Opinión

Mírense el escudo

Mírense el escudo

No somos conscientes de lo que tenemos. Imposible. Nuestro Sevilla Fútbol Club es grande, pero jamás sabremos el valor tan alto de grandeza que tiene. Al menos, en Sevilla. O en Andalucía y España. No lo sabemos. Sin embargo, es necesario y eso solo se consigue de una forma: recordando nuestra historia.

Este pasado 9 de marzo de 2022, se cumplieron exactamente 132 años del primer partido oficial del Sevilla Fútbol Club (aunque algunos se empeñen en menospreciar o darle la espalda a la historia). Ahora, escasas horas le separan de volver a soñar con un nuevo título en el viejo continente. El camino más complicado, pero que solo unos pocos pueden completar. Jamás fue fácil ganar una UEFA o una Europa League, esta vez aún menos.

Viene al Ramón Sánchez-Pizjuán el completísimo West Ham inglés. Un equipo que marcha sexto en la más que probable mejor liga del mundo y que entiende a la perfección el equilibrio entre juego físico y táctico. Además, tienen a uno de los talentos más prometedores de Inglaterra: Declan Rice, que finalmente podrá jugar el partido. Si con eso fuera poco, el Sevilla Fútbol Club formará un once inicial con ocho bajas primordiales, entre ellas sus tres jugadores más trascendentales en el sistema de Julen Lopetegui: Diego Carlos, Fernando Reges y ‘Papu’ Gómez.

Vaya, parece que el Sevilla Fútbol Club lo tiene más que complicado. Sobre el papel, casi imposible, ¿no? Qué inocentes somos los sevillistas de finales. Me debería de dar una vuelta por Europa para ver cómo se mira (y se admira) a este equipo. Porque dan igual las bajas o las fortalezas del rival. En Nervión ya se han cazado leones, dragones e incluso demonios. Este estadio está bendito, pero también maldito. Porque, cuando fallen las piernas, estoy seguro de que Jesús Navas se mirará el escudo y que de Monchi tranquilizará a los suyos con un claro: «Nos va a llegar». Pero más aún de que Pablo Fornals también mirará el escudo del Sevilla Fútbol Club. Y Lanzini, Rice, Antonio…

Al igual que lo hizo Martial en Colonia, o Jürgen Klopp en Basilea. No traten de entenderlo, la simbiosis del Sevilla Fútbol Club con la Europa League es mágica. Incluso milagrosa, como lo fue aquel gol de Andrés Palop en el frío Donetsk o el de Mbia en el caliente Mestalla. Créanselo porque demasiadas razones ha dado ya este club para ello.

Cuando comencé esta aventura de las columnas y me asignaron este maravilloso día de la semana para expresarme, lo tuve claro. ¿Quién mejor que un sevillista de finales para hablarles un jueves? Somos grandes, los reyes de la Europa League. Los dueños eternos de los paragüeros y eso, en el verde, se plasma. La maravillosa narrativa del Sevilla Fútbol Club, la épica literaria hecha fútbol. El sinsentido más lógico. La fuerza de un equipo y una afición. Recuerden: el temido es el tímido y afectado por mil bajas Sevilla, no el poderosísimo West Ham.

José Manuel Rodríguez

Calendar 10 de marzo de 2022 · 09:59

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