Un hombre de luz

0
487
jul y gan messi soñar monchi Christian Eriksen antonio puerta bono lopetegui vacuna covid Maradona biri-biri Noticias fichajes Sevilla FC fútbol club josé antonio reyes George Floyd Jesús Navas bryan gil sergio ramos

Don Jesús Navas González, rey absoluto de la banda derecha de nuestro Sevilla Fútbol Club, acaba de cumplir cuarenta y cinco internacionalidades con España y, a poco más de un mes de cumplir treinta y cinco castañas, es dueño y señor, titular indiscutible, del lateral diestro del equipo nacional, siendo un ejemplo de profesionalidad, pundonor y ambición para quienes tienen el privilegio de jugar a su lado.

A pesar de que vestir cuarenta y cinco veces la camiseta de la selección española es algo no reservado a muchos, cabe pensar ahora cuántas llevaría de no haber debutado tan tarde, si aquellos problemas de ansiedad que experimentaba de joven, cuando abandonó el combinado nacional que iba a participar en los Juegos del Mediterráneo de Almería, cuando dejó la selección española sub-21 o las veces que desoyó las llamadas de Luis Aragonés para el equipo absoluto, se hubieran resuelto antes o simplemente no hubieran existido. También se podría especular acerca de cuántas veces habría jugado de vestir otra camiseta que no fuera la del Sevilla Fútbol Club, viendo salir a Sergio Ramos a minutos del final frente a Portugal para continuar aumentando sus números, o recordando a tantos jugadores grises que han lucido la camiseta roja, pero que lo han hecho porque jugaban donde jugaban y mandan quienes mandan.

Resulta curiosa la carrera internacional de Navas, solo titular indiscutible con España a una edad en la que casi todos los futbolistas apuran su declive deportivo, si es que no han abandonado ya. Y no menos llamativo es que esa incontestable titularidad se produzca en un puesto extraño para él hasta hace apenas unas temporadas, después de haber brillado durante años como extremo. Una posición la actual que, además, es mucho más exigente en lo físico que la anterior, porque el dibujo que plantea Lopetegui le obliga a atacar como un extremo y a defender como un lateral.

Jesús Navas se ha convertido en un ejemplo como futbolista en todo el país. Nadie, ni el aficionado tuitero más cerril, y mira que los hay a manojitos, discute su puesto en la selección. Jul y Gan me dicen, y eso sí que no me lo creo, que ni los madridistas pondrían a Carvajal por delante de él. Además, ha desarrollado un carácter, una fiebre competitiva que le hace vivir cada partido con una pasión desconocida en aquellos tiempos en los que su personalidad le traicionaba y solo le hacía jugar su inmenso talento.

Pero, más allá de las extraordinarias cualidades físicas, técnicas y emocionales de un rejuvenecido Jesús Navas, está su ejemplo, como futbolista y como andaluz. Como futbolista, poco más hay que añadir después de lo dicho ya, tanto en estas líneas como en páginas escritas por otros de mucho más talento que Jul y Gan, o que este escribidor que pone palabras a las órdenes de sus amigos.

Como andaluz, el futbolista de Los Palacios representa, no ese volver a ser lo que fuimos del himno, porque él es ahora mucho más de lo que nunca fue; ni siquiera ese por sí, para España y la humanidad que reza en el escudo de la bandera, aunque también lo sea desde esa minúscula y maravillosa parte de la humanidad que representa el fútbol. Puede que sí sea esa alma de hombre que luz a los hombres les dio.

Jesús Navas es un hombre de luz que, superados sus complejos, también como deberíamos hacer los andaluces, nos ilumina el camino a seguir, como tantos otros investigadores, emprendedores, educadores, profesionales de la salud, y también tantos otros de profesiones más modestas y esenciales en la limpieza o en la alimentación, en tantos otros sectores a los que jamás les reconocemos su valor como no sea que un virus venga a jodernos la vida que jodimos previamente nosotros. Hombres, y mujeres la mayoría, de luz, que nos muestran que desde Andalucía se puede ser un ejemplo, y ahora sí, para España y la humanidad. Y ello a pesar de que en España, en la España futbolística, por continuar el ejemplo, se olvide a héroes cotidianos y reales de la España periférica como Jesús Navas, y se prefiera encumbrar en tronos imaginarios y aún no ganados a héroes que está por ver si lo serán. Elucubrar, en fin, sobre entelequias vacuas por las que se es capaz de matar o de amenazar en un primer aviso que no es tal, porque ya se sabe lo que son y lo que están dispuestos a hacer por defender sus privilegios. Que en este país no se nos llene la boca de alabanzas públicas a un ejemplo y una realidad como don Jesús Navas González, y que solo Ansu Fati, un chaval que ni siquiera es mayor de edad y que solo es una promesa de algo que no se sabe si va a ocurrir, sea quien llene las columnas deportivas, es una metáfora de indudable valor acerca de lo que es y no es España. Aún más un 12 de octubre, día que dedicamos a celebrar ensueños onanistas en lugar de a recordar que este país sigue siendo muy injusto con una gran mayoría de compatriotas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Ver más

  • Responsable: A&A Comunicación y Medios S.C..
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.