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Tanguy Nianzou: «Estaba a nada de llorar»

Tanguy Nianzou: «Estaba a nada de llorar»

Once meses de espera, de trabajo en silencio y de superar obstáculos en medio de una vorágine de malas noticias para el Sevilla FC tanto en lo deportivo como en lo económico. El regreso de Tanguy Nianzou con el Sevilla no fue un partido más, sino un momento cargado de emoción y significado. El central francés, señalado por muchos como el jugador mejor pagado del plantel, volvió a los terrenos de juego frente al Elche CF y lo hizo en medio de todas las miradas. En exclusiva para La Colina de Nervión, Nianzou nos contó cómo vivió el difícil proceso de su lesión, los cambios que adoptó para volver más fuerte y la reacción que tuvo cuando Matías Almeyda le dijo que estaría en el once: “Estuve a nada de llorar en el vestuario”, confesó.

Tanguy Nianzou Sevilla FC noticias
Tanguy Nianzou, en exclusiva con La Colina de Nervión. | Imagen: Ana Reyes | La Colina de Nervión

De la lesión al protagonismo

El regreso de Tanguy Nianzou al once sevillista no pasó desapercibido. Durante la hora que permaneció sobre el césped del Sánchez-Pizjuán, el central francés dejó claro que es, a día de hoy, uno de los zagueros con mayor nivel técnico. Su lectura de juego, la seguridad en los duelos y la capacidad para sacar el balón jugado desde atrás recordaron a los mejores momentos de su etapa en el Bayern, y evocaron inevitablemente el recuerdo de Jules Koundé, con quien se le compara desde su llegada. Nianzou mostró aplomo, serenidad y esa jerarquía que tanto ha echado en falta el Sevilla FC en los últimos meses para conseguir buenas noticias y terminar convirtiéndose en un líder silencioso en la retaguardia.

Sin embargo, su físico aún no está a la altura de su talento. El largo parón competitivo tras su lesión se notó en su resistencia y, tras una hora de buen nivel, Matías Almeyda decidió darle descanso. El público entendió la decisión y despidió al central entre palmas, consciente de que lo importante era que volviera a sentirse futbolista. El murmullo en las gradas fue unánime en relación con la alta calidad que atesora el galo. Un regreso que, más allá de lo simbólico, devolvió la ilusión a una afición necesitada de referentes en la defensa y de buenas noticias en el Sevilla FC.

Tanguy Nianzou, listo para liderar la defensa

Tras un redebut de alto nivel en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Elche, como si de una última incorporación llena de buenas noticias del Sevilla FC en el mercado de fichajes se tratase, Tanguy Nianzou volvió a sentirse futbolista después de varios meses en el dique seco. Todo ello gracias a una notable mejora en su estado físico. El central francés conversó con La Colina de Nervión y aseguró: «Estoy bien, me encuentro bien y tengo mucha ilusión para esta temporada. Después de once meses, estoy muy emocionado de volver con el equipo y poder jugar un partido. No fue entero, pero es un buen paso para mí y tengo mucha ilusión».

Tanguy Nianzou inició su proceso de recuperación con la ayuda del cuerpo técnico de Francisco Javier García Pimienta y, en última instancia, de Joaquín Caparrós. Sin embargo, el jugador ha experimentado un salto de calidad bajo las órdenes de Matías Almeyda, un técnico que cada día suma más adeptos gracias a las buenas noticias que le otorga al Sevilla FC y a su afición. Sobre este último, el galo confesó: «Están 100% conmigo y esta temporada he cambiado prácticamente todo. Todo en mi día, por ejemplo, he cambiado de cocinero, de preparador físico, de todo».

Regreso al césped: emociones a flor de piel

El regreso de Tanguy Nianzou no fue simplemente una alineación más, sino la culminación de un viaje lleno de obstáculos. Durante once meses tuvo que convivir con la frustración de no poder ayudar al equipo, con la dureza de los entrenamientos en solitario y con los sacrificios que exigió su recuperación: cambiar rutinas, modificar su día a día y reinventarse física y mentalmente. Cada paso, cada sesión y cada pequeño avance estaban cargados de un único objetivo: regresar al césped y demostrar que su calidad seguía intacta. Por eso, cuando Matías Almeyda le comunicó que iba a ser titular, se mostró visiblemente emocionado. Como él mismo confesó en La Colina de Nervión: «Estaba a nada de llorar en el vestuario cuando me dijeron que estaba en el once. Tenía ganas solamente de volver a jugar, de mostrar un poquito lo que puedo hacer y solamente eso».

El propio Tanguy Nianzou reconoce que el camino no habría sido posible sin dos pilares fundamentales: la fe y la familia. «Ser fuerte y guardar la fe», asegura que es el consejo que le daría al joven, que llegó ilusionado al Sevilla FC con ganas de dar buenas noticias y que pronto tuvo que enfrentarse a la cara más dura del fútbol. En los momentos más complicados, cuando la mente pedía rendirse, encontró refugio en sus creencias y en el apoyo incondicional de los suyos. «La fe, porque creo en Dios, y mi familia», confesó al explicar cómo lograba despejar la mente durante su larga recuperación. Un testimonio que refleja que, más allá del talento y el físico, lo que ha sostenido al central francés es una fortaleza interior que hoy lo impulsa a mirar al futuro con ilusión renovada.

Manuel Morales

Calendar 19 de septiembre de 2025 · 12:04

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