"Jul y Gan" | La opinión de Manuel Machuca

El domingo por la noche aterrizamos. No, no fue un aterrizaje forzoso y, aunque pasamos no pocos apuros, en especial cuando el aplaudido Carlos Bacca casi nos lleva al infierno y nos vuelve a recordar con un gol que ni el año pasado ni este quisimos ficharlo por viejo, la toma de tierra fue de alguna forma suave, nada que ver con la que hubiera tenido lugar en el Nuevo (¿?) Zorrilla y su césped digno de un patatal de tercera división de Zambia.

No, el Rayo no era de nuestra liga. En cambio, el porcelanoso y mercadoniano Villarreal sí que lo es y a punto estuvo de abofetearnos de manera inmisericorde, y eso que Machín sacó al once que comenzábamos a memorizar con ilusión. Nada de eso sucedió. Un gris cero a cero, en el que no existió la remontada heroica de la pasada temporada ni lo contrario, nos dejó con los pies en el suelo. Impotencia, incapacidad de perforar la portería contraria, por mucho que existieran oportunidades para haberlo hecho. ¡Mariano, sálvanos!, gritaría alguno, y no precisamente en memoria de nuestro farmatintero expresidente de gobierno.

El Villarreal es otra cosa, y de pronto caímos en la cuenta de que Roque Mesa no es Busquets ni Sarabia, Dembelé. Ni tampoco, por muchos goles que metiera a un candidato a volver a irse en el ascensor por donde había subido, André Silva es Ronaldo, aunque se parezcan en su egoísmo ante la portería contraria. La plantilla necesita retoques. La temporada es muy larga y, los partidos en Olomuc de Europa League y el de Villarreal en liga, nos ha hecho ver que una cosa es la ilusión que todo inicio de temporada implica y otra que la cruda realidad, esa que nos recuerda que las competiciones futbolísticas son de larga distancia y no de velocidad.

Mayo queda muy lejos, y llegar vivos en tres competiciones hasta el final tiene mucho que ver con el trabajo de hormiga a diario, con tener constancia y con hacer grupo, equipo, porque no siempre van a venir bien dadas (Rayos Vallecanos hay pocos).

Estamos ante una semana clave. Clave porque cierra el mercado de fichajes, clave porque hay que dar el paso definitivo para entrar en la fase de grupos de la Europa League, y clave porque nos enfrentamos al equipo de nuestro vecino, con el que nos cruzamos de manera tensa por los pasillos del bloque, con nuestros perros con el rabo tieso, contagiados por el ambiente. Es la tensa espera que precede a un partido con tanta guasa.

Para matar los nervios de esta semana, mi amigo Jul se ha matriculado en los cuatro gimnasios de nuestro barrio, que se han puesto de acuerdo en ofrecer un día de prueba gratuita de sus instalaciones para acabar con los michelines veraniegos. Sin pensamiento de quedarse, únicamente con el objetivo de superar el estrés de la semana y aprovechar las ofertas, se ha grabado un archivo con una antología de chistes de Joaquín (no hay megas suficientes en ningún aparato para poder acceder a sus obras completas) para machacarse, machucarse dice el tío, en la bicicleta estática, que más de un día estará a punto de salir disparada ante la cruel tortura que se está infringiendo.

Gan, en cambio, tan creativo él, se está dedicando a diseñar memes para enviar en cuanto el árbitro pite el final del partido. A pesar de mis advertencias, dice que prefiere hacerlos aunque exista una posibilidad remota de no poder usarlos. El entretenimiento le ayuda a que las horas pasen más rápidas y está seguro de que más tarde o más temprano los podrá utilizar. Por si acaso, ha creado otros a la defensiva, en el hipotético caso de que no ganemos, comparando las piezas de museo de cada club, y uno más hiriente con el penalti que falló Nono, por si los memes del enemigo resultan ofensivos.

En fin, que después de la lección de realidad que nos dio el submarino amarillo, que hizo aterrizar nuestros sueños, quedan días en los que puede pasar de todo. Nosotros estamos velando armas y el vecino, que ha hecho buen acopio de clínex y papel higiénico para él y bolsitas de caca para su perro, según pudimos comprobar ayer cuando entraba tan disimuladamente como podía, también aguarda estas fechas de intestino ligero para él y su can. A ver qué pasa y lo que podemos contar el martes que viene.

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