El Sevilla volvió a perdonar a su rival, esta vez a la Real Sociedad y acabó pagándolo. Como ya ocurrió en el partido de la pasada jornada ante el Málaga, los sevillistas tuvieron ocasiones para convertirlas en gol, pero se mostró poco efectivo una vez más. La más clara estuvo en las botas de Ben Yedder a los dieciocho minutos, mucho antes que el tanto de Sarabia, pero no pudo convertirlo en gol. En la segunda parte, perdió la posesión del balón y volvió a fallar en defensa. Vela acabó cerrando el empate en el marcador tras un erróneo despeje de Lenglet que impactó en N’zonzi. Empate que cerca estuvo de convertirse en derrota tras otro grave fallo, esta vez de Rami, pero que encontró una genial respuesta de Sergio Rico. El Sevilla logró un punto que puede hacer peligrar la cuarta plaza.

Acumuló más tiros, pero fue menos efectivo

Los de Sampaoli tuvieron más ocasiones sobre la portería de la Real. Logró ocho disparos que acabaron entre los tres palos de Rulli, mientras que la Real consiguió seis remates que también se perdieron lejos de la portería sevillista. No superó a su rival en remates a portería, ya que ambos consiguieron tres disparos entre los tres palos. Sarabia en dos ocasiones, una de ellas el gol, junto a Escudero fueron los únicos que lograron colocar su disparo entre los tres palos. La Real sólo logró conectar un remate entre la portería de Sergio Rico, el conseguido por Yuri. De nuevo el ser poco efectivo condenó al Sevilla, ya que Ben Yedder pudo haber convertido el uno a cero mucho antes que Sarabia de haber conseguido ser más efectivo, pero el disparo del francotunecino se perdió cerca del poste de Yuri, como ocurrió con Correa frente al Málaga.

En la Segunda parte, la Real se encontró con la fortuna del rechace de N’zonzi provocado por el mal despeje de Lenglet y que se encargó de recoger Vela para poner el uno a uno. Y gracias tuvo que dar el Sevilla que el delantero de la Real no se mostrara tan efectivo en un nuevo error de la zaga sevillista, cuando incomprensiblemente Rami dejó pasar el balón por debajo de sus piernas y el mejicano, con todo a favor, no encontró el hueco para batir a Sergio Rico. La aportación ofensiva sevillista en la segunda parte se estancó ya que no logró ni un tiro a puerta, ni cuando obtuvo la superioridad producida por la expulsión de Zurutuza.

Dominó pero no lo convirtió

El Sevilla acabó dominando la posesión del partido, pero de nuevo sin lograr convertirla en ocasiones de gol. La posesión total del encuentro acabó con un cincuenta y tres a cuarenta y siete para los de Sampaoli, pero dicha estadística necesita ser matizada. De los tres tramos de la primera mitad, el Sevilla dominó la posesión del primer y último cuarto de hora, con un cincuenta y cinco por ciento a favor en ambos. Dos tramos en los que acumuló los tres remates sobre la portería de Rulli, siendo en el minuto cuarenta el gol de Sarabia.

Dominio del balón que continuó en el primer tramo de la segunda mitad, hasta cumplirse la hora del encuentro en la que coincidió el gol de Carlos Vela y la pérdida de la posesión sevillista. La Real fue dueña del balón con un claro sesenta por ciento de la posesión. Y que de mostrarse más efectivo Vela, podría haber salido del Sánchez-Pizjuán con un premio mayor. Tras la expulsión de Zurutuza, el Sevilla recuperó el control del esférico con un sesenta y cinco por ciento a favor, pero que no logró convertirlo en opciones de peligro.

El Sevilla cerró la penúltima cita en su estadio con un empate. Empate que puede valer de mucho o de poco para las aspiraciones a Champions, en las que lleva toda la temporada y que está viendo peligrar en estas últimas jornadas. El Villareal y el Athletic de Bilbao acechan la última plaza que da acceso a la Liga de Campeones. La cuarta plaza peligra, en el momento en el que hay que acudir al Santiago Bernabéu para enfrentarse al Real Madrid.

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