Real Madrid-Sevilla, cuartos del final de la Copa de Europa 1958 | Imagen: As

Es el torneo más importante y prestigioso del mundo a nivel de clubes. La copa que todos los jugadores del mundo quieren levantar. La competición que convierte al equipo que la gana en el mejor del planeta. La solemnidad de su himno despierta las mayores emociones entre los aficionados que lo escuchan. Es la UEFA Champions League que, entre hoy y mañana, da el pistoletazo de salida con los primeros encuentros de la fase de grupos y con el Sevilla entre los cuatro equipos que representarán a España esta temporada, gracias a la conquista de su quinta UEFA Europa League la pasada campaña. Para los sevillistas, será la quinta participación en la historia de la competición, entre el viejo formato de Copa de Europa y el actual. Y así es, porque el conjunto hispalense ya participó en la entonces Coupe des Clubs Champions Européens, Copa de Clubes Campeones Europeos (todavía reza este nombre grabado sobre la plata del trofeo), cuando el torneo apenas contaba con dos años de vida.

1955: nace la Copa de Clubes Campeones Europeos

En 1955, un periodista francés del diario L’Equipe, Gabriel Hanot, tuvo la brillante idea de crear un torneo que enfrentara a los mejores equipos de Europa y así establecer cuál era el mejor. En realidad, esta gran idea vino motivada por un episodio ocurrido el año anterior, cuando se enfrentaron en un partido el Wolverhampton, campeón de la liga inglesa, contra el Honved, campeón de la liga húngara, con victoria para los británicos y la prensa inglesa no dudó en proclamar al Wolves campeón del mundo. El diario francés presidió una reunión en París a la que asistieron quince representantes de diferentes clubes europeos que pusieron en marcha la celebración del campeonato y, finalmente, la recién creada UEFA decidió “apadrinar” el proyecto y el 21 de mayo de 1955 se hizo cargo de la organización de la nueva Copa de Clubes Campeones Europeos. Nacía así el campeonato de clubes más importante del mundo, no exento de dificultades en cuanto a capacidad de los equipos para desplazarse, logística (la aviación comercial era incipiente), ausencia de luz artificial en la mayoría de estadios y todo ello envuelto en un contexto social y político complicado, cuando Europa empezaba a levantar la cabeza tras la Segunda Guerra Mundial, a la vez que vivía dividida entre los dos bloques que protagonizaron la Guerra Fría.

1957-1958: debuta el Sevilla FC

El Sevilla debutó en la competición europea en la temporada 57-58, gracias a la condición de vigente campeón de Europa y campeón de liga del Real Madrid, y al subcampeonato nacional de los sevillistas. De esta forma, se convertía en el tercer club español en jugar la Copa de Europa, tras el propio Real Madrid y el Athlétic de Bilbao, que lo había hecho un año antes. Apenas había televisiones en la mayoría de hogares en una época en la que el fútbol no se veía, sino se oía a través de la radio, conteniendo la emoción, imaginando las paradas de Bustos, los regates de Pepillo y Pepín o los goles de Arza. Igual que hoy, también era grande aquel Sevilla, entrenado aquella temporada por Saturnino Grech primero y Villalonga después, que el paso del tiempo le ha borrado el color y cuyos logros sólo están presentes en el vivo recuerdo de nuestros abuelos.

Primera eliminatoria, ante el Benfica

El primer partido enfrentó al conjunto nervionense con el Benfica, campeón de la liga portuguesa y que, unos años más tarde, liderado por el gran delantero luso, Eusebio, conseguiría ganar el título. En el estadio de Nervión, el Sevilla se impuso por 3-1, con goles de Pahuet, Pepillo y Pepín, mientras que para el conjunto lisboeta marcó Palmeiro. En el encuentro de vuelta, en la capital portuguesa, la férrea defensa sevillista liderada por Campanal anuló por completo los ataques locales. El partido acabó con empate a cero y club hispalense consiguió superar su primera eliminatoria en el torneo europeo.

El Aarhus, rival en octavos

Después del Benfica, el siguiente rival en octavos de final fue el Aarhus danés, equipo que también sufrió el potencial del Sevilla en casa, con una primera media hora de juego estelar que permitió a los rojiblancos dominar el marcador por 3-0 y conseguir el cuarto tanto en la segunda parte. En Aarhus, en el estadio de Idraetspark, la victoria fue para los daneses pero insuficiente, 2-0, y los andaluces siguieron adelante y con paso firme en la competición.

En cuartos, eliminado por el Real Madrid

En cuartos de final, la historia fue muy diferente. El Sevilla jugó contra el Real Madrid en una eliminatoria que, por primera vez en la competición europea, enfrentaba a dos equipos del mismo país. Días antes del choque, los sevillistas habían batido a los merengues en el enfrentamiento liguero en Nervión e, incluso, los dos equipos viajaron juntos en tren desde la capital andaluza a Madrid. La ida del enfrentamiento europeo se disputó el 23 de enero de 1958. Una fría noche de invierno con la capital de España cubierta por una gruesa capa de nieve, nieve que también revistió el césped del estadio de Chamartín y hubo que apartarla hacia los márgenes del campo para poder practicar el fútbol. No eran las mejores condiciones para afrontar unos cuartos de final pero había que jugar. En un Santiago Bernabéu abarrotado de público, el Sevilla, que esa noche vestía camiseta roja y calzón azul, intentó obtener un buen resultado para la vuelta pero, además del frío, sufrió el poderío de un Real Madrid que aprovechó la expulsión de Campanal y los numerosos errores de la zaga sevillista para vapulear a los nervioneneses. 8-0 fue el resultado, dejando sentenciada y finiquitada la participación del conjunto rojiblanco en el torneo europeo, mientras que los blancos acabarían ganando el título por tercera vez consecutiva ante el Milan. El partido de vuelta se disputó el 26 de marzo, aunque sin ninguna trascendencia, y acabó con empate a dos goles. Fue el duro desenlace a la primera aventura sevillista por Europa.

