Sevilla FC
Orsato le cortó las alas
El Sevilla FC no fue capaz de sacar buenas noticias ante el PSV en el choque correspondiente a la jornada dos de la UEFA Champions League. Los de José Luis Mendilibar se vieron tremendamente perjudicados por el colegiado del encuentro, Daniele Orsato. Aparte de esto, la primera mitad de los hispalenses mostró una puesta en escena que dejó mucho que desear. En la segunda mitad mejoró, a pesar de los factores que le hicieron perder dos puntos y fiar gran parte de la clasificación al doble enfrentamiento contra el Arsenal.
Primera parte de inoperancia total
El Sevilla FC se fue al descanso tras un primer acto en el que la mejor de las noticias fue mantener el cero a cero. José Luis Mendilibar volvió a armar un once con varios tintes que, a día de hoy, difícilmente son solventes o productivos a primer nivel. Lo del mediocampo duele la boca de decirlo. Mendilibar alineó a Fernando, cuyo inicio de temporada alterna actuaciones con una de cal y otra de arena y que en el apartado físico tampoco está al nivel de cursos atrás. Rakitic lo acompañó, demostrando una vez más que al croata no se le puede exprimir al máximo cada vez que sea posible. Mediocampo totalmente superado de nuevo, sin capacidad de robar, de ir y venir en el ida y vuelta y hundiéndose una y otra vez en favor de los holandeses.
En ataque, el Sevilla FC trató de encontrar noticias de gol, principalmente, con balones a la espalda de la defensa holandesa en busca de los Lukebakio, Ocampos o En-Nesyri. El problema es que esos balones iban desde la zaga hasta la delantera, sin pasar por Fernando, Rakitic y ni mucho menos Suso. El croata y el gaditano estuvieron ausentes en el primer tiempo. Uno superado por el tema físico y otro por el hecho de que los suyos no pudieran conectar con él. Lukebakio está siendo de las mejores noticias en el Sevilla FC, pero no siempre va a hacerlo todo.
Otro dolor de muelas fue, sin dudas, Noa Lang. El ex del Brujas superó claramente a Jesús Navas en el uno contra uno. Lo castigó en repetidas ocasiones a lo largo del encuentro, siendo el mejor de su equipo. El palaciego tenía amarilla ya en la primera mitad. Mendilibar tardó en sacar a Juanlu. Por el otro sector, Bakayoko también insistió (aunque con mucho menos éxito) en buscar a Pedrosa una y otra vez. Faltaron ayudas. Dest y Teze apenas se mostraron en ataque y tanto Ocampos como Lukebakio no supieron desprenderse de ellos e ir a echar una mano a su compañero. Curioso lo del argentino, que apenas acudió en favor de un Jesús Navas totalmente desbordado.
Mejoró el Sevilla FC
La segunda mitad no es que empezara con una dinámica muy diferente a la primera. Sin embargo, las ocasiones, goles y polémicas empezaron a caer por su propio peso y ahí los de Mendiliar ganaron en confianza y empuje. Primero con la de Pedrosa, en la que el lateral define cruzado a las mil maravillas. Inmediatamente después, En-Nesyri perdonó en un mano a mano. Ahí fue Rakitic el que encontró al marroquí en un buen pase entre líneas. Los mediocampistas hispalenses se metieron en el choque muy tarde. El técnico vasco dio entrada a Sow y Oliver y los sevillistas se sintieron con más confianza en el ataque. El extremeño no tiene la calidad de Suso, pero entra muchas veces más en contacto con la bola, ya sea por insistencia o buen trabajo en la presión.
Atrás, Noa Lang superó también a Navas en la segunda mitad, quien fue sustituido por Juanlu tras el primer gol después de una actuación discreta del palaciego. Con este, al ex del Brujas le costó más. Sin amarilla y con piernas frescas todo era más fácil. También en ataque, donde el quinteño fue vital en la jugada del segundo tanto. Lukebakio destacó en un contexto de contras e ir por delante. El belga estuvo a punto de firmar la sentencia para los de Mendilibar segundos antes de la falta del segundo gol local.
Ni Mendilibar ni nadie, Orsato
Rara vez, y más en la mayor competición de clubes a nivel europeo, se pone en entredicho la labor de un árbitro hasta tal punto de no negar la evidencia de que fue el factor clave para que uno de los dos elencos perdiera el partido. Esto mismo ocurrió con Daniele Orsato en Eindhoven. Mendilibar se equivocó. Hubo jugadores a los que el partido superó. Pero el Sevilla FC compitió y hubiera sacado mejores noticias de su visita a Holanda de no ser por la actuación del colegiado italiano. Primero, con el gol anulado a Pedrosa. Un tanto en el que el sevillista lleva la mano pegada al cuerpo, la recoge cuando ve que el contario va a despejar y no saca ventaja alguna de que le pueda rozar ahí. El gol tampoco es inmediatamente después. Primer error garrafal.
El segundo llega con el penalti pitado a Sergio Ramos. Saibari intenta sacar algo en el área en una de esas típicas jugadas en las que se ve a l lejos que el atacante está deseando que le toquen para sacar algo. Este aprovechó qe Ramos fue, de manera limpia, al suelo y cayó reclamando pena máxima en un lance en el que el camero apenas lo roza. Penaltito de esos típicos en España que, supuestamente, no se pitan en Europa. Segundo fallo de grandes dimensiones.
Se puede discutir la inocencia de Ramos cometiendo la falta del segundo gol local. Pero es que acabas volviendo a lo mismo. El jugador local va con ansias de notar el contacto lo más mínimo y encontrar la falta que le dé vida. A lo largo del choque hubo infracciones mucho mayores que esa. Que se lo digan a Lukebakio, a quien el señor Orsato tenía desesperado. Tres fallos que perjudicaron gravemente al conjunto hispalense. Un elenco que, sin Orsato, hubiera sacado tres puntos. Un Orsato que, además, ni se molestó en revisar el VAR en las dos primeras acciones en las que debería haber acudido. Imposible obviar a su persona en este análisis. Fue el principal culpable del reparto de puntos en Eindhoven.
4 de octubre de 2023 · 09:58
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