Los diez mejores entrenadores del Sevilla

Los diez mejores entrenadores del Sevilla

Ramón Encinas es el único que ha ganado una Liga mientras que Juande Ramos es el que más títulos ostenta

 

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A lo largo de la centenaria historia del Sevilla, muchos entrenadores han pasado por el banquillo del Ramón Sánchez-Pizjuán. En total, cincuenta y ocho, la mayoría de ellos, españoles. Sólo dieciocho técnicos han sido extranjeros, contando con el actual, el argentino Jorge Sampaoli. Durante todo ese dilatado tiempo, unos han cobrado un mayor protagonismo que otros. Los ha habido muy longevos, como Manolo Cardo en la década de los ochenta, que ostentaba el récord de partidos dirigiendo al club hispalense, hasta que Unai Emery le arrebató tal logro. Hay quienes han levantado títulos, como Ramón Encimas, que consiguió la única Liga que decora la vitrina sevillista, en 1946, o Juande Ramos, que consiguió el primer título europeo, con la Copa de la UEFA en 2006. Y también ha habido entrenadores que, antes de serlo, vistieron la camiseta sevillista en el campo, como Pepe Brand, Guillermo Campanal, Juan Arza o José María Busto.

Eugenio Izaguirre, el primer entrenador del Sevilla

El apellido Izaguirre está muy vinculado al Sevilla. Eugenio está considerado el primer entrenador del conjunto nervionense, al que dirigió desde 1910 hasta 1917, y es el primero que levantó un título para el club hispalense, al ganar la Copa de Andalucía en 1917. Anteriormente, en 1913, ganó la Copa de Sevilla, torneo que carecía de carácter oficial. El hijo de Eugenio Izaguirre, Guillermo Izaguirre, fue portero del Sevilla y de la Selección Española y, posteriormente, dirigió al equipo nacional en el Mundial de 1950 en Brasil, en el que consiguió el cuarto puesto.

Pepe Brand, capitán y entrenador

Pepe Brand fue el sucesor de Eugenio Izaguirre y dirigió al equipo durante siete temporadas, en dos periodos diferentes, desde 1917 hasta 1921, y desde 1938 a 1941. En su primera etapa, compaginó el cargo de entrenador con el de capitán del equipo. Eran los años de la gran delantera del Sevilla, llamada “La línea del miedo”, formada por Spencer, Kinké, Escobar y el propio Pepe Brand, con la que el conjunto de Nervión consiguió ganar nueve Copas de Andalucía consecutivas, cuatro de ellas con Brand como técnico. Posteriormente, estuvo al mando del equipo otras tres temporadas, desde 1938 hasta 1941, dirigiendo a otra delantera mítica hispalense como fue la “Stuka”, integrada por Pepillo, Raimundo, Berrocal, López y Campanal. En 1939, el Sevilla ganó su segunda Copa de España, al derrotar por 6-2 al Racing de Ferrol.

Ramón Encinas y la Liga de 1946

El nombre de Ramón Encinas permanecerá siempre ligado al Sevilla FC. Nacido en Pontevedra, militó en varios equipos de poca entidad, no pudiendo nunca desarrollar una gran carrera como futbolista. Sin embargo, sus éxitos llegaron como entrenador. En 1925 se incorporó al club hispalense, recomendado por Pepe Brand, puesto que ocupó tres temporadas, hasta 1928. En ese tiempo, el Sevilla ganó dos Copas de Andalucía. Cinco años después, en 1933, volvió al banquillo de Nervión. Esa misma temporada, 33/34, “Moncho” Encinas ascendió al equipo a Primera División y un año después, en 1935, el Sevilla conquistó su primer título nacional, la Copa de España, al derrotar 3-0 al Sabadell. Ese año también volvió a ganar la Copa Andalucía.

