Corazón Sevillista | La columna de Juanma Díaz
Corazón Sevillista | La columna de Juanma Díaz

Cada vez son más los estadios de fútbol de 1ª y 2ª División -lo de llamarle Liga de un Banco se lo dejo a otros- que han apostado por alejar el humo de sus gradas. Empezó el F.C. Barcelona con su Nou Camp y después siguieron estadios como Mestalla, La Rosaleda, Zorrilla… y algunos más.

Según los datos del “Barómetro Sanitario 2018”, realizado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) el 41,3% de los españoles opina que se debería ampliar el número de lugares libres de humo. El 46,3%  está en contra y el 12,3% no toma partido por ninguna de las dos opciones anteriores.

Entre los lugares citados por aquellos que dicen que debería ampliarse la lista de lugares donde está prohibido fumar, destaca el coche particular cuando viajan menores (72,9%) o incluso cuando viajan otras personas, independientemente de su edad, distintas al fumador (64,6%). Le siguen los estadios de fútbol y otros espacios deportivos al aire libre (61,4%).

Aquí hay mucho de educación y civismo, porque si eres no fumador o aún no siéndolo y te molesta el humo que te puede echar otra persona, ¿qué puedes hacer cuando tu vecino o vecinos de asiento fuman…? Y los que hemos sido fumadores ya sabemos que en las situaciones de nerviosismo -como puede ser un partido de fútbol de tu equipo- normalmente se fuma más. Yo he tenido vecinos de localidad que prácticamente empalmaban los cigarrillos. Y ni preguntan si molestan, ni se preocupan si tienen niños a su alrededor. Actitud de ombliguismo total: yo, yo y después yo y preocupación por el prójimo cero.

Tengo que reconocer que yo también fui pecador. En mi época de fumador -llevo ya 8 años sin fumar- fumaba en mi localidad, aunque eso sí, tengo que alegar en mi defensa que preguntaba y pedía permiso a mis vecinos de localidad y como máximo me fumaba 3 ó 4 cigarrillos -según la intensidad y el nerviosismo que deparara el partido-.

Conozco a gente que ha solicitado cambio de localidad por alejarse de ese vecino fumador que le amargaba todos los partidos con su humo y que no atendía a razones o peticiones de cese de fumeteo o, al menos, que lo hiciera de forma más mesurada. Esto de la localidad es cuestión de suerte, lo mismo que te puede tocar el pregonero de grada que comenta Alfonso Ramos en Columnas Blancas, te puede tocar el mayor fumador de todo el estadio… y te toca sufrirlo porque cuando no se atiende a razones y no se piensa en los demás poco se puede hacer, salvo solicitar el cambio de localidad y esperar tener suerte con el cambio.

Ya que parece que de momento desde el Gobierno no van a tomar la decisión de prohibir fumar en los estadios y recintos deportivos al aire libre, desde estas humildes líneas me gustaría pedir a la directiva del Sevilla FC que se planteara hacer del Sánchez-Pizjuán un estadio libre de humos, que se prohíba fumar en el graderío y que se habiliten zonas de fumadores en las partes interiores del estadio. Ojalá se lo planteen y tomen una decisión favorable que pueda aplicarse más pronto que tarde.

#VamosMiSevilla

#yomecuro #SeguimosJuanma

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