Sevilla FC

Tener tanta mala suerte, no es un asunto de suerte

Tener tanta mala suerte, no es un asunto de suerte

Si creíamos que la cara que mostró el Sevilla FC el día de Osasuna era la peor versión de nuestro equipo, vino el partido de Madrid para enseñarnos que siempre se puede empeorar un poco más. Decía Jovellanos que España era un país donde las súplicas por la sequía se ahogaban en las inundaciones. Nos lamentábamos por los tres goles de Osasuna y el patético de Madrid nos hace seis. No quieres sopa…pues tazón doble.

Que haya cuatro centrales lesionados, que Rakitic falle el 50% de los penaltis, que el equipo acumule tantas tarjetas, que Fernando pierda los papeles por primera vez y le caigan cuatro partidos, que Tecatito o Papu tengan lesiones eternas, que en el peor momento de la entidad los máximos accionistas anden a la greña por los juzgados… Tener tan mal fario, no es un asunto de fario, ni de baraca.

Apelar a la mala suerte es propio de perdedores y de ignorantes. La probabilidad pura, azarosa, tiende al equilibrio termodinámico que es la muerte. Como decía Keynes, al final… todos calvos. Esta tendencia natural, física, al equilibro implica que rachas buenas o malas tienden a compensarse. Solo la suerte no explica nada. El Sevilla FC debe reconocer que en la actualidad el modelo, que ha sido muy exitoso hasta ahora, está ya agotado.

Y no se trata ni de un asunto de mala suerte, ni de repartir culpas a diestro y siniestro. El ambiente cambia y los otros clubes también se mueven y aprenden. La foto fija es muy necesaria para la memoria pero de poca utilidad para el futuro: la tendencia es la gráfica que nos debe orientar. La nuestra es muy buena desde comienzo del siglo XXI, pero solo a condición de que la observemos desde una perspectiva dinámica. Cuanto más tarde reconozcamos el cierre del presente ciclo agonizante, más difícil será el reinicio de un nuevo ciclo exitoso.

¿Implica todo esto cambios en la actual diligencia del club? Probablemente ¿Y en la articulación de la mayoría accionarial? Ni lo deseo, ni lo estimo imprescindible. Y no lo deseo porque rompería una de las constantes de la tendencia exitosa del club: el carácter  endógeno del capital sevillista.

Francisco Garrido Peña

Calendar 9 de marzo de 2023 · 12:05

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