Colorín, colorado. El Sevilla FC cayó en el Sánchez-Pizjuán ante el Leganés. Los rojiblancos, desconectados durante todo el encuentro, desaprovecharon la última bala por la plaza Champions. El conjunto pepinero cuajó una gran actuación y aprovechó sin piedad los continuos errores de los pupilos de Caparrós.

Repaso visitante

Pocos presagiaban un escenario así en los minutos iniciales del encuentro. Primero En-Nesyri, tras rematar un buen centro de Braithwaite y a continuación Siovas a la salida de un córner, rozaron el tanto pepinero. El Sevilla se mostró muy tenso en los primeros compases del partido. Poco a poco los locales combinaban el esférico gracias a la gran movilidad de sus dos puntas, y fue en el minuto 7 cuando probó por primera vez al meta Cuellar gracias a un tímido disparo de Roque Mesa. Un espejismo, pues a renglón seguido se adelantarían los madrileños. Los nervios se instauraban en un Sevilla que se mostraba bastante impreciso. Por el contrario, los visitantes disfrutaban de sus mejores minutos en el encuentro. Tal era el dominio que en el minuto 19 llegó el segundo. Los hispalenses mostraban un gran déficit de desconfianza, el público lo apreció y empujó al equipo como si no hubiese un mañana. El Leganés se mostraba muy compacto y los rojiblancos no conseguían penetrar su línea defensiva. Caparrós no estaba nada contento con lo que veía de los suyos y metió en el campo a Gonalons. En el minuto 42 el VAR revisó un piscinazo en el área del propio Gonalons, fruto de la desesperación. La última ocasión de la primera mitad fue para Pablo Sarabia, quién vio la primera amarilla del encuentro en la siguiente jugada. Los jugadores se marcharon a vestuarios tras una intensa pitada. El canterano Bryan Gil probó fortuna en el minuto 77 con un disparo lejano.

Sin reacción

Tocaba remar. La grada esperaba una reacción de los suyos y recibió al equipo con aplausos, pero la película parecía no cambiar. En tan solo dos minutos, el Leganés gozó de una gran ocasión en las botas de Juanfran tras una pérdida de Franco Vázquez. El Sevilla era un quiero y no puedo. Las pérdidas e imprecisiones locales eran aprovechadas por un Leganés que pisaba con bastante facilidad el área sevillista. Los de Caparrós vivían de las individualidades de Ben Yedder. El artillero rojiblanco vistió de gol a Pablo Sarabia en el minuto 60, pero el madrileño no estuvo certero en el remate. El Sevilla estaba siendo devorado por un Leganés que no bajaba su alto nivel de presión. Los minutos pasaban y ni los goles ni la reacción hispalense llegaban. En el minuto 71, Jesús Navas, uno de los pocos destacables de la noche, filtró un gran balón al espacio a Sarabia, quién metió un gran pase en el área pequeña que acabó despejando Cuéllar. El Leganés seguía cómodo en el encuentro y anotó el tercero. El Sánchez-Pizjuán se quedó desangelado en los minutos finales del encuentro y es que la imagen del equipo no fue para merecer menos. El CD Leganés olió sangre y estuvo cerca de conseguir el cuarto tanto en los minutos finales.

Los goles

En el minuto 8, En-Nesyri adelantó al CD Leganés. Todo comenzó con una absurda pérdida de Promes que aprovecharía J. Silva para cabalgar sin oposición sevillista y filtrar el balón en el área. En el minuto 19 Braithwaite, completamente solo en el área pequeña, se acomodó un balón llovido y puso el 0-2 en el luminoso. En el minuto 82, Óscar puso la puntilla, 0-3.

Balanza del encuentro

Dantesco Sevilla. Sólo Jesús Navas se salvó. Los hombres de Caparrós tiraron su última gran oportunidad por la plaza Champions. Matemáticamente es posible, pero las sensaciones del equipo no dan pie a creer en nada. Los sevillistas se medirán el próximo fin de semana a todo un Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here