Vitolo celebrates a goal on during the match between Sevilla FC vs FC Barcelona as part of La Liga at Estadio Ramón Sánchez Pizjuán on November 6, 2016 in Seville (Photo by Ismael Molina/ Photo Media Express)

No pensaba escribir sobre fútbol hasta septiembre. Si hay algo que me aburre, me da pereza, incluso rechazo profundamente es el tema de los fichajes. Da un poco de fastidio. ¿Quiénes son  ahora estos tipos que se ponen nuestra camiseta? ¿Por qué les va a importar ganar más que a nosotros?.. ¿Quieren saber la respuesta? No tiene nada que ver con el fútbol.

Un amigo me preguntó por una red social si no iba a decir nada del “Vitologate” y le contesté que no me interesaba… y me quedé pensando… y leí un poco al respecto…y vi algunos videos…

Si repasan mis artículos, verán que en todo el pasado ciclo he evitado hablar de Vitolo. Era por respeto a ustedes. Es el tipo de jugador que no me gusta. Corre por la banda y en lugar de hacer lo que debe (que es pasarla), hace lo que todo sabemos que pasará, que es perderla. No mira a su alrededor. Es el tipo de jugador que no tiene evaluado su nivel de calidad y con un buen equipo alrededor (a base de errores del rival) logra alguna filigrana, incluso algún gol. Pero yo prefiero a los goleadores (no es el caso), o los organizadores (menos aún). Por eso a mí me resbalaba si se iba o se quedaba. Es el tipo de jugador que si está fino ayuda mucho (pero no te hace ganar), pero si no está fino te hace perder. No es definitivo. Está sobrevalorado. Y le comentaba a este amigo que uno juega parecido a como es en la vida. Vitolo fue coherente. Actuó con el Sevilla igual que en el campo. Juega (y vive) sin levantar la cabeza, mirando sus pies y el balón. No miró a sus compañeros, ni a sus rivales, ni a la tribuna (mucho menos a la tribuna). Salió corriendo por la banda convencido de que es más crack de lo que es y seguro que meterá un gol sin pasársela a nadie, y desde ya les aviso que posiblemente pegue en el palo, o la mande afuera. No lo deseo, ojalá meta el gol de su vida.

Por todo esto, yo prefería que se fuera, me daba igual, y no iba a escribir nada. Pero como dije, vi un video donde el jugador decía: “Entiendo el enfado pero son cosas del fútbol”. Y eso si que no. Esto que pasó, no tiene nada que ver con el fútbol. El fútbol es un deporte hermoso, colectivo. Lo que pasó no es fútbol, es negocio, es especulación, nómbrenlo como quieran pero no ensucien lo poco que nos queda a la afición, lo único que no importa: El Fútbol.

3 Comentarios

  1. Jamás pensé que una realidad tan compleja fuera explicada en tan pocas lineas.
    Al padre del artículo: HAS ESTADO SEMBRADO.

  2. no lo veo como tu joaquin a mi vitolo me parece un buen jugador que no persona un tio que no tiene palabra no es nada como dijo el arrebato creo que los aficionados debemos tomarnos estas cosas menos a pecho los jugadores y entrenadores son profesionales no sienten los colores como nosotros hacen por lo que se les paga vitolo se hizo grande en el sevilla no el sevilla se hizo grande con vitolo el sevilla ya era grande y sigue siende grande se fue el y vino nolito no esperes que el sienta el escudo

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