Óliver Torres
Óliver Torres en su llegada a Sevilla para cerrar su fichaje por el conjunto de Nervión. | Imagen: Diario de Sevilla

24 de julio. Superado el ecuador del mercado estival, Monchi continúa trabajando a destajo en la planificación de una plantilla totalmente renovada con respecto al pasado año. Nada más y nada menos que diez fichajes (el décimo llegó libre). Una cantidad importante de nuevos futbolistas si comparamos con otros clubes de talla similar al Sevilla. De todos es sabido que un verano en Eduardo Dato es, cuanto menos, peculiar. Si analizamos el trabajo del león de San Fernando a los mandos de la dirección deportiva hispalense, las cifras no dejan de sorprender. Veranos como el de 2013 (14 llegadas y la consecución de la Europa League esa temporada), hacen que diez contrataciones -a falta de dos o tres más- no parezcan tantas.

El método Monchi

¿Cuál es esa forma de trabajo que sólo ha dejado de verse en las oficinas del Sánchez-Pizjuán mientras estuvo en Roma? Muy sencillo. Rastrea el mercado en busca de mimbres que se ajusten al esquema de juego, pero también al presupuesto del club. Por ello, no suelen ser jugadores muy conocidos por la gente, pero que luego resultan ser de interés de los más grandes clubes de Europa; No obstante, el ‘cañailla’ acostumbra a firmar a algún jugador contrastado al que se le pone la etiqueta de bomba del verano. Véase los casos de Immobile, Fernando Llorente, Nasri… Con más o menos éxito, despertaron ilusión en la hinchada.

Eso mismo podría ocurrir en este poco menos de mes y medio que queda. Todo hace pensar que esa ‘bomba’, sea en calidad de cedido o en propiedad, llegará para reforzar la delantera. La salida de Sarabia o la posible marcha de Ben Yedder (estamos hablando de dos jugadores importantes para el club) puede desembocar en que una de las llegadas que queden sea la de un futbolista de prestigio que se desenvuelva en esa parcela.

Ramón Rodríguez Verdejo ‘Monchi’ podría tener guardado un as bajo la manga. Una posible bomba que ponga la guinda al pastel a uno de los periodos estivales más ajetreados de los últimos años en el barrio de Nervión. Solo queda esperar para ver si finalmente lo saca.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here