La fama de Encinas aumentó y muchos equipos desearon contratarle. La Guerra Civil paralizó, además del tiempo y la vida de todos los española, el fútbol y, cuando se reanudaron las competiciones, el técnico gallego firmó por el Valencia, con el que ganaría una Copa y una Liga. Tras pasar por el Real Madrid sin mayor protagonismo, volvió al Sevilla en la temporada 45/46, haciéndolo campeón de Liga por primera y única vez en su historia. Sin embargo, el año siguiente no fue tan bueno, el equipo acabó sexto clasificado y Encinas decidió dejar el club para marcharse a Inglaterra, donde estudió los métodos ingleses y aprendió una nueva faceta, la de mánager. En 1947 volvió a la entidad nervionense, precisamente para ejercer el cargo de Secretario Técnico. Desde entonces, Ramón Encinas estuvo vinculado con el club sevillista, encargándose de todas las decisiones que afectaban a la parcela deportiva

Patricio Caicedo y la tercera Copa de España

Una de las primera decisiones de Ramón Encinas como mánager del Sevilla fue la incorporación de Patricio Caicedo como entrenador aunque, en un primer momento, ambos formaron un tándem en el banquillo sevillista. Caicedo sólo estuvo dos temporadas, pero fueron suficientes para que, en 1948, el equipo consiguiera su tercera Copa de España, tras golear al Celta 4-1 en la final. Sin embargo, los resultados en la Liga no fueron tan favorables y, en 1949 se marchó al Espanyol.

Guillermo Campanal, un hombre de club

Campanal fue otro de los jugadores que, al acabar su carrera, continuó vinculado al Sevilla, ocupando diferentes cargos. Su llegada al banquillo se produjo en la temporada 49/50, sustituyendo a Patricio Caicedo. La última temporada de éste no había sido muy buena, dejando al equipo clasificado en octavo lugar. Así que Ramón Sánchez-Pizjuán intentó que Ramón Encinas ocupara su lugar. Sin embargo, el ya mánager sevillista, convenció al presidente para que Guillermo Campanal se encargara de dirigir al equipo. Su primer año no fue bueno, con un discreto décimo lugar. En cambio, en la temporada 50/51, el equipo quedó subcampeón de Liga. Sólo un polémico empate ante el Atlético de Madrid en la última jornada, con un gol anulado injustamente, le privó del título que, finalmente, cayó en manos colchoneras. Las temporadas siguientes, el equipo alternó el quinto y sexto puesto hasta que, en 1953, dejó el cargo de entrenador, para ocuparse de otras labores dentro del club. No obstante, posteriormente, se haría cargo del equipo momentáneamente hasta en dos ocasiones, debido a la destitución de los entrenadores del momento. Además de su labor como técnico, de Guillermo Campanal cabe destacar el fichaje de su sobrino, Marcelino, quien sería conocido como Campanal II y se convertiría en uno de los mejores jugadores de la historia del Sevilla, liderando la defensa sevillista durante 16 temporadas.

Helenio Herrera, el revolucionario

El lugar que dejó vacante Guillermo Campanal fue ocupado por Helenio Herrera, uno de los mejores entrenadores que ha tenido el Sevilla y el primero de nacionalidad argentina. En las cuatro temporadas que estuvo al frente del cuadro hispalense, nunca bajó del quinto puesto, alcanzando el cuarto puesto en dos ocasiones y dos subcampeonatos de Liga, además del subcampeonato de Copa de España en 1955. Eran los años de Busto, Ramoní, Riquelme, Campanal II, Arza, Araujo, Domenech, Loren, Ayala, Pepillo o Pahuet. El técnico argentino, conocido como “H.H”, revolucionó la forma de jugar del Sevilla, algo parecido a lo que ha hecho su compatriota, Jorge Sampaoli, esta temporada. El entrenador argentino conseguía extraer lo mejor de cada jugador. En su última temporada en el banquillo de Nervión, el equipo consiguió clasificarse para la Copa de Europa, al quedar subcampeón de Liga y beneficiarse de la condición de Campeón de Liga y Europa del Real Madrid.

El final de su etapa en Nervión se vio ensombrecido por su fichaje por el Barcelona. El club azulgrana se interesó por el técnico argentino y, antes de que finalizara la temporada 56/57, una información aparecida en la prensa aseguraba que “H.H” se había comprometido con el conjunto de la ciudad Condal. Esto precipitó los acontecimientos y el entonces presidente sevillista, Ramón de Carranza, denunció al entrenador ante la FIFA. El último encuentro de Liga lo dirigió Guillermo Campanal, precisamente ante el Barcelona. El máximo órgano futbolístico suspendió a Helenio Herrera durante cinco años sin poder entrenar, sin embargo el argentino firmó por el Os Belenense portugués. Finalmente, ante la insistencia del Barcelona, el Sevilla levantó la sanción al técnico a cambio de una indemnización de 5 millones de pesetas. En la década de los sesenta, se convertiría en uno de los mejores entrenadores del mundo, haciendo campeón de Europa al Inter de Milán, con un sólido sistema de juego que en italia llamarían “Catenaccio“.

