Machín pierde de su libreta las páginas sobre la estrategia a balón parado

Machín pierde de su libreta las páginas sobre la estrategia a balón parado

A pesar de establecer en el Girona un ejemplo de cómo aprovechar este tipo de jugadas, no dan sus frutos en Nervión.

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El comienzo de temporada del club hispalense estuvo marcado por la incorporación a la entidad de Pablo Machín y, por consiguiente, de la llegada de un nuevo esquema de juego a Nervión. Avalado por su proyección ofensiva, su seriedad en la zaga y sus jugadas a balón parado, el juego del soriano fue reconocido en todo el país. Su particular esquema de tres centrales y dos carrileros fue de gran utilidad en Girona. En cambio, las estadísticas han decaído y a pesar de que el equipo catalán gozaba de menos oportunidades en ataque, su efectividad era mucho mayor.

Balón parado

Sin lugar a dudas, uno de los métodos más habituales de Pablo Machín para adelantarse en el marcador, eran los tantos a balón parado. Una falta, un saque de esquina o cualquier tipo de jugada de este tipo en Girona, eran sinónimo de ocasión manifiesta de gol. El Girona de Machín fue el equipo que más partido sacó al balón parado en las cinco grandes ligas europeas (España, Inglaterra, Italia, Alemania, Francia). El equipo gerundense marcó un gol de estrategia a balón parado cada 318 minutos. En cambio, con el equipo andaluz, la estrategia no ha dado sus frutos.

Quizás se pudiera achacar la culpa a la falta de un jugador como Cristhian Stuani, delantero de su ex equipo, pero no es el caso. Desde su llegada al club hispalense, la única petición expresa que tuvo Machín fue la de un ‘nueve referencia’ y, tras un largo mercado veraniego, el Sevilla dio luz verde a la incorporación de André Silva. El técnico soriano halló en él la figura de delantero rematador que su esquema requería. Teniendo esto en cuenta y a pesar de la gran altura de centrales como Kjaer o Sergi Gómez, la efectividad de cara a puerta no ha vuelto a ser la misma, y mucho menos en las jugadas a balón parado.

Menos efectividad

A pesar del poco acierto que está teniendo el Sevilla en ataque, las ocasiones no dejan de sucederse en vano. Por tanto, observando que Pablo Machín tiene más llegadas con el Sevilla que con el Girona, pero menos acierto, concluimos en una evidente falta de efectividad. Su esquema y su juego suelen dar apariencia de superioridad, pero a la hora de la verdad, cuando se trata de definir aparecen carencias. Pasó frente al Barcelona en Copa, con un penalti fallado y un palo en el mismo partido; y más de lo mismo en Vigo, dónde anotó el celta de córner tras un palo de Ben Yedder.

A pesar de sus últimos resultados el Sevilla sigue cuarto clasificado en liga y con toda una Europa League por delante. Por tanto, mejorar la efectividad y las jugadas a balón parado son unas de las obligaciones de Machín con vistas al futuro.

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