Opinión
Gracias JLo
No sabe bien JLo lo que ha hecho. El argumento que le ha dado a sus detractores es poderosísimo e irrefutable: ¡a partir de ahora querrán que el Sevilla Fútbol Club domine todos los partidos, pero todo, del modo en que lo hizo el domingo! Y cuando no lo haga, leña al mono, que para eso cobra.
Lo que hizo la escuadra que dirige el vasco en el derbi fue sencillamente magistral, aplastante, incontestable, inmejorable. Hay quien pretende consolarse, como hace el entrenador rival, argumentando que el partido estaba igualado hasta la expulsión de uno de sus jugadores, interpretando falazmente unos hechos incontestables. Ya en la primera parte del encuentro no había un solo espectador, en el campo o ante la tele, que dudara de la superioridad sevillista, plasmada en un vendaval de juego que fue precisamente lo que provocó que el mediocentro defensivo verdiblanco acumulara puntos para terminar el partido antes de tiempo, dada su incapacidad para apagar los numerosos fuegos que surgían a su alrededor. La expulsión del tal Guido no fue causa sino consecuencia del dominio del Sevilla Fútbol Club en un derbi que, como es lo más probable, se decantó en su favor.
A partir de ahí, los goles llegaron de la forma en que lo hicieron, como pudiera haber sido de cualquier otra puesto que era sólo cuestión de tiempo. Los jugadores del Sevilla Fútbol Club manejaban el balón con criterio mientras que los verdiblancos se limitaban, impotentes, a correr detrás desmoralizados ante la imposibilidad e incapacidad para manejar un cuero que antes o después acabaría entrando en su portería. Lo pudo haber hecho en varias ocasiones Rafa Mir, un delantero que está donde tiene que estar y que no cazó la pelota en más de una ocasión por unos pocos centímetros. Con una chispa más de fortuna, ahora mismo se estaría hablando de un partido estelar de este goleador con habilidades para dar mucho que hablar. No debe extrañar que algunos sevillistas le pongan en duda; también lo hacían con En Nesyri y ahora le añoran.
En un colectivo con millones de personas repartidas por todo el mundo, no debe sorprender que haya detractores no sólo de Rafa Mir sino también de Rakitic, de JLo, de Monchi o de cualquiera de los que están expuestos en el escaparate sevillista. En esta sección, sin ir más lejos, se ha cuestionado el papel que estaba jugando el croata en determinados partidos, mas en ningún caso se ha pasado por la cabeza dar por acabada su carrera, lo cual es una osadía insensata. Ni se debe esconder una evidencia coyuntural, ni se debe elevar a categoría definitiva lo que muchas veces no es más que un episodio puntual derivado de causas concretas. En este punto, conviene recordar al genial Ever Banega y su reconocimiento hacia JLo por dejarle en la suplencia en un determinado momento en el que su condición física no le permitía rendir todo lo conveniente. Lo que vino después ya lo conocemos todos y puede verse en la sala de trofeos del Sánchez-Pizjuán.
No eleven a definitivo que Rakitic está acabado porque cuando menos se lo esperen volverá a marcarse un partidazo como el del domingo; ni denosten a Rafa Mir como si fuera un ‘paquete’ fichado por más dinero del que merece porque volverán a errar como les ocurrió con EnNesyri, cuyo valor de mercado se ha duplicado año y medio después de su contratación. Ríndanse a la evidencia de que lo puntual no es permanente y que todo, en el mundo del fútbol, cambia de color en el momento que menos se espere.
Y sobre todo no se empeñen en llevar razón; admitan que uno puede equivocarse, que los pronósticos apriorísticos pueden ser erróneos, y que lo importante no es presumir de “yo ya lo dije”, aquí lo único relevante es que el Sevilla Fútbol Club siga ofreciéndonos más satisfacciones que disgustos. Dejen de poner empeño en que nuestro equipo cambie de entrenador y déjense llevar por la agradable sensación que supone seguir triunfando, dominando, controlando, manejando, el fútbol de esta bendita ciudad como nunca antes se hizo. Aún siendo relevantes los números que reflejan que JLo aún no ha perdido ningún derbi en sus tres temporadas en el Sevilla Fútbol Club, lo mejor es el placer que eso provoca en los aficionados, ninguno de los cuales debería sentirse al margen de percibirlo y disfrutarlo.
En efecto, quien se sentó el domingo en el banquillo sevillista era JLo. Quien dirigió a los hombres que vencieron era JLo. Quien diseñó el fútbol dominador desplegado en el derbi fue JLo. El artífice de lo bueno, y de lo malo, que ejecuta nuestro equipo en el campo es JLo; y puesto que recibimos más placer que disgustos, de justicia es agradecérselo. Agradézcanle en cualquier caso, si quieren, el argumento facilón y recurrente que les ha proporcionado: si el Sevilla Fútbol Club lo ha hecho una vez, que lo haga todas.
Adelante, todos somos libres de elegir el motivo de nuestra infelicidad. Incluso los hay que persisten en su desgracia ‘manquepierdan’ una y otra vez.
9 de noviembre de 2021 · 11:06
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