Perdone Carolina, ha resbalado usted con el dinero que pisa | La opinión de Alfonso Hidalgo

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La inusual forma de pago no convence al Consejo
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La Junta General, punto por punto

“Y pues es quien hace iguales
Al rico y al pordiosero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.”

Así decía una de las estrofas de aquel famoso poema del ilustre D. Francisco de Quevedo. Heme aquí, hoy, un poco quevedesco y por común gongorino, armado del valor que dan las letras y deseoso de sentir la tinta expresando el fervor más extasiado que emana de mi indignación, pues sabe la indignación componer verso.

Ha perdido la razón, ha perdido la decencia y ha echado a perder la poca cordura que ya de por sí reinaba en la Junta de Accionistas del Sevilla Fútbol Club. Ha tenido las agallas de justificar una posible venta del club por culpa de que el común de los mortales no tenga unos cuantos millones en el banco para poder comprar acciones a mansalva. Ella, encumbrada en el buen apellido Alés (inmisericorde en su afán por mancharlo) y la posición que Don Dinero le cedió, no ha tenido reparo alguno en declarar bestialidades tales como: “¿por qué no han comprado ustedes esas acciones que ha comprado Sevillistas Unidos 2020? Ah, claro, no tienen dinero”. ¡Ay de los vencidos!

Y por si todavía no han conseguido averiguar quién es la susodicha, no se preocupen, que para eso está un servidor. Sí, queridos lectores, la señorita Carolina Alés ha sabido definir perfectamente lo que es el vilipendio más absoluto con una sola intervención en la Junta General de Accionistas. Por si no bastara con los tintes mediocres de su discurso, ha querido revestirlos de un amargo color elitista. Eso sí, ha tenido al menos el coraje de medio reconocer que la venta puede producirse. Y es que hay que tener la lengua muy larga y las palabras muy cortas para no medir lo que la mente esgrime. ¡Qué lástima! Pasar del ardor a la lástima es sin duda una sensación solo a la altura de las barbaridades más exquisitas y hoy, sin duda, menos de cinco minutos le han bastado a aquella de cuyo nombre no quiero acordarme para poner al sevillismo a la altura del betún.





COMMENTS

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    Raimundo Caro 3 meses

    Una LOPERA cualquiera. Hasta Lopera tenía más gracia cuando hablaba.