Si a uno le preguntaran cuáles son las condiciones a cumplir para que la contratación de un jugador se convierta en lo que se conoce como un “buen fichaje”, con total seguridad dos de ellas serían rentabilidad y rendimiento. La segunda en realidad intrínseca de la primera. Si esa misma pregunta se la hicieran a algún aficionado sevillista, seguramente a la rentabilidad y el rendimiento añadiría otras dos más: casta y coraje, como siempre, marca de la casa. Y es que, si hay un jugador que en los últimos años ha cumplido a rajatabla con todo lo dicho hasta ahora, sin duda alguna ese es Pablo Sarabia.

Cumpliendo expectativas

Posiblemente el bajo coste por el que el Sevilla se hizo con sus servicios, por debajo del millón de euros, hizo que la afición rojiblanca mirara con cierto recelo este fichaje, ahora orgullo de la afición. Sin embargo, con 101 partidos, 23 goles que lo colocan como cuarto centrocampista más goleador de la historia del Sevilla por encima de Enzo Maresca, 23 asistencias y altas dosis de entrega el madrileño ha encandilado al público nervionense y a los entrenadores que hasta ahora lo han capitaneado, consiguiendo con todos ellos la titularidad. Buenos números, entrega y calidad son tres grandes factores que le han valido a Sarabia para ser una de las piezas destacadas de la plantilla y escuchar su nombre coreado por todo un estadio de Nervión, en el que se ha visto su crecimiento y cuya afición quiere su continuidad.

Ahora, el club

Que las buenas actuaciones del jugador han atraído el interés de otros clubes no es ninguna novedad, por eso, ante esta situación, la dirección deportiva trabaja en la renovación de Pablo Sarabia, quien ya ha dicho en algunos medios de comunicación que su intención es seguir en el Sevilla, lo que facilita bastante las negociaciones. Aunque todo apunta a que el proceso se completará a corto o medio plazo, la única traba que podría alejar las posturas sería la subida de sueldo y cláusula, dos ámbitos en los que el Sevilla debe hacer un esfuerzo, más aún teniendo en cuenta los valores desorbitados que ha alcanzado el mercado internacional de fichajes, para compensar el rendimiento y la calidad de uno de los últimos grandes fichajes de la era Monchi.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here