El entrenador soriano anota en su libreta frente al FC Barcelona

El FC Barcelona se llevó los tres puntos de Nervión con una exhibición de Messi, una más, frente a su víctima favorita. El encuentro comenzó con un ritmo muy bajo, los dos equipos se respetaban. El planteamiento de Pablo Machín fue muy acertado, no dejando pensar a ninguna de sus estrellas. Todos estaban pendientes del argentino y la banda izquierda fue secada totalmente por Navas y Mercado. Machín diseñó un esquema con especial marcaje a Jordi Alba, en el que Jesús Navas estuvo encimándolo constantemente.

El ambientazo, el emotivo homenaje a Roberto Alés y la primera parte que hicieron los de Nervión fueron claves para marcharse por encima del marcador en la primera parte. Sin embargo, la segunda parte fue muy distinta. Las lesiones de Mercado y Max Wöber lastraron al equipo, ya que ambos estaban haciendo un partido muy completo. La clave fue la de siempre, Leo Messi. El astro argentino se puso en modo apisonadora e hizo y deshizo todo lo que quiso y más. Transformó tres golazos y se inventó un asistencia para hacer el 4. El rosarino sigue disfrutando en Nervión, de su víctima favorita. En definitiva, el Sevilla realizó un gran partido hasta que Messi decidió estropearlo.

La pizarra

El soriano se sacó de la manga un bloqueo total al Barça que dio sus frutos hasta que las lesiones deshicieron el entramado. De salida, un esquema asimétrico protagonizó el encuentro para contrarrestar una asimetría natural que plantea el Barça en cada partido. Jordi Alba tiene más proyección en ataque que Semedo por la derecha, por lo que Machín decidió colocar a Navas y Mercado para bloquear al lateral internacional español y a Wöber en la otra banda para controlar las pocas subidas del lateral luso del Barça y limitar las mismas con el peligro que el austríaco puede crear en ataque. Todo funcionó, hasta que Mercado y Wöber tuvieron que retirarse y unas lesiones que no estaban en el guión reventaron la pizarra de Machín y abrieron huecos en la trabajada telaraña del míster del Sevilla.

Simon Kjaer

El danés fue la nota más positiva del encuentro. Fue un muro, un dolor de cabeza para Luis Suárez. Kjaer estaba en todos lados. Si algún compañero fallaba, ahí llegaba el danés. Está en un momento de forma extraordinario. Realizó varios cambios de juego perfectos, al pie. El danés está creciendo cada vez más, y se está convirtiendo, más aún, en el líder indiscutible de la zaga de Pablo Machín.

Tomas Vaçlik

Ayer, sin duda, no fue su tarde. Tuvo el peor día como portero del Sevilla FC. Regaló el gol del empate blaugrana y falló gravemente en el gol del charrúa Luis Suárez. El primero, un mal despeje cae en tres cuartos de campo en los pies de Leo Messi, que acaba con un derechazo a la escuadra. El segundo fallo, una no salida frente al uruguayo le dejó el gol fácil para poner el cuarto en el marcador. Es cierto que el checo está siendo de los mejores fichajes de la temporada, es indudable, pero el partido frente al conjunto culé fue el más negro de su trayectoria en Nervión.

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