2007-2008: Los penaltis acaban con el sueño europeo

Habría que esperar 50 años para ver al Sevilla nuevamente en la máxima competición continental. Su regreso se produjo en la temporada 2007-2008 en la que, después de eliminar en la previa al AEK de Atenas por un global de 6-1, los nervionenses quedaron encuadrados en el Grupo H con el Arsenal, el Slavia de Praga y el Steaua de Bucarest. Aunque empezó con una contundente derrota por 3-0 ante el Arsenal en Londres, el equipo supo reponerse y no volvió a conceder ningún punto, ganando el resto de partidos y consiguiendo el primer puesto en el grupo. El sorteo de los octavos de final emparejó al Sevilla con el Fenebahçe turco. En el partido de ida, en Estambul, se impusieron los turcos por 3-2 y ese mismo resultado se produjo en la vuelta, pero favorable a los sevillistas. Los de Manolo Jiménez se fueron al descanso con un 3-1 que ponía la eliminatoria bien para los intereses sevillistas. Sin embargo, un gol del delantero brasileño Deivid en el minuto 79 forzó la prórroga y, en la tanda de penaltis, el Fenerbahçe consiguió pasar a cuartos, poniendo fin al sueño rojiblanco.

2009-2010: De nuevo, a casa en octavos

La siguiente participación del Sevilla en la Champions League se produjo dos años después. Esta vez, no fue necesario disputar la previa, pues el conjunto hispalense había quedado clasificado en la tercera posición en la liga que daba acceso directo a la competición. El sorteo de la fase de grupos deparó que el equipo entrenado por Manolo Jiménez jugase contra el Stuttgart, el Unirea Urziceni rumano y el Glasgow Rangers, conformando el Grupo G. Los hispalenses no tuvieron problemas para superar la fase clasificados en la primera posición con cuatro victorias, un empate y una derrota. En octavos de final, el sorteo emparejó al Sevilla con el CSKA de Moscú. Tras el empate a uno de la ida en Moscú, parecía que esta vez los nervionenses conseguirían superar la eliminatoria y quitarse el sabor amargo que les dejó la derrota en los penaltis frente al Fenerbahçe dos años atrás. Sin embargo, el partido se complicó cuando, a falta de pocos minutos para llegar al descanso, el conjunto moscovita se adelantó en el marcador, sembrando el nerviosismo en el Sánchez Pizjuán. Pero la reacción del Sevilla no se hizo esperar y apenas dos minutos después igualó el resultado con un gol de Perotti. A los 10 minutos del segundo tiempo,  llegó otro mazazo de los rusos, esta vez, con un lanzamiento imponente del japonés Honda que no logró atajar Palop. El segundo gol del CSKA obligaba a los de Jiménez a hacer dos goles más y, aunque quedaba mucho tiempo aún por jugarse, no lo consiguieron. El trayecto de los andaluces en la Champions se terminaba, otra vez, en los octavos de final.

2015-2016: El grupo de la muerte

El conjunto nervionense no regresó a la máxima competición europea hasta la temporada 2014-2015 y lo hizo gracias a su condición de vigente campeón de la Europa League, al conseguir su cuarto título en Varsovia, ante el Dnipro. El sorteo no tuvo piedad con el Sevilla, que figuraba en el bombo 4, y quedó encuadrado en el Grupo D junto con la Juventus, el Manchester City y el Borussia Mönchengladbach. Pese a que el comienzo fue bueno, venciendo a los alemanes por 3-0 en Nervión, los de Unai Emery encadenaron cuatro derrotas consecutivas frente a la Vecchia Signora, el City y en el segundo partido ante el Mönchengladbach. Ya eliminado, consiguió ganar en el último partido a la Juventus para quedar en tercer lugar en el grupo y poder jugar la Europa League, competición que acabaría ganando por tercera vez consecutiva y quinta en la historia, batiendo en la final al Liverpool por 3-1, en una segunda parte memorable.

2016-2017: Otra vez la Juventus

La victoria en la Europa League permite al Sevilla participar nuevamente en la Champions League esta temporada. El sorteo celebrado en Mónaco el pasado mes de agosto llevó al Sevilla al Grupo H, como ocurriera en la temporada 2007-2008, y volvió a casar a los sevillistas con la Juventus. Conforman la liguilla el Olimpique de Lyon, que goza de una peligrosa delantera, con Lacazette y Fakir, y el Dinamo de Zagreb croata, un equipo bien armado y correoso. Un grupo, sin duda, más asequible que el de la temporada pasada pero nada fácil en el que, a priori, andaluces y franceses pelearán por la segunda plaza para pasar a los octavos de final.

Sevilla FC, grande ayer y hoy

Será la quinta participación sevillista en la UEFA Champions League, ante Copa de Clubes Campeones Europeos, en su sexagésima segunda edición desde que echara a rodar un balón de cuero cosido en el lejano 1955, gracias a unos locos ilusos que vislumbraron la necesidad de jugar un torneo continental de clubes en unos momentos muy difíciles. Ese torneo se convirtió, poco después, en la competición más prestigiosa del mundo y, en ella, un Sevilla en blanco y negro escribió su nombre muy temprano y ahora vuelve, con el color del escudo recuperado, convertido en un campeón europeo, con nuevos jugadores, con un estadio remodelado, pero con la misma afición, con el mismo sentimiento, con la misma casta que lo caracterizó siempre y con las mismas ganas de triunfar de ayer.

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