No se puede negar que Nzonzi es un mediocentro muy completo. Cuando quiere, lo sabe hacer muy bien: recuperar balones, distribuir el juego, hacer de guía e incluso anotar goles. El encuentro que hizo ante el Villarreal en la jornada 32 de La Liga puede ser un buen ejemplo de ello. Su gol, una ejecución perfecta desde una posición lejana en el minuto 82, dio el empate al conjunto de Montella. Ese es el jugador que necesita el Sevilla FC y no a un Nzonzi que se va de fiesta después de que su equipo haga una actuación ridícula en una final de Copa. Su juego no fue el peor del encuentro, aún así la afición lo vivió como una tomadura de pelo a pesar de la posterior disculpa.

Caparrós

Pese a la imagen de desgana que ha dado Nzonzi en muchos de los encuentros de este curso, disponer de 1900 minutos en lo que va de Liga es buena prueba de que el conjunto sevillista lo necesita. También lo sabe Joaquín Caparrós, quien estará dispuesto a darle una oportunidad pese a que no lo declarara tal cual en su presentación como nuevo entrenador sevillista.  Es cierto que lo que le queda al Sevilla FC por disputar son finales en las que hay que rendir al 100%. El técnico utrerano ha declarado que le tiene que ver «la cara y si le brillan los ojos, pues ya veremos». Puede que el próximo encuentro en casa ante la Real Sociedad no sea el mejor escenario para el jugador. Sin embargo, que disponga de minutos o no solo dependerá de Joaquín Caparrós y del propio mediocentro. No hay que olvidar tampoco que es un jugador básico en el plantel sevillista.

Irregularidad

Si el Sevilla FC ha recibido a lo largo de muchos artículo de esta temporada el adjetivo de montaña rusa, Nzonzi no se queda atrás. El centrocampista francés de 29 años llegó en julio de 2015. En un principio le costó adaptarse a La Liga y al calor sevillano. No obstante poco a poco fue convirtiéndose en uno de los titulares irrefutables de Emery, por entonces entrenador sevillista. Sus grandes actuaciones y el hecho de cosechar la Europa League con el Sevilla FC en 2016 afianzaron su posición en el Club. El Sevilla decidió renovarlo hasta junio de 2020 con una cláusula de rescisión de 40 millones.  El jugador estuvo muy motivado dentro del conjunto hispalense, y muy agusto con Sampaoli. Fue, de hecho, en febrero de 2017 cuando fue nombrado por La Liga Mejor Jugador de La Liga Santander en enero. 

El hecho de que hubiera estado relacionado con la Juve hizo saltar las alarmas y pensar en que la desgana del mediocentro francés podía deberse precisamente a eso: no quería seguir en el Sevilla FC. Con Berizzo, las rotaciones no terminaban de contentar a Nzonzi, quien no llegaba a adaptarse del todo al técnico argentino. La titularidad recuperada con Montella le devolvió parte de la chispa que se había visto en sus comienzos con la entidad nervionense, aunque no llegara al 100%. Dar lo máximo de sí mismo es lo mínimo que puede hacer ahora y es lo que demandan desde aficionados hasta el club.

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