Opinión
Momento de ajustes
El estreno liguero del Sevilla Fútbol Club en el empate del pasado viernes ante la UD Las Palmas dejó argumentos inapelables tanto para que los agoreros benaventistas arremetan de nuevo contra el consejo de administración como para que los optimistas más acérrimos tengan la esperanza de que esta campaña va a ser más ‘normal’ que las dos anteriores. Los primeros lo tienen fácil si ponen el acento en los errores defensivos y en la fragilidad en esa zona del campo, en la cual se concentran las carencias de la plantilla, mientras que los segundos pueden asentar sus argumentos en la abundante generación de juego y de ocasiones de peligro que materializó el estilo de García Pimienta, cuya actuación también ofrece razones a ambos bandos.
Ya en el último amistoso de pretemporada en Liverpool quedó evidenciado que la parcela defensiva es el punto débil de este Sevilla Fútbol Club, aunque curiosamente sea el menos reformado debido a que cuantitativamente ofrece mejores prestaciones que cualitativamente. En el análisis del entrenador, sin embargo, esta parcela arroja menos motivos de preocupación, ya que García Pimienta confía en poder obtener un buen rendimiento de jugadores como Marcao o Nianzou, quienes en su tercer ejercicio como sevillistas carecen, por contra, de crédito alguno entre la afición, sobre todo debido a su amplio historial de lesiones y problemas físicos. Las aportaciones del reconvertido Gudelj y del joven Kike Salas también parecen convencer al técnico, quien suspira por poder conservar a su central más solvente, Loic Badé, cuyo futuro en Nervión está todavía en el aire.
Lo que más poderosamente llama la atención es que a estas alturas de mercado no se manejen, al menos públicamente, nombres de defensas centrales que refuercen esa posición incluso aunque haya salidas, ya que no se puede considerar que el zurdo Mario Hermoso sirva de recambio para el diestro francés subcampeón olímpico. La incorporación del madrileño acarrearía además un overbooking de centrales izquierdos, junto con Salas y Marcao, mientras que en la zona derecha quedarían sólo Nianzou y Gudelj, lo cual sería garantía de debilidad.
Pese a la tranquilidad del entrenador, lo cierto es que la zona defensiva requiere de drásticos ajustes en las dos semanas que quedan de mercado si no se quiere que el desempeño del equipo en futuros partidos muestre las mismas dudas y fragilidad que ya se vieron en el estadio canario, donde el Sevilla Fútbol Club cobró ventaja por dos veces en el marcador y no fue capaz de conservarla debido a esa endeblez a la hora de mantener la portería a cero.
Al igual que la retaguardia, aunque quizá con menos intensidad, también el centro del campo aconseja una nueva incorporación, pese a que el ajuste del técnico de incorporar a Juanlu Sánchez a esa zona del campo consiguiera buenos resultados en el Insular, donde, además de ver portería, ofreció, junto con Sow, efectivas apariciones ofensivas. En cualquier caso, la temporada es lo suficientemente larga como para prever que pueda darse de nuevo un momento en el que confluyan varias bajas en esa parcela, como ya ocurriera en la primera jornada liguera, en la que confluyeron las lesiones de Lokonga y Suso y la sanción de Saúl, mermando buena parte del potencial. Ahí es donde sí parece muy oportuna la incorporación de un futbolista experimentado y de buen toque como Sergi Roberto, que ofreciera bastante solvencia y empaque al juego del Sevilla Fútbol Club.
Estos ajustes en una plantilla a la que solo le faltaría la guinda, que bien pudiera llevar el nombre de Ansu Fati si en las últimas horas del periodo de fichaje cuaja lo que se viene vislumbrado desde hace meses, deberían llevar aparejados los correspondientes retoques en la forma de jugar del equipo, sobre todo en la construcción del juego con salida de balón desde el área propia. El estilo de García Pimienta, como ya se sabía, es enemigo de los desplazamientos en largo y de las segundas jugadas puesto que se apuesta por el control del balón y el toque en corto para llevarlo hasta el área contraria, con independencia de que en ocasiones se busque también la verticalidad de los extremos. Con estos parámetros, el principal ajuste debiera ser la velocidad tanto del pase entre compañeros como de los desmarques de los futbolistas, dado que un juego excesivamente lento favorece el robo de la pelota por parte del equipo contrario. Asimismo, el Sevilla Fútbol Club debería mejorar el juego de pies de su portero para minimizar al máximo los errores y las pérdidas de balón.
Son todo, por tanto, detalles que aún es momento de corregir, lo cual ofrece motivos de esperanza para quienes quieran tenerla. Conseguir la victoria en el estreno del Sevilla Fútbol Club en el Sánchez-Pizjuán ante el Villarreal el próximo viernes haría bueno el punto logrado en Las Palmas y supondría iniciar el campeonato con una ‘media inglesa’ que, en caso de mantenerla en el tiempo, sería una excelente trayectoria.
21 de agosto de 2024 · 14:15
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