Opinión

Sergio Ramos, entre líneas

Sergio Ramos, entre líneas

Instagram. Días antes de que empiecen las negociaciones para el fichaje de Sergio Ramos por el Sevilla Fútbol Club, Lucas Ocampos responde a una publicación del camero ensalzando su estado de forma.

Ciudad deportiva. Sergio Ramos entra por primera vez en el gimnasio para hacer los ejercicios físicos preceptivos previos al entrenamiento en el césped. En el saludo inicial, Óliver Torres recibe al camero con un “te estábamos esperando”.

Estos y otros pequeños detalles aportan mucha información a la hora de conocer, o al menos intuir, cómo se ha ido fraguando realmente el regreso del mejor futbolista –así lo atestiguan los triunfos- que ha salido de las instalaciones sevillistas de la carretera de Utrera, cuyo retorno era un secreto a voces por mor de los incesantes movimientos que el propio interesado ha ido teniendo durante todo el verano en el entorno del club. Su íntimo amigo Jesús Navas, el capitán Ivan Rakitic, empleados destacados del club como Pablo Blanco o Agustín López, referentes del sevillismo como Joaquín Caparrós, hasta el mismísimo entrenador José Luis Mendilibar; todos ellos han tenido contactos con Sergio Ramos en los que les expuso su deseo de recalar en la disciplina del club que lo vio nacer como futbolista.

De ahí que el relato realizado por el director deportivo del Sevilla Fútbol Club durante la presentación del camero, ése del que salió protagonista por su detalle con el avioncito regalado a Pepe Castro, adolezca de una información tan importante como el exhaustivo conocimiento del que disponían sobre los deseos del jugador. Desde principios del verano, no había nadie en el club que no supiera de las irrefrenables ganas de Sergio Ramos por regresar al equipo del que salió hace 18 años. Difícilmente un sevillista al que le hierve la sangre roja podría observar impasible desde París el ambiente creado en el Ramón Sánchez-Pizjuán en las dos eliminatorias de UEL ante Manchester United y Juventus, o podría no sentir envidia hacia compañeros que también se fueron en su día de Nervión a vivir otras aventuras y ahora disfrutan de la emoción de los éxitos y del cariño de la familia blanca y roja.

Las emociones propias y las familiares han sido la gasolina sentimental que prendieron en su momento en las venas del camero para dirigir todos sus esfuerzos en el camino de vuelta. Las varias ocasiones en las que Sergio Ramos ha derramado lágrimas de puro sentimiento revelan la sinceridad de su deseo y la vehemencia de su propósito, del que en ningún momento han sido ajenos los máximos rectores de la entidad. No es extraño, por tanto, que durante todo el periodo de fichajes apenas se haya especulado con nombres de defensas centrales candidatos a recalar en el club, más allá de un par de referencias tuiteras de escasa intensidad en torno al canario Saúl Coco o al portugués David Carmo. Dadas las circunstancias de overbooking en el puesto de central con la presencia de varios jugadores que se corresponden con el perfil de jugador joven revalorizable, carecía de sentido traer a otro elemento que incidiera en esas mismas características por mucho que fueran las coordenadas de la planificación establecida por Víctor Orta. Si el Sevilla Fútbol Club necesitaba de un central debido a las dudas que, por un motivo u otro, generan varios de ellos, necesariamente tenía que venir un elemento experimentado, fuerte y diferencial.

En ninguna instancia del Sevilla Fútbol Club había dudas de que Sergio Ramos era el candidato idóneo para cubrir la carencia que presentaba el plantel, por lo que sólo faltaba dejar que el camero siguiera actuando para solucionar las diferencias que durante años se habían ido fraguando en su relación con los Biris. Es más que probable que si no hubieran existido dichas desavenencias y si los rectores del club no hubieran dudado de la conveniencia social de su vuelta, la llegada de Ramos se habría producido al principio del verano y a estas alturas tanto Kike Salas como Gattoni estarían enrolados como cedidos en otro equipo, lo cual es casi seguro que ocurrirá durante el mercadeo invernal, siempre que la evolución de las lesiones de Marcao y Nianzou sean, por fin, favorables.

La única disonancia ha surgido durante el verano en torno a las declaraciones pronunciadas por los rectores del Sevilla Fútbol Club, lo cual no es raro teniendo en cuenta que, para ellos, la comunicación es una ciencia esotérica. Con lo sencillo que era repetir que “a día de hoy la contratación de un central no es una preferencia”, la cúpula sevillista no tenía otra ocurrencia que enfrascarse en una serie de desafortunados comentarios, avioncito incluido, para empeorar aún más su ya maltrecha imagen. En cualquier caso, eso es lo de menos: por muchos éxitos que llegaran a cosechar en la próxima década, ya nadie restaura la nefasta opinión que el sevillismo tiene del presidente y del vicepresidente. Lo verdaderamente importante es que el domingo contra Las Palmas, todo el estadio va a ser un clamor de apoyo a todos y cada uno de sus jugadores; así que bien estará todo lo acontecido pública y soterradamente.

Manuel Vicente

Calendar 12 de septiembre de 2023 · 10:07

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

El Sevilla Atlético acumula siete triunfos oficiales consecutivos

Fernando Nadales

12 de septiembre de 2023 · 11:33

Orta ya tiene deberes para 2024

Manuel Morales

12 de septiembre de 2023 · 11:18

Le abren la puerta de la selección a Ramos

Gabriel Garrido Macías

11 de septiembre de 2023 · 20:45

Así les fue a los cedidos este fin de semana

Gabriel Garrido Macías

11 de septiembre de 2023 · 19:57