El director deportivo del Genk, Dimitri De Condé, pretende zanjar todos los rumores de salida que orbitan sobre dos de sus figuras que más interés despiertan. Joakin Maehle, lateral derecho de 22 años, y Jhon Lucumí, defensa central de 21, figuran a día de hoy en la lista de fichajes de un Sevilla FC que necesita, como agua de mayo, reforzar con garantías las zonas defensivas de cara a la próxima temporada.
Declaraciones rotundas
«Internamente hemos decidido no dejar que ningún jugador fuerte se vaya durante el mercado de verano». Con estas palabras publicadas en el diario belga Het Belang van Limburg, desde el Genk quieren dejar clara su férrea postura ante el asunto. Esta negativa aparece después de que la entidad se viera despojada de dos piezas claves como lo eran Berge y Samatta, que salieron en enero. En Genk pretenden, por todo ello, «mantener el núcleo unido y fortalecido.» El propio Sander Berge ya fue un deseo recurrente por el que Monchi preguntó en varias ocasiones. El gaditano siempre se topó con unas exigencias exacerbadas. Por lo tanto, el director deportivo sevillista ya conoce de sobra que este club es un hueso duro de roer.
El Sevilla FC, vinculado a dos fichajes
Ambos futbolistas en cuestión han desplegado un gran fútbol durante esta temporada y son dos de los que más minutos han disputado del equipo (Maehle, 2.813 y Lucumí, 2.579). El papel que los jugadores han realizado, además de su experiencia ganada en Liga de Campeones, les ha servido para que clubes de ligas punteras europeas pongan el ojo sobre ellos. La respuesta, ante la tentativa de progresar en sus carreras, sería la de ver con buenos ojos la posibilidad de fichar por equipos que les ofrezcan nuevos proyectos con mayores exigencias. Sin embargo, desde la secretaría técnica se aferran a que estos tienen contrato hasta 2023, en el caso del lateral diestro danés, y 2022 en el del central colombiano.
En el mercado invernal de esta campaña, ante los ya visibles problemas de falta de efectivos en la línea defensiva y la cesión de Pozo al Mallorca, Monchi preguntó por el carrilero. La respuesta, entonces, puso de manifiesto, a pesar de que estas declaraciones no habían visto la luz aún, que las negociaciones no iban a ser fáciles. El jugador fue tasado en unos quince millones de euros. Esto deja claro que el club propietario estaba, y está, dispuesto a tensar la cuerda hasta, al menos, sacar la mayor tajada posible.
Más problemas para la lista
Estas palabras no han debido sentarle muy bien al de San Fernando. El interés por estos hombres responde a una necesidad vital a la que se está dando prioridad en los despachos sevillistas: reforzar la defensa. Maehle llegaría para darle tanto un grado mayor de competencia como un poco de aire a Jesús Navas y centraría, a su vez, a Koundé en el eje de la zaga. Mientras que Lucumí supondría un refuerzo importante para el centro de la defensa, acostumbrado este a cubrir el perfil zurdo.
Las tajantes declaraciones, sumadas ahora a la noticia que adelantaba La Vanguardia en una entrevista a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de que el gobierno español controlará y limitará a todos los equipos que se hayan apoyado en un ERTE como medida para sobrellevar el estado de crisis provocado por la COVID-19, suponen para el club rojiblanco un nuevo escollo en el camino. Esto significa más y más trabajo.