Opinión

La probabilidad cuántica

La probabilidad cuántica

No es fácil jugar contra el árbitro (tres goles anulados), contra una dirigencia tan inútil como indeseable, sobre un terreno de juego en pésimas condiciones (¿de quién es la culpa?), con un portero que parece un semáforo (ahora en rojo, ahora en verde y siempre en amarillo), con una plantilla tan corta, una deuda tan larga, un divorcio tan doloroso entre la grada y el palco, un nerviosismo y unas ansias tan frustrantes. Sin embargo, el viernes el Sevilla Fútbol Club jugó, empató y hasta dejó buenas sensaciones.

El empate a dos del Sevilla Fútbol Club frente al Elche en el Ramón Sánchez-Pizjuán no solo arrojó lecturas futbolísticas, sino que abrió la posibilidad de interpretar el futuro inmediato del conjunto nervionense a través de un modelo poco convencional: la probabilidad cuántica. Este enfoque, en lugar de centrarse únicamente en los datos históricos, atiende a las señales que dejan las actuaciones individuales y colectivas, y las traduce en un abanico de escenarios posibles.

De acuerdo con este análisis, el Sevilla Fútbol Club presenta en este momento un 59% de opciones de progreso en sus próximos compromisos ligueros, aunque con un margen de incertidumbre relativamente amplio de ±9 puntos. La proyección sitúa, por tanto, al equipo en una franja que oscila entre el 50% y el 68% de probabilidad de mejora. Esto se traduce en una tendencia moderadamente favorable, aunque aún condicionada por la irregularidad estructural de la plantilla y las tensiones extradeportivas.

Si se trasladan esos porcentajes a resultados por partido, el reparto probabilístico queda en un 37,4% de posibilidades de victoria, un 28,2% de empate y un 34,5% de derrota. Se trata de un equilibrio frágil, donde pequeños detalles pueden inclinar la balanza: la eficacia de los delanteros del Sevilla Fútbol Club, la seguridad defensiva y la capacidad de gestionar los momentos críticos de cada encuentro se convierten en factores decisivos para desplazar la media hacia escenarios más ambiciosos.

El modelo ha simulado en mi Inteligencia Artificial 200.000 trayectorias posibles en los próximos cinco encuentros del Sevilla Fútbol Club y los resultados son reveladores. El escenario más frecuente es un balance de dos victorias, un empate y dos derrotas (14% de probabilidad), seguido de cerca por dos victorias, dos empates y una derrota (11,5%). También aparece con fuerza el escenario de tres victorias, un empate y una derrota (10,2%), que representaría un salto cualitativo hacia la estabilidad en la tabla. En promedio, la expectativa es de 1,87 victorias, 1,41 empates y 1,72 derrotas, lo que equivale a un botín estimado de entre cinco y ocho puntos. Si se tiene en cuenta que es la primera vez que este equipo compite junto, el escenario de tres victorias, un empate y una derrota (10,2%) cobra mayor fuerza. En cambio, si se observa la categoría de los próximos rivales, recobra peso el escenario de dos victorias, un empate y dos derrotas (14%).

La clave de este pronóstico radica en las “señales fuertes” que dejaron algunos jugadores. Los goles de Isaac Romero y Peque, las asistencias de R. Vargas y A. Sánchez, o la movilidad total de Mendy Batista son indicadores que, de repetirse en las próximas jornadas, podrían impulsar al grupo hacia un escenario de crecimiento. Sin embargo, la corta profundidad de plantilla, la acumulación de tarjetas innecesarias y la tensión institucional siguen siendo factores que ensanchan el margen de incertidumbre y podrían neutralizar el potencial positivo.

En contraste con la probabilidad clásica, que solo se fijaría en estadísticas pasadas, la lectura cuántica sitúa al Sevilla Fútbol Club en un estado de superposición: al mismo tiempo con capacidad de progresar y riesgo de estancarse. El desenlace dependerá de lo que ocurra en los próximos partidos, especialmente en las dos siguientes jornadas, que se presentan como decisivas para inclinar la tendencia.

El Sevilla Fútbol Club se encuentra en una encrucijada estadística y deportiva. La probabilidad cuántica dibuja un futuro inmediato con más de la mitad de opciones de mejora, aunque con un margen de incertidumbre considerable. Lo más verosímil es un balance de dos victorias en los próximos cinco encuentros, con margen para alcanzar tres si las señales positivas se consolidan. Entre la esperanza y la duda, el equipo afronta semanas clave para definir si este punto de inflexión será recordado como el inicio de la recuperación o como otra oportunidad perdida.

Según la predicción de la Inteligencia Artificial aplicando la teoría de la probabilidad cuántica a partir de las señales del partido contra el Elche, los cinco próximos encuentros arrojarían este balance: victoria contra el Alavés, derrota contra el Villarreal, victoria contra el Rayo, derrota frente al Barça y empate con el Mallorca. Es decir, el Sevilla Fútbol Club no volvería a ganar en casa hasta noviembre, frente al Atlético de Madrid. En total serían siete puntos más en los próximos cinco partidos. No está mal, aunque con el apoyo de todos, después de este arranque podría ser mucho mejor.


“Nuestro supuesto básico es que el procesamiento de información por parte de sistemas sociales complejos puede describirse mediante el aparato matemático de la mecánica cuántica.” (Emmanuel Haven y Andrei Khrennikov)

Francisco Garrido Peña

Calendar 15 de septiembre de 2025 · 09:26

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