Castro y Caparrós, durante la presentación del utrerano como director de fútbol del Sevilla | Imagen: Sevilla FC

Cuando el Sevilla lo tenía todo acordado con el Olympique de Lyon para hacerse con los servicios de Mariano, el fichaje del dominicano se fue a pique. La entrada del Real Madrid, que tenía una opción de tanteo sobre el jugador, ha hecho que el delantero vuelva a la disciplina blanca. Sin nada que reprochar al conjunto merengue, el problema para la entidad sevillista ha llegado después. Ya se daba por conseguido al fichaje de Mariano después de una dura negociación y el fracaso de última hora ha vuelto a colocar a los dirigentes del Sevilla en el punto de mira de la afición. Y es que no es la primera vez que el presidente del club rojiblanco da por hecho algo que al final no ha llegado a buen puerto.

Segunda vez este verano

Todo parecía indicar a mediados de verano que Batshuayi jugaría en el Sevilla. Finalmente, el delantero belga se decantó por jugar en el Valencia. Cuando el Chelsea y el Sevilla llegaron a un acuerdo, el jugador prefirió recalar en el club che, donde se le ofrecía la posibilidad de jugar Champions. Las negociaciones se truncaron pese a los 38 millones de euros que ofrecía el conjunto sevillista.

Un caso muy parecido ha sido el de Mariano, con la diferencia que esta vez no ha sido el jugador el que ha decidido. Si bien es verdad que Castro afirmó ayer que el delantero todavía no se había pronunciado con respecto a dónde jugará la próxima temporada y que su intención era fichar por el Sevilla, todo parece indicar que aceptará la propuesta del Madrid.

Renovaciones fallidas

Sin embargo, no solo en fichajes ha pecado de inocente el presidente sevillista. El pasado verano, Castro daba por hecha la renovación de Vitolo en rueda de prensa, días antes de que el jugador fichara por el Atlético de Madrid. Estas declaraciones fueron motivo de enfado por parte de la afición sevillista, que vio como en menos de una semana, uno de sus mejores jugadores dejaba el club para irse a un rival como es el Atlético. El club anunció unas medidas legales contra las partes implicadas de las cuales, solo se sabe que se anunciaron en su inicio… y nada más.

Otro de los casos más sonados fue el de Banega. En su primera etapa como jugador sevillista, el argentino abandonó la disciplina hispalense para irse al Inter de Milán. Con este traspaso el