Los jugadores del Sevilla celebran uno de los goles ante el Spartak | Imagen: Juan Miller

Y salió muy enchufado el Sevilla, que no tardó en tener la primera ocasión peligrosa, cuando Banega recogió un buen pase interior de Sarabia y se plantó delante de Selikhov, pero su disparo se marchó muy desviado. Al igual que en Moscú, el Spartak esperaba atrás para sorprender a la contra. Pero esta vez, el equipo de Berizzo parecía haber aprendido la lección y el doble pivote formado por Pizarro y N’Zonzi protegía mejor el centro del campo sevillista. También eran mucho mejores la presión, muy alta, y la intensidad.

Ese doble pivote le estaba dando mucha consistencia al equipo, mientras que la presencia de Sarabia le imprimía un plus de velocidad al juego, algo necesario frente a un Spartak que se limitaba a esperar en su campo. El equipo estaba dando buenos síntomas, algunos casi novedosos en lo que va de temporada, como una correcta y rápida circulación de balón. Nolito y, especialmente, Sarabia estaban siendo muy protagonistas en los costados. Sin embargo, las ocasiones claras de gol brillaban por su ausencia, más allá de la de Banega a los 3 minutos y un disparo de Nolito poco después.

Lenglet adelanta al Sevilla

A la media de hora de juego, en el primer córner botado por el Sevilla, llegó el primer gol. Banega puso la pelota en el área, Lenglet se elevó al cielo de Nervión e hizo valer su estatura para imponerse a los centrales y rematar sin oposición para batir a Selikhov. El gol hacía justicia porque el cuadro de Berizzo no solo estaba siendo superior a su rival, sino que, además estaba desplegando el mejor fútbol de la temporada. Tras el gol, los rusos cambiaron de estrategia y estiraron líneas. El resultado ya no les favorecía y buscaron con más decisión la portería de Sergio Rico. Fernando avisó con un gran lanzamiento de falta que el portero de Montequinto despejó a córner. El Sevilla dio también un pasito atrás, comprensible también tras el enorme esfuerzo físico que venía realizando hasta ahora.

Tras el descanso, la mayor incertidumbre era ver si el conjunto hispalense sería capaz de aguantar el gran despliegue físico de los primeros 45 minutos, manteniendo la presión tan alta y un grado de intensidad tan elevado, sin descuidar la retaguardia. El transcurso del partido habría cambiado si Nolito hubiese estado más afortunado en la definición. A los 48 minutos, Lenglet jugó en largo y encontró desmarcado al sanluqueño que encaró el área rival, se marchó de su par, amagó una vez y a la segunda, disparó cruzado, rozando el poste.

Golazo de Banega para el 2-0

El técnico italiano del Spartak, Massimo Carrera, introdujo a Popov por Pasalic para añadir un poco más de picante en el ataque ruso. Pero, en ese momento, el Sevilla aumentó la ventaja. Éver Banega agarró la pelota, escorado a la derecha del campo, superó a su rival con una bicicleta y cuando se encontraba en el balcón del área, armó la pierna izquierda y colocó la pelota a la derecha de Selikhov. Un auténtico golazo, de esos que solo salen de las botas de los grandes jugadores, y que provocó la algarabía en las gradas de Nervión.

El público estaba disfrutando con el juego del equipo por primera vez en el presente curso. El Sevilla era dueño absoluto del balón y controlaba perfectamente los tiempos del partido. Ni rastro de aquel equipo que cayó estrepitosamente en la capital rusa. El cansancio empezó a pasar factura a falta de 20 minutos para el final. Sarabia y Nolito, que habían trabajado mucho, ya no podían aguantar el ritmo de la primera parte. Y el primer cambio de Berizzo fue, precisamente, Jesús Navas por Sarabia, que se había lastimado el tobillo minutos antes.

El Spartak recorta distancias

Otro que acusó el paso de los minutos fue Banega. El rosarino, que esta noche volvió a dar su mejor versión, pidió el cambio por unas molestias en los isquiotibiales y entró Krohn-Dehli en su lugar. Justo en ese momento, el Spartak acortó distancias. Glushakov penetró en el área, posiblemente controlando el balón con el brazo y remató al pecho de Sergio Rico, pero Ze Luis, recién ingresado en el campo, estuvo rápido para recoger el rechace y marcar el 2-1. Como ocurre en estos casos, los rusos se vinieron arriba con el gol y la tensión se apoderó de todo el público presente. El técnico sevillista realizó el tercer cambio, entró Corchia por Mercado, también lesionado.

Alta tensión al final

El esfuerzo físico estaba pasando factura y al Sevilla le quedaba por delante algo menos de un cuarto de hora para mantener un resultado vital para seguir aspirando a pasar a octavos. En la recta final, el nerviosismo envolvió al cuadro hispalense, que entró en el error de jugar al balón largo, en lugar de mantener la pelota y parar el ritmo enloquecido en el que había entrado el choque. Pero el Spartak tampoco fue el de hace dos semanas y fue mayor la tensión final que la calidad de los rusos. Finalmente, la victoria vuelve a colocar al conjunto nervionense segundo en la clasificación, con 7 puntos, a 1 del Liverpool y 2 sobre el Spartak.

 

FICHA TÉCNICA

Sevilla FC: Sergio Rico, Mercado (Corchia, 83’), Kjaer, Lenglet, Escudero, N’Zonzi, Pizarro, Banega (Krohn-Dehli, 76’), Sarabia (Jesús Navas, 69’), Nolito y Ben Yedder.

Spartak de Moscú: Selikhov, Tasci, Glushakov, Promes, Fernando, Luiz Adriano, Dzhikiya, Kombarov, Melgarejo (Zé Luis, 71’), Eschenko (Petkovic, 80’) y Pašalić (Popov, 56’).

Goles: Lenglet, 29’; Banega, 58’; Zé Luis, 77’;

Tarjetas: Glushakov, 32’; Tasci, 60’; Dzhikiya, 86’; Ben Yedder, 91’;

Árbitro: Artur Dias (Portugal)

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League, disputado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán (38.002 espectadores).

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here