Opinión

Plata o Giralda

Plata o Giralda

Decir esto después del 5-1 en Barcelona no es fácil, pero tampoco por ello falso. Barcelona no era el sitio idóneo para dar el salto. El Sevilla Fútbol Club ha conseguido en pocos meses tres R que se creían imposibles: renovar la plantilla, rebajar la edad media de los DNI y recuperar músculo en las piernas. Sobre esta plataforma felizmente conquistada se puede empezar a soñar con recuperar la senda extraviada con Lopetegui.

La senda perdida no es otra que el alabado “modelo de negocio” que supo conjugar el enorme éxito deportivo (plata) con la continuidad de la sevillanía de la mayoría accionarial (Giralda). Está más que claro que este es el único modelo de negocio que puede optimizar estas dos funciones (plata y Giralda) en el Sevilla Fútbol Club. Si queremos seguir tocando plata y a la vez no dejar de ser lo que fuimos, no hay otro camino, y lo que han demostrado estos últimos años es que los atajos son muy peligrosos. El atajo de la entrada de los americanos en la masa accionarial (jugando todos a aprendiz de brujo) o el intento de dar un salto de calidad con Lopetegui (comprando caro y viejo y no vendiendo pronto ni criando barato y jóvenes) nos ha tenido que servir de aprendizaje.

Se trata de un caso de óptimo de Pareto que se puede aplicar al Sevilla Fútbol Club. La definición técnica podría ser la siguiente: sea P un problema de optimización multiobjetivo (en nuestro caso dos, plata y Giralda), se dice entonces que una solución es Pareto óptima cuando no existe otra solución (modelo de negocio) tal que mejore en un objetivo (plata o Giralda) sin empeorar al menos al otro (plata o Giralda).

Wilfredo Pareto fue un economista y sociólogo italiano que realizó importantes aportaciones entre la teoría del equilibrio general de Walras, a la que complementó con este modelo de optimalidad. El equilibrio perfecto suponía unas condiciones de mercado ideales sin interferencias externas, donde oferta y demanda tendían a la simetría. Pero este mercado nunca existió, pues el mercado real era en realidad un producto político del Estado. Esa irrealidad formal de la teoría del equilibrio general no elimina por completo sus utilidades epistémicas, solo las limita severamente, y esto es lo que aporta Pareto en cierta medida. El economista italiano baja al suelo la pelota de la teoría formal de Walras.

Y esto es lo que pretendo con la aplicación del óptimo de Pareto a la ola de bulos en la que está metido el sevillismo con demandas contradictorias entre sí, pidiendo a la vez más plata y más Giralda. Esto no nos obliga a elegir el mal menor, sino que solo nos obliga a elegir y dejarnos de pamplinas. Para esta elección óptima, García Pimienta es un entrenador más que idóneo para el Sevilla Fútbol Club. Más allá del resultado del partido con el Barça, esta línea es la que hay que consolidar y blindar ante los bulos de sirena de quien desgraciadamente se ha revuelto contra lo que es, en no poca medida, su propia obra. Del árbitro no hablamos. No porque se equivoque, sino porque siempre se equivocan para el mismo lado… el de Negreira.

Francisco Garrido Peña

Calendar 21 de octubre de 2024 · 09:00

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

El derbi sevillano no se juega en México

Hugo Fernández Prieto

21 de octubre de 2024 · 09:33

Los errores del Sevilla FC en Barcelona

Reyes García

21 de octubre de 2024 · 09:02

Manuel Vicente: «El Sevilla FC ha hecho el ridículo»

Manuel Vicente

20 de octubre de 2024 · 23:56

García Pimienta: «No tengo una explicación exacta»

Borja Pérez

20 de octubre de 2024 · 23:55