El Sevilla es uno de los equipos que más partidos oficiales ha disputado esta temporada, desde allá por el mes de julio que empezase a rodar el balón. Para ello y conscientes del desgaste de la plantilla, Joaquín Caparrós, actual entrenador hispalense y responsable de la dirección deportiva en el mercado invernal, incorporó a varios futbolistas para las posiciones con más carga de piernas. Así pues y tras unas largas negociaciones, llegó un poco de físico y músculo al Sevilla FC. Con la llegada de Rog, Machín parecía ganar una bomba de oxígeno para una medular fundida. Sin embargo, sus actuaciones con el primer equipo, lejos de sumar… están restando.

Debut tardío

El Sevilla pasaba por una gran crisis de resultados, de la que está por ver si aún se recupera pese a quitarse la losa como visitante, y tanto la afición como el propio equipo necesitaban un giro. El fichaje de Rog parecía ser de esos que, en cuanto estén disponibles, se harán con un puesto sí o sí en el once inicial. Tal es así, que la gran mayoría de las incorporaciones invernales, tienen un gran peso en el equipo hasta final de temporada. Sin embargo, esta regla no escrita no se cumplió en el caso de Marko Rog. El croata tuvo que esperar poco más de un mes para debutar con el Sevilla FC. Llamaba mucho la atención entre el sevillismo el hecho de que el mediocentro croata tardara tanto en vestir la elástica rojiblanca tras el gran interés que mostró el club en su incorporación, ya que tuvo que poner toda la carne en el asador con un peleón Napoli.

Mal comienzo

El tiempo parece dar la razón a aquellos que decidieron retrasar el debut del futbolista. Las apariciones de Marko Rog no han dejado indiferente a nadie, tanto positiva como negativamente. Su primera titularidad ante todo un FC Barcelona parecía presagiar un gran acierto para la medular. El croata abarcaba todo el medio campo, haciéndose fuerte en la recuperación y desahogando a Banega con sus llegadas a área rival. Sin embargo, el efecto Rog se diluyó al ser sustituido en dicho encuentro. A partir de ahí, sus malas actuaciones han sido las protagonistas. Al suicidio colectivo en El Alcoraz, donde repetía titularidad, hay que añadir su sonrojante participación en la debacle de Praga. El croata salió para oxigenar al fundido equipo sevillista en la prórroga frente al Slavia. Rog hizo todo mal, siendo el responsable de cometer una falta innecesaria en el último minuto que acabaría acarreando la eliminación europea. El todo campista ha pasado a ser un hombre que persigue sombras a las que siempre llega tarde. Con Caparrós en el banquillo, su gran valedor, debería de contar con más minutos en lo que resta de temporada, sin embargo, su mal hacer y la vuelta de un gran Gonalons parece que relegarán, al menos por el momento, al ostracismo a Marko Rog.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here