La contracrónica | “The Machín” pasa la ITV en Mendizorroza

La contracrónica | “The Machín” pasa la ITV en Mendizorroza

Tras el fracaso en Europa, el conjunto hispalense sacó un punto de oro gracias a un gol de Ben Yedder que sirve para mantenerse en segunda posición

El fortín del Sevilla en Copa
Rotaciones sin alterar el orden del equipo
Match ball en Nervión con el pase a octavos en juego

La maquinaria sevillista llegaba con problemas a Mendizorroza en uno de los partidos más importantes de la temporada. Tras la derrota en Lieja, el Sevilla tenía que intentar sacar algo positivo del encuentro frente al Alavés, que dos palos en una semana podrían ser muy duros para la afición hispalense. Un partido en el que el conjunto hispalense no era capaz de arrancar, pero que finalmente consiguió empatar gracias al buen papel de Machín como mecánico experto en arreglar fallos de fábrica.

En punto muerto

Como pasara en Europa, el Sevilla no sabía por donde le venían los golpes ni como salir adelante. Pases inconexos que no llegaban a ningún lado y que servían como contraataques peligrosos para el Alavés. Por suerte para el conjunto hispalense, la defensa sigue manteniendo su condición de freno para los atacantes rivales y sólo se vio empañado por un fallo infantil de Sergi Gómez, que propició el gol local. Un mal despeje que, amparado por el reglamento de La Liga, no se consideró fuera de juego y desembocó en el tanto de Jony. Nada pudo hacer un Vaclik impotente en esa jugada mientras observaba cómo poco a poco se le iban apagando las luces a la maquinaria rojiblanca.

Unas luces que se fundieron en el centro del campo y no eran capaces de alumbrar el camino de Banega a Vázquez. La dupla argentina, en especial el primero, no tuvo su día en el País Vasco y tuvo que ser Sarabia en la segunda parte el que le diera algo de brillo a la actuación del mediocentro sevillista. El GPS se estropeó y en la ruta los jugadores siempre se encontraban con un obstáculo. En el caso de Banega solía ser un jugador del Alavés que le robaba la bola en momentos comprometidos, pero que el rosarino era capaz de recuperar. Roque Mesa revivió sus peores días como sevillista y fue sustituido en el descanso, en una de las acciones clave del encuentro. Y es que los movimientos más destacados del partido tuvieron lugar en el banquillo sevillista y no sobre el césped.

Tocar la tecla

Viendo que su equipo no terminaba de carburar, el entrenador soriano decidió probar y cambiar las piezas de sitio. Roque Mesa no salió en la segunda parte para dejar su sitio a Amadou, que ayudó a que el centro del campo dejara de ser una autopista para convertirse en un carril de un sentido. Promes sustituyó a Mercado, que no jugó su peor partido como carrilero, sacrificando así defensa para volcarse en el ataque. La entrada del holandés fue el repostaje que necesitaba el cuadro andaluz y que sirvió para darle una marcha más al encuentro, pero no fue hasta el tercer cambio cuando arrancó el Sevilla.

Sarabia empezó el encuentro en el banquillo, no se sabe si castigado por su fallo en Europa o porque Machín había decidido darle descanso al jugador más determinante de su equipo. Cuando el madrileño entró en sustitución de Kjaer muchos se echaron las manos a la cabeza, recordando los mejores tiempos de Unai Emery como entrenador hispalense. Lo que esa gente no sabe es que Machín conoce a la perfección cómo funciona su equipo y supo qué había que cambiar y cuando. Abelardo no hacía movimientos en el área técnica y su homólogo supo que era el momento de declinar la balanza para un lado o para el otro. Menos de diez minutos tardó Sarabia en asociarse con Promes para darle una asistencia milimétrica a Ben Yedder y la razón a Machín.

Vienen curvas

Con el empate conseguido en Mendizorroza, el Sevilla superó uno de los baches de la temporada. En menos de una semana, los de Machín se juegan el pase de Copa frente al Villanovense y visitarán Mestalla para medirse al murciélago herido que habita en Valencia. Tras estos dos partidos que son clave para seguir vivo en dos competiciones, el conjunto hispalense recibirá al Krasnodar ruso para conseguir pasar a la siguiente ronda de Europa League. Estas dos semanas son claves para que Machín demuestre que este último mes no ha sido un espejismo y que al Sevilla le queda gasolina para rato. El soriano debe gestionar los encuentros tan bien como el del Alavés para seguir en la pole y ver si, con paciencia y algo de suerte, este año vuelven los títulos por Nervión.





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