La unidad B se sube al barco de Pablo Machín

La unidad B se sube al barco de Pablo Machín

El Sevilla FC venció con autoridad en San Mamés con un once plagado de suplentes.

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Exigencia, no. Impaciencia | Por Martín Lucía

Pablo Machín sigue esperando fichajes que profundicen una plantilla que parece habérsele quedado corta. Mientras tanto, el técnico soriano potencia sus recursos al máximo. El mayor lunar de la plantilla sevillista era precisamente la gran diferencia existente entre los titulares y los suplentes. Sin embargo, los hombres llamados a estar en un segundo plano han dado un paso adelante. El Sevilla FC se paseó en Bilbao, pero esta vez los protagonistas fueron los personajes secundarios. Todos quieren subirse al barco de Pablo Machín.

Paso al frente

La temporada del Sevilla está siendo excesivamente larga. Fruto de ello, el cansancio y las lesiones se han cebado de los jugadores rojiblancos. Machín ante la gran carga de partidos, decidió rotar masivamente por primera vez su once tipo frente al Akhisar. En aquella visita a Turquía el técnico soriano alineó a seis jugadores de segunda línea. Una victoria agónica en el último minuto frente a un rival claramente inferior casi sentenció a una planificación claramente desproporcionada. Desde entonces, Machín expresaba más airadamente su deseo de incorporar nuevos jugadores que potenciaran el nivel de la plantilla. Sin embargo, cuando nadie lo esperaba, la unidad B de la nave sevillista dio un paso adelante. Si el día de reyes fue Gnagnon el hombre que resurgió de sus cenizas para demostrar al club que el central por el que peinaban el mercado estaba en casa, ayer, un Sevilla plagado de suplentes, superó al Athletic Club con una facilidad inesperada incluso por los propios sevillistas. El técnico sevillista es mucho más que un simple alineador y, poco a poco, está consiguiendo enganchar a más futbolistas para la causa.

Nolito, MVP

Probablemente fue el nombre que más chirriaba en la alineación que dispuso el técnico sevillista en San Mamés. Nolito acompañaría como segunda punta a un gran André Silva en flanco de ataque. Pues bien, los tres goles sevillistas pasaron por las botas del gaditano: un gol y dos grandes asistencias. El de Sanlúcar parecía sentenciado en un Sevilla que no bajaba el pistón y al que no llegaba a dar la talla. No obstante, nunca se podía negar la entrega que el extremo sevillista ofrecía cada vez que era de la partida. Lo intentaba, quería, pero nunca lo conseguía. Hasta ayer, su gran noche. Manuel Agudo fue el mejor de los de Nervión, algo que sorprendió a la parroquia rojiblanca, pues en dos temporadas jamás habían disfrutado de una exhibición así. Machín sigue en su ardua tarea de explotar los recursos que le tiene en casa y, mientras espera los cromos nuevos, está consiguiendo enganchar a todo el plantel.

Algunos lunares

Aún hay trabajo en Sevilla. La unidad B está dando golpes paulatinos en la mesa. No obstante, hay jugadores de los que se espera mucho todavía. Anoche se echó en falta el paso delante de Guilherme Arana. El prometedor lateral, del que se hablaban maravillas tras su etapa en Brasil, no ha demostrado aún de lo que es capaz. Pese a que esta temporada comenzó disputando muchos minutos, no ha conseguido hacerse un hueco en el equipo y, por el momento, su participación parece ser más testimonial. Aunque las lesiones se han cebado con él, Aleix Vidal es otro de los hombres que faltan por subirse al barco de Machín. El de Tarragona no supo aprovechar la baja de Jesús Navas en su día, hasta el punto de que el técnico sevillista reconvirtió a Quincy Promes como carrilero para dejar al español en el banquillo. Se esperaba mucho del pelado lateral en su regreso, pero hasta el momento no ha estado a la altura de las expectativas. Por último, está el caso del canterano Juan Soriano. En su primera gran oportunidad, en un imponente escenario, el meta sevillista no cumplió. Su partido de anoche no entrará en los libros de historia. Sin embargo, es la participación que menos preocupa, pues es un portero que aún está por hacer y que, gracias al alto rendimiento de Vaclik, apenas contará con minutos esta temporada. Mientras tanto y, a pesar de algunas carencias, Pablo Machín sigue izando velas, pues el barco del soriano sigue su curso y cada vez hay más tripulantes.





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