Manolo Cardo, el salvador

El coriano cogió al equipo en diciembre de 1981, sustituyendo a Miguel Muñoz. El Sevilla era penúltimo en la Liga y Manolo Cardo enderezó la situación hasta terminar séptimo y clasificarlo para la UEFA. En la temporada 82/83, condujo al equipo hasta los octavos de final del torneo europeo, cayendo eliminado en esa ronda ante el Kaiserlautern alemán. Ante la precaria situación económica que vivía el club, el técnico sevillista tiró de cantera e hizo debutar al gran Francisco López Alfaro, jugador que sería clave en la década de los ochenta y ha sido el sevillista que más veces ha vestido la camiseta de la Selección Española, hasta que Jesús Navas le arrebató ese honor. También debutaron otros jugadores como Ricardo Serna. La labor de Manolo Cardo en el banquillo de Nervión fue tan importante que imprimió al equipo una forma de jugar muy vistosa y consiguió clasificar al Sevilla para la Copa de la UEFA dos temporadas consecutivas, algo que nunca había conseguido hasta entonces. Sin embargo, a pesar del buen juego, las lesiones y la penuria económica hizo que el Sevilla no consiguiera mejores resultados y acabara las demás temporadas en la zona media de la tabla. La etapa del coriano finalizó en 1986, habiendo dirigido al cuadro hispalense en 156 partidos, un récord que conservaría hasta la llegada de Unai Emery.

Joaquín Caparrós, los cimientos de una época dorada

Joaquín Caparrós es otro nombre escrito con letras de oro en las páginas de la historia sevillista. El utrerano fue la apuesta segura del presidente Roberto Alés y cogió al equipo en Segunda División, en la temporada 2000/2001, en un estado económico y deportivo que hacía preocupar, incluso, la supervivencia del club. Con él en el banquillo, comenzó a construirse el Sevilla actual, imprimiendo al equipo, y también al club, la dosis necesaria de casta y coraje que se había perdido en los años anteriores. Ascendió al conjunto nervionense a Primera ese mismo año, quedando campeón de Segunda, por delante de Betis, Tenerife y Atlético de Madrid. Una vez en la máxima categoría, el Sevilla fue creciendo temporada tras temporada. Caparrós conseguía exprimir hasta la última gota de calidad de sus jugadores, como Baptista, Javi Navarro, Pablo Alfaro, David Castedo, Pep Martí o Antoñito. Como hombre de la casa y gran conocedor del fútbol base, hizo debutar a canteranos que luego se convertirían en auténticas estrellas, como Sergio Ramos y Jesús Navas. En sus dos últimas temporadas, clasificó al Sevilla en la sexta posición de la Liga, obteniendo el billete para la UEFA y repitiendo así el hito de Manolo Cardo de meter al equipo en Europa dos temporadas consecutivas. En el verano de 2005, Joaquín Caparrós abandonó la disciplina sevillista para dirigir al Deportivo de La Coruña.

Juande Ramos, llegan los títulos a Nervión

Juande Ramos sucedió en el puesto a Joaquín Caparrós. Muchos sevillistas quedaron preocupados tras la marcha inesperada del técnico utrerano, ignorando lo que estaba por venir. En su primer año al frente del Sevilla, en la temporada del Centenario, el manchego elevó a los altares al conjunto de Nervión, al proclamarse campeón de la Copa de la UEFA, tras golear por 4-0 al Middlesbrough en el Philips Stadium de Eindhoven, el 10 de mayo de 2006. Una fecha que permanecerá grabada en los corazones de todos los sevillistas. Esa misma temporada, el equipo quedó quinto en la Liga, por lo que volvió a disputar el torneo europeo. Fue la mejor temporada del Sevilla en su historia pero, la siguiente, sería aún mejor. El cuadro nervionense disputó su primera Supercopa de Europa y se impuso al Barcelona por 3-0, en otra noche mágica que tuvo como escenario el estadio Louis II de Mónaco.

En esa temporada 2006/2007, Juande Ramos hizo al Sevilla de nuevo campeón de la UEFA, al derrotar al Espanyol en la final en Glasgow, y también ganó la Copa del Rey, venciendo al Getafe en el Santiago Bernabéu, consiguiendo así un doblete histórico. Pero ese mismo año, el conjunto hispalense peleó el título de Liga hasta la última jornada pero, finalmente, quedó clasificado en la tercera posición. Ese tercer puesto permitió al Sevilla jugar la Champions League la temporada siguiente.

El nuevo y esperanzador curso empieza con la conquista de la Supercopa de España tras un histórico 3-5 endosado al Real Madrid en el Bernabéu. Sin embargo, esa temporada quedaría marcada por la trágica muerte de Antonio Puerta. Pocos días después, el Sevilla disputó la Supercopa de Europa ante el Milan, cayendo derrotado. El segundo mazazo para el equipo se produjo el 26 de octubre de 2007, cuando Juande Ramos se marchó al Tottenham. El técnico manchego abandonó el Sevilla 48 horas antes de jugarse la octava jornada del campeonato, ante el Valencia, y en medio de la fase de grupos de la Champions League. Esta salida inesperada, iniciada ya la temporada, oscureció la brillante trayectoria de Juande Ramos como entrenador del Sevilla, siendo, hasta ahora, el que más títulos ha conseguido, dos Copas de la UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España.

Unai Emery y las tres UEFA Europa League consecutivas

 

La llegada de Unai Emery se produjo en enero de 2013, cuando el Sevilla decidió destituir a Marcelino García Toral, ante la dinámica negativa del equipo. El técnico vasco enderezó sensiblemente la situación pero no consiguió pasar del noveno puesto al final de temporada. Sin embargo, el Sevilla se clasificó para jugar la UEFA, debido a la descalificación del Rayo vallecano y Málaga, séptimo y octavo respectivamente. La temporada 2013/2014 fue mucho mejor. El Sevilla quedó quinto en Liga con 63 puntos y volvió a ganar la UEFA, llamada ahora Europa League, en una final muy igualada ante el Benfica, que se decidió en la tanda de penaltis, en Turín.

En su segunda temporada al frente del Sevilla, Emery consiguió dejar otra vez quinto al equipo, batiendo el récord de puntuación con 76 puntos, un récord que, hasta entonces, le pertenecía a Juande Ramos en la temporada 2006/2007, con 72. Pero el éxito más importante llegó nuevamente en su competición favorita, la UEFA. El Sevilla conquistó su cuarto título europeo al batir en la final disputada en Varsovia al Dnipro ucraniano por 3-2. El cuadro hispalense se convertía en el equipo más laureado en la historia de la competición, superando a Juventus, Inter de Milán y Liverpool con tres títulos.

La temporada siguiente, 2015/2016, también sería exitosa para el Sevilla y el técnico vasco, sólo empañada por una trayectoria gris en Liga. La victoria en la Europa League la temporada anterior, permitió al conjunto nervionense disputar la Champions League. Sin embargo, el curso no empezó muy bien. El equipo quedó encuadrado en un duro grupo, junto a Juventus, Manchester City y Borussia Mönchengladbach. La marcha en la Liga estuvo sembrada de dudas y, finalmente, el equipo no pasó de un decepcionante séptimo puesto, con sólo 52 puntos, y con una estadística fatal fuera de casa, al no conseguir la victoria en ningún encuentro lejos del Ramón Sánchez-Pizjuán. Pero la alegría llegó nuevamente en la Europa League. Un gol de Llorente en el último encuentro de Champions, ante la Juventus, permitió al Sevilla jugar la UEFA y entrar en la historia de la competición al ganar su quinto trofeo y el tercero de forma consecutiva, algo que nadie había conseguido jamás. Y lo consiguió, venciendo por 3-1 nada más y nada menos que al Liverpool, en una emocionante final disputada en Basilea.

Tras tres temporadas y media, Unai Emery puso fin a su etapa como entrenador en Nervión, habiendo conseguido tres títulos europeos, el récord de puntuación en la Liga y convirtiéndose en el técnico con más partidos dirigidos al Sevilla, con 205. En julio de 2016, se marchó al Paris Saint Germain.





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