Tarde de bochorno en Sevilla en la que se enfrentaron Sevilla FC y Valencia CF. Ambos, rivales directos, veían en este choque una oportunidad de oro de cara a la consecución de sus principales objetivos. En una zona tan reñida como es la de puestos europeos vencer era vital para ambos conjuntos. Con gran afluencia de afición, y tras un minuto de silencio por el fallecimiento de D. Manuel Borrero Domínguez ‘Chacón’, dio comienzo el duelo. Un partido intenso,  y cargado de nerviosismo y  muchas ocasiones que evidenciaron los problemas en las finalizaciones y definiciones sevillistas.

Intensidad e imprecisión

La primera mitad estuvo cargada de intensidad e imprecisiones. Ambos conjuntos eran conscientes de lo importantes que era la consecución de los tres puntos. Pese a que el marcador no se movió hasta el tiempo añadido de esta mitad, fueron muchas las ocasiones de peligro que tuvieron tanto Valencia como Sevilla. Las faltas también fueron protagonistas de buena parte del primer periodo como consecuencia del nerviosismo que acusaban los jugadores. Con ellas llegaron algunas situaciones muy peligrosas, como la de Parejo sobre el ecuador de la primera mitad y escorada hacia la izquierda. El esférico marchó muy próximo al palo izquierdo. Buen ejemplo de la intensidad es que en apenas cuatro minutos de partido el conjunto dirigido por Joaquín Caparrós ya había logrado tres ocasiones, las dos primeras por ambas bandas y con Promes y Munir como protagonistas; la tercera vino de un buen centro de Banega para Amadou que Neto no tuvo demasiado problema en atajar. La réplica de esa acción tuvo como consecuencia una gran ocasión de Gameiro para el Valencia. El tiempo transcurría rápido y la falta de goles desesperaba a los jugadores que veían caer sus ocasiones en bancarrota, como la de Carlos Soler en el minuto 16, quien se metió hasta la cocina sorteando a la defensa sevillista. Su lanzamiento cruzado marchó fuera del palo largo. El conjunto nervionense estuvo trabajando bien en el ataque siendo una de las acciones más destacadas una protagonizada por Ben Yedder. El francotunecino logró marcharse de hasta tres jugadores valencianistas, su pase a Munir fue interceptado por un defensor. En el minuto 30, el propio Ben Yedder se adentró en área rival logrando un gran pase a Munir que encontró hueco entre la defensa valencianista para tirar. En tareas defensivas es destacable el papel recuperador de Amadou, no obstante el conjunto sevillista acusó ciertas imprecisiones. Gonalons tuvo una pérdida de balón que pudo haber originado el primer tanto del Valencia. También una mala acción defensiva causó el penalti que materializó Parejo.

Ocasiones sin goles

La segunda mitad salió con un guión más intenso por parte del Sevilla FC que sentía que nadaba contracorriente. El conjunto dirigido por Joaquín Caparrós estuvo asediando a los dirigidos por Marcelino que se limitaron a armar contras para engrosar su resultado. En una de estas contras, el exsevillista Cheryshev casi logra marcar, pero el esférico se topó con el larguero.  El conjunto sevillista lo estuvo intentando desde el primer minuto hasta el último, pero no conseguía finalizar y definir ninguna de las muchas ocasiones. Pese a que gran parte de esta mitad estuvo caracterizado por un Sevilla en ataque, también tuvieron los nervionense que estar activos defensivamente. En estas facetas destaca el papel de Sergi Gómez, que partió como suplente y supo muy bien cómo tapar a un rápido Gameiro. Le ganó en casi todo momento la partida al atacante francés que ya no se encontraba tan cómodo como en la primera mitad. En ataque Franco Vázquez tuvo dos de las ocasiones más peligrosas, ambas a pase de Promes. A este le sucedió Bryan Gil a partir del minuto 67, dotando de más desparpajo y frescura a la banda izquierda sevillista. Las faltas seguían sucediéndose y el sevillismo se mostraba molesto a las decisiones arbitrales. Una de las entradas más duras se la llevó Wöber. El austriaco tuvo que que marcharse cojeando del verde, atendido por las asistencias. Ya en el añadido, un posible penalti a favor de los sevillistas que parecía claro, no fue así considerado por el árbitro. El VAR fue el encargado de tomar la decisión: fuera de juego y final del partido.

Los goles

Los nervios jugaron mala pasada al Sevilla en la acción del primer gol, que llegó en el tiempo añadido de la primera mitad. Banega propinó una falta dentro del área provocando un penalti que supo resolver Parejo engañando a Javi Díaz.

Mejoría insuficiente

El partido comenzó prometiendo intensidad y goles. Ambos conjuntos perdonaron sobremanera en una primera mitad que marchó al descanso con un 0-1. El conjunto sevillista persiguió con ahínco el gol pero los nervios, la buena línea defensiva rival y un Neto muy atento, hicieron imposible que anotaran un gol. La segunda mitad tuvo un guión parecido aunque el conjunto sevillista salió con más gasolina asediando al Valencia CF. Sin embargo, el Sevilla FC encontraba grandes problemas en las finalizaciones.

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