Fernando, durante el partido entre el Sevilla y la Real Sociedad | Imagen: La Colina de Nervión - Javi Barroso
Fernando, durante el partido entre el Sevilla y la Real Sociedad | Imagen: La Colina de Nervión - Javi Barroso

La planificación de Monchi ha podido gustar más o menos al entorno que rodea al Sevilla. El equipo sufrió una gran renovación durante el periodo estival, y llegaron hasta once futbolistas. Cada uno de ellos está mostrando un nivel totalmente distinto. Una de las piezas que más está destacando en este plantel es Fernando Reges. El centrocampista brasileño es ese futbolista que, sin hacer mucho ruido, abarca mucho terreno bajo sus botas. Presencia y visión caracterizan al ex del Manchester City.

Gran aportación al juego

Los datos hablan por sí solos. Cuando queremos saber el rendimiento de un jugador, la mejor prueba son las estadísticas. Y de este futbolista podemos sacar alguna que otra. En base a lo extraído en WhoScored, comenzamos destacando que ha disputado todos los minutos posibles en Liga. 720 minutos que ya acumula en las piernas el mediocentro, y que aún así, muestra un gran nivel físico en cada encuentro. A lo largo de los ocho partidos ligueros, el dato que más ha sobresalido ha sido el de intercepciones (realiza una media de 2,5 por encuentro). Ello, unido a los despejes (1,5 por partido), y a las entradas (1,6), son estadísticas que reflejan el trabajo defensivo que realiza el brasileño en la medular. Con 1,4 faltas por choque, el pivote no carece de intensidad, algo que ha caracterizado al club hispalense en sus mejores años. Solo es regateado un total de 0,8 veces. Un muro en la zona media del campo.

Activo en ataque

Si todo lo anterior no es poco, también sumamos la tarea ofensiva que realiza el fichaje veraniego de Monchi. Y es que no deja de ser un gran pasador. De 53,8 pases por partido que da, un 88,6 por ciento van a buen puerto. No es de extrañar que, junto a Banega, Jordán u Óliver Torres, el centro del campo hispalense haya ganado equilibrio y consistencia.

Fernando, con Lopetegui

Con tales números en mano, podemos hacernos una idea del rol que asume la apuesta de la dirección deportiva para la escuadra rojiblanca. Su gran concentración, la capacidad de intercepción o su fuerza en el juego aéreo hacen que el técnico vasco confíe en él para sostener su sistema. Dentro del habitual 4-3-3, el brasileño queda un paso atrás de los otros dos mediocentros, de forma que su misión es anular al centro del campo rival y, una vez con la bola en los pies, da pausa y cede el balón a los organizadores puros. Ese equilibrio que necesita este sistema está en manos de Fernando.

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