacía una pregunta retórica: tres años consecutivos consiguiendo plaza Champions, ¿qué más queremos? Pues, hombre, ya que pregunta se le pueden dar varias ideas sobre qué es lo que quiere una parte del sevillismo, cuya magnitud no se puede saber, a tenor del desarrollo de esta temporada.
Hay sevillistas a los que les gustaría ver que su equipo se desempeña en la Liga de Campeones con mejor trayectoria que la de esta temporada, en la que ha sido eliminado en una fase de grupos en la que se enfrentaba al décimo de la liga francesa, el duodécimo de la liga alemana y al líder de la liga austriaca. Estaremos de acuerdo en que no eran, sin duda, competidores como para no acceder a los octavos de final de la máxima competición continental.
Lamentablemente se cayó a la Europa League y, a partir de ahí, toda la entidad, desde el presidente hasta el último aficionado, se marcó como objetivo estar presente en la final a disputar en nuestro estadio. Tampoco se consiguió porque nos eliminó el séptimo de la liga inglesa, algo que invadió de decepción al sevillismo que, una vez instalado en la élite, ya ve en la segunda competición europea una obligación más que un deseo. Es indudable que la trayectoria internacional ha sido la gran rémora de esta temporada y eso es lo primero que el aficionado del Sevilla Fútbol Club quiere evitar.
En la competición doméstica, no son pocos los deseos que acumula la afición, quizá empezando por no ser el equipo que más empates firma a lo largo del año, continuando por no ser el menos goleador de los cinco primeros clasificados. Seguro que la opinión mayoritaria en el sevillismo es que quiere mejorar una segunda vuelta del Sevilla Fútbol Club en la que se ha ocupado la octava plaza de la clasificación con apenas 26 puntos después de 11 empates y cinco victorias con 22 goles a favor y 17 en contra.
¿Qué más quiere el sevillismo? Pues, sin entrar en el manido y absurdo debate sobre si el juego es bonito o es feo, seguro que la mayor parte apostaría por presenciar partidos de nuestro equipo con mayor ímpetu ofensivo en los que disponga de más de un par de ocasiones de gol en cada encuentro, puesto que la estadística de disparos a puerta coloca al Sevilla en la novena posición con 143 por detrás, incluso, del descendido Levante, lo cual refleja con claridad la inocuidad del sistema puesto en el césped esta temporada. Y como ejemplo de ello, vienen al recuerdo partidos como ante el Cádiz, Real Sociedad, Athletic de Bilbao, Villarreal y tantos otros en los que la delantera del Sevilla Fútbol Club pasaba inadvertida mientras que defensas y centrocampistas eran incapaces de llevar el balón hasta el campo contrario, perdiéndose en pases horizontales y pérdidas inoportunas de pelota que concluían en ocasiones de gol del contrario.
A nadie se le escapa que la liga española ha elevado su competencia de manera considerable en los últimos años y que, en éste en particular, la mayoría de los equipos han vendido muy cara la derrota. Pero ello no obsta para creer que el rendimiento de nuestra plantilla podría haber sido mucho más elevado en los partidos disputados como visitante, sobre todo en los grandes escenarios del fútbol patrio.
Se trata, por tanto, de deseos que anidan a buen seguro, en mayor o menor proporción, entre los sevillistas, buena parte de los cuales han sido complacientes con el entrenador en la peor época de las lesiones y de las lamentables decisiones arbitrales que hemos padecido esta temporada. Sin embargo, una vez superada esa mala racha, no se ha visto una mejoría en la dinámica del equipo, lo cual alimenta la duda en la afición sobre el devenir que se pueda tener la próxima campaña en caso de que Julen Lopetegui continúe por cuarta temporada dirigiendo a nuestra plantilla. La decisión compete única y exclusivamente a don Ramón Rodríguez Verdejo y al consejo de administración de la entidad, a partir de la cual a los aficionados sólo nos corresponde sentarnos y observar.
En esas mismas reflexiones postpartido del domingo, hablaba Monchi de que todos debemos reflexionar sobre lo que podemos aportar al Sevilla Fútbol Club. En ese ‘todos’ también debería entrar la afición, a la cual le corresponde plantearse si conviene mantener abierto durante toda la temporada el debate sobre el entrenador, en el que además se alcanzan cotas de acritud e insultos impropias de lo que debería ser la “familia roja y blanca del Sánchez-Pizjuán”.
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