Un Sevilla infame consigue in extremis el empate ante el Eibar

Un Sevilla infame consigue in extremis el empate ante el Eibar

Banega: “Necesitábamos estas dos victorias”
La contracrónica | Promes, el chico nuevo de clase
Otra cláusula de rescisión que el Sevilla debería revisar

Como a un clavo ardiendo se agarró el Sevilla al Sánchez-Pizjuán para salir del agujero en el que se había metido con las derrotas ante el Barcelona -con burreo incluido- y el Celta. Frente a los nervionenses, el Eibar, un conjunto que no conocía la victoria en el coliseo sevillista. A priori, uno de los mejores escenarios para reencontrarse con la victoria y recuperar sensaciones, pero nada más lejos de la realidad. El equipo se ha caído y Machín, con él. Como decía Luis Aragonés… si algo no va bien, hay que cambiarlo… y el soriano se empeña en alinear, partido tras partido, a las peores versiones de Banega, Sarabia y Vázquez. Como consecuencia, un equipo al que ahora mismo cualquier equipo le puede complicar la existencia. Y el jueves, a Roma.

Todo sigue igual

La primera parte comenzó sin seguir el guión deseado por el respetable y finalizaría confirmando la pesadilla. No hay recuperación en el Sevilla si los protagonistas son los mismos. Con Banega y Sarabia fuera de forma, pero dentro del once titular, el equipo estaba condenado a repetir la misma historia. De este modo, un Eibar muy serio se lo dejó crudo al Sevilla, aunque la primera ocasión clara fuera para los nervionenses. En el minuto 3, Sarabia cazó en el área un centro de Ben Yedder, se revolvió y escorado chutó a puerta, pero el lanzamiento se fue lamiendo el palo largo visitante. A partir de ahí, comenzó el monólogo vasco. Destacó una jugada combinada del Eibar, tras pérdida de Banega en la zona de creación. El esférico llegó a Orellana, dejó atrás a Kjaer con un caño, dribló a Roque Mesa, se adentró en el área y la puso para Diop, quien en la frontal del área soltó un derechazo que se marchó rozando el larguero. Luego vino el gol, que sirvió para noquear al Sevilla. Los hispalenses no supieron llevar de nuevo peligro a la meta visitante. Los de siempre, André Silva y Ben Yedder, firmaron la acción. El portugués regateó a dos zagueros, se la dio al francés y este, con un disparo forzado ante la presencia de un defensa, la envió fuera. A dos del descanso, Ben Yedder tuvo la oportunidad de culminar un contragolpe, pero un mal control evitó que se plantara solo delante de Asier Riesgo. Una primera parte para olvidar en el Sevilla. Los de Machín no realizaron ni un solo disparo entre los tres palos.

Sin reacción

A pesar de lo visto en los primeros cuarenta y cinco minutos, la segunda parte comenzó sin cambios en el Sevilla. El guión continuó siendo el mismo, un Eibar muy serio y un Sevilla seco, incapaz. Los de Mendilibar tuvieron la primera clara tras la reanudación merced a un contragolpe magistralmente llevado por el conjunto vasco. Lo finalizó Orellana con un centro-chut que se marchó fuera suscitando un gran peligro. En la segunda mitad, los locales pusieron más carne en el asador. Un cabezazo flojo de Kjaer y una acción de André Silva tras jugada personal de Sarabia sirvieron de preludio a un equipo que se fue arriba en busca de la igualada. Machín intentó entonces cambiar el signo del partido dando entrada a Navas y a Vázquez, pero justo después cayó el segundo del Eibar gracias a un saque de esquina que cedió el Mudo. No volverán a leer su nombre en esta crónica, dado que no aportó nada más relevante al partido. Ante este panorama, Machín volvió a mover el banquillo y sacó a Bryan Gil en el lugar de Carriço. Cambio de jugadores y de esquema, puesto que ahora jugaría con un 4-4-2, con Sarabia y el recién entrado Gil en las bandas. El joven canterano fue un soplo de aire fresco y levantó varias ovaciones del público por su entrega y buenas maneras. La contraposición, Éver Banega. El argentino fue expulsado por doble amarilla y se perderá el próximo encuentro por ello y el siguiente, por acumulación de amarillas. El resultado aún pudo ser más sonrojante. El árbitro anuló un tanto al Eibar, de Kike, por fuera de juego del delantero visitante. El VAR ratificó la acción. Aquí estuvo el punto de inflexión del partido. El Sevilla hizo honor al Dicen que nunca se rinde de nuevo y marcó dos goles en cinco minutos para salvar un punto ante el Eibar y maquillar un partido que fue absolutamente impropio de un equipo con las aspiraciones del Sevilla.

Los goles

En el minuto 22, el Eibar vio reflejado en el marcador los méritos que realizaba sobre el verde. Orellana recogió el balón en la luna del área, regateó a Kjaer dejándole la cintura en el sitio y aguantó las embestidas de Carriço varias veces hasta que, delante de Vaclik y entre tres jugadores del Sevilla, soltó un disparo imparable y marcó el primero. En el minuto 63, córner desde la izquierda que en el segundo palo cabeceó Arbilla poniéndola atrás para que apareciera Charles, quien fusiló la meta sevillista y puso el segundo en el electrónico.

Ben Yedder consiguió marcar su golito -el francés rara vez no da la cara- y maquilló el resultado. En el minuto 88, hizo una pared con Sarabia que le dejó solo ante Riesgo. Su disparo se coló entre las piernas del portero y se alojó en el fondo de las mallas del Eibar. En el minuto 92 llegó la igualada por parte sevillista. Promes puso un centro desde la banda izquierda y Sarabia, colándose entre los defensores vascos tocó lo justo para conseguir anotar el segundo para su equipo.

Machín debe reflexionar

Con este empate, el Sevilla dejó escapar una ocasión de oro para poner tierra de por medio y aumentar a siete puntos la distancia con el Betis y dejar a ocho a Valencia y Real Sociedad. Lo peor de todo es la imagen del equipo y del entrenador. Los jugadores del centro del campo no tienen más gasolina, pero Machín insiste en contar con ellos cada partido y no cambiar nada en sus planteamientos. Incluso, dejó a Marko Rog fuera de la convocatoria. El jueves tocará visitar Roma y el Lazio no mostrará piedad si el que se presenta es este Sevilla de la indolencia. Las actuaciones de Banega y Sarabia fueron infames. El gol del vallisoletano no maquilla el nulo rendimiento que tuvo durante todo el encuentro y la cantidad de balones que perdió. Kjaer tuvo una tarde para olvidar. Solo André Silva, Ben Yedder y el de siempre -Navas salió desde el banquillo- pueden ser salvados en este infausto partido. O Machín ejerce de entrenador y cambia cosas o la temporada corre peligro.





COMMENTS

WORDPRESS: 0