La planificación de Monchi, a juicio. El director técnico del Sevilla realizó hasta 12 fichajes en ambos mercados para reforzar las bajas de Bacca, M’bia o Aleix Vidal, entre otras. Hay grandes aciertos, casos de Rami o Mariano, no tanto con otros futbolistas. En la Colina de Nervión lo analizamos.

La temporada 2014/2015 acabó con el gol de Bacca ante el Dnipro, que dejaba la cuarta Europa League en las vitrinas sevillistas. De nuevo el Sevilla reinaba en su competición, sumado a una fantástica competición doméstica en la que no se alcanzó la clasificación a Champions por un excepcional Valencia, con menos competiciones que los sevillistas. Varsovia fue el último partido antes de las vacaciones, antes del mercado de verano y de los equipos poderosos de Europa que no dudaron en mirar el escaparate del Sevilla FC para reforzar sus filas.

Barbosa, Aleix Vidal, Arribas, Figueiras (volvería cedido), M’bia, Denis Suárez, Bacca y Aspas ponían rumbos diferentes y alejados de Nervión. A Monchi volvía a tocarle rehacer una nueva plantilla ante una gran exigencia como era competir de nuevo en tres competiciones, esta vez con una exigencia mayor, la Uefa Champions League. Si a las ventas de Vidal o Arribas, había que sumarle la baja de Nico Pareja por su lesión de rodilla, Monchi debía de confeccionar una nueva defensa para Unai Emery. El más destacado de ellos Rami, convertido en el eje de la zaga sevillista y muy querido por la afición, ha sido uno de los aciertos del director deportivo.

Rami, uno de los fichajes que más rendimiento ha dado| Imagen: Ismael Molina
Rami, uno de los fichajes de Monchi que más rendimiento ha dado esta temporada| Imagen: Ismael Molina

A Rami hay que sumarle un Mariano que ha ido creciendo con el paso de la temporada. El lateral brasileño está cerrando la campaña siendo más habitual que Coke y con mucha presencia ofensiva, como demostró en su gol frente al Shakhtar. Escudero cumplió con la papeleta que tuvo en su fichaje, alternando en el lateral con Trémoulinas. También llegó el fichaje exprés de Andreolli, que apenas tuvo tiempo de demostrar si podía comandar la defensa sevillista tras su lesión en Anoeta. Bien distinto ha sido el caso de Fazio.  El re-debut del argentino no pudo ser peor, fue expulsado a la media hora en Balaídos por doble amarilla. Pocas son las actuaciones que ha tenido el central sevillista. Tanto es así que Fazio no ha llegado a jugar ni un minuto en el Sánchez Pizjuán.

Acierto total en defensa, no tanto en el ataque y el medio

El centro del campo sufrió la importante baja de M’bia, ídolo sevillista y de Denis Suárez, recambio de garantías de Banega. Hasta 5 hombres llegaron para suplir las bajas sevillistas, en el que el rendimiento ha sido muy dispar. Un nombre clave es el de N’zonzi. Su precio condicionó bastante al francés que tuvo un inicio liguero bastante complicado, el periodo de adaptación le pasó factura, pero hoy por hoy es uno de los hombres más utilizados de EmeryKrohn Dehli, que también tuvo un comienzo complicado, si gozó de más minutos que N’zonzi y acabó convenciendo tanto a los aficionados como al propio Unai Emery. El partido frente al Betis en copa o frente al Barcelona, ambos con goles, han sido su mejor aval. De no ser por la lesión, seguiría entrando en el 11 inicial de Unai Emery.

Kakuta también recaló en Nervión, pero su extraña lesión frente al Levante, su bajo rendimiento y el no convencer a Emery lo alejaron en el mercado invernal al fútbol Chino. Al igual que Kakuta, otro de los fichajes cuestionados ha sido el de Diogo Figueiras. Vino para alternar posición en el lateral y como extremo, pero ni en una zona ni en otra ha podido demostrar que tiene rendimiento para este Sevilla. Otro caso muy diferente es el fichaje de Konoplyanka, el fichaje que más expectación causó en esta campaña.

Konoplyanka ha estado viviendo en un vaivén constante. Vitoreado y laureado por su excepcional rendimiento mostrado ante todo un Real Madrid, el de Ucrania no ha sabido interpretar del todo lo que le pide Emery y ha alternado más con el banquillo que lo que todos los sevillistas hubieran deseado. Eso sí, Konoplyanka ha dejado destellos de calidad y varios puntos en Nervión, culminando la remontada ante el Rayo o con el precioso zapatazo desde fuera del área que valió para derrotar al Villareal en Nervión.

El suspenso en la planificación de Monchi

La papeleta era difícil y dura. Monchi tenía que encontrar en el mercado un hombre gol tras la marcha de Aspas, pero en especial de Carlos Bacca. El gallego no gozó de las oportunidades que requería y puso rumbo a Vigo, mientras que Bacca dejaba Sevilla para poner rumbo al gigante italiano, el Milán. Para suplir dichas bajas en la delantera, Monchi trajo a dos futbolistas de renombre, Ciro Inmobile y Llorente.

Llorente fue el futbolista que más ilusión produjo en parte de la afición sevillista, pero también se convirtió en la mayor desilusión de la temporada. Bien es cierto que el riojano con su gol ante la Juventus, clasificó a los de Unai Emery para la Europa League cuando todo estaba perdido, pero su baja forma física, sumado a una alineación que no contribuye a su estilo de juego le ha valido para recibir sendas pitadas desde la grada sevillista y para contar con más presencia en el banquillo que en el terreno de juego.

El caso de Inmobile es distinto. El italiano desde su llegada mostró ganas e ímpetu por lidera el ataque sevillista tras pasarse casi toda la anterior temporada en el Dormunt sin disputar minutos.En Sevilla el caso fue distinto, desde su llegada Unai apostó por el italiano, que respondió haciendo goles importantes. Ciro anotó en la final de la supercopa de Europa frente al Barça, frente al Madrid o al Español. No obstante, su rendimiento también dejó que desear, sobre todo a Emery que, unido al excepcional estado de forma de Gameiro, hizo que el italiano buscara minutos en el Torino de cara a la Eurocopa de este verano.

El mercado invernal no sumó, restó

Fazio junto a Monchi y Pepe Castro en su presentación, uno de los fichaes más cuestionados de la temporada |Imagen: Carmen Villegas
Fazio junto a Monchi y Pepe Castro en su presentación, uno de los fichaes más cuestionados de la temporada |Imagen: Carmen Villegas

Diogo y Fazio llegaron en el mercado de invierno ante las bajas que mostraba el Sevilla FC por lesiones, en especial en defensa. Fazio, que dejó un rendimiento espectacular antes de poner rumbo a Londres, cumplía con lo que Emery pidió a Monchi. Un defensa que no necesitara periodo de adaptación, listo para jugar sin tener que esperar. De hecho, Emery lo alineó casi tras aterrizar, pero su expulsión en Balaídos y su bajo rendimiento no convenció del todo al técnico vasco. Diogo no ha dejado un mejor rendimiento que Fazio, el portugués apenas ha contado para Unai Emery y cuando lo ha hecho, no ha respondido bien ni en el lateral ni en el extremo, sin mejorar a los hombres que tenía por delante, como son Mariano-Coke o Vitolo-Reyes.

La planificación del director deportivo del Sevilla FC, es un simil a la temporada liguera que ha disputado el club este año. Futbolistas que si han rendido al nivel esperado, como Rami, Mariano, Escudero o Krohn-Dehli, algunos dejando dudas pero que han gozado de buenas actuaciones, caso de N’zonzi o Konoplyanka y los futbolistas que han rendido como el Sevilla lejos de Nervión, a un bajo nivel y sin convencer, como Llorente, Fazio, Diogo o los exs-evillistas Kakuta e Inmobile.

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