Un nuevo encuentro de Liga para el conjunto nervionense que le permite mantener su racha de imbatido. Ocho partidos suman ya los de Machín sin conocer la derrota, algo que le permite seguir en lo alto de la tabla aún habiendo perdido la segunda plaza. No era fácil el partido ante el Leganés, un equipo que ha convertido su estadio en un verdadero bastión. La empresa se hacia más compleja si cabe con el tempranero gol de Vesga. Y es que este tanto fue una losa para el Sevilla durante todo el partido, donde no pudo realizar su juego en el centro del campo. Si a eso se suma la expulsión de Franco Vazquez en el descanso, la situación se hace insostenible. El Sevilla tuvo que confiar todas sus esperanzas a un acierto goleador que le esta salvando muchos encuentros.

Dominio engañoso

Aunque los datos de posesión reflejan una ligera superioridad nervionense (47% -53%), lo cierto es que el dominio del encuentro fue del conjunto local. Una vez consiguió el tanto favorable, el Leganés se limitó a mover el balón, buscando sin prisas una oportunidad de cerrar el partido. Este es uno de los aspectos más remarcables de la actuación sevillista, ya que logró parar el juego del Leganés en numerosas ocasiones. Con 27 entradas exitosas de 30 intentadas, el Sevilla consiguió que las pérdidas del conjunto pepinero fueran numerosas. No obstante, el rédito obtenido de cara a portería fue muy mejorable. Tan sólo dos tiros a puerta en todo el partido, uno de ellos al poste de Amadou.

Mucho gol

Haciendo hincapié en el aspecto de los tiros del partido, la realidad es que el Sevilla tuvo una efectividad muy notable. El acierto en pases del Leganés, sobretodo en la segunda parte sin Franco Vázquez en el terreno de juego, fue de un 76%. Un número algo bajo para las condiciones en las que se encontraba el conjunto sevillista, situado en un bloque bajo defensivo y con pocas salidas hacia el area rival. Aun así, el Sevilla gozó de varias oportunidades que pudieron desequilibrar bastante antes el marcador como fueron los corners. Muy sorprendente el poco resultado que sacó el conjunto sevillista de los saque de esquina, pues en prácticamente ninguno de los seis logró crear peligro más allá de la ocasión de Sergi Gómez.

Con todo ello, a pesar de la superioridad en cuanto a números y juego del conjunto local, el Sevilla volvió a sacar rentabilidad de su fortuna en el gol. Ben Yedder anotó su octavo gol que permitió a su equipo puntuar en un estadio donde no han ganado ni Atlético de Madrid ni Barcelona.

Mejorar fuera

Lo cierto es que estos datos vuelven a dar buena cuenta de la diferencia de juego del Sevilla lejos de su estadio. Algo similar ocurrió frente al Valencia en Mestalla, donde finalmente los puntos se repartieron tras un partido igualado. El dominio ejercido en el Sanchez Pizjuán es prácticamente inexistente fuera de casa, un aspecto a solucionar por parte del conjunto nervionense si quiere mantenerse en las posiciones de Champions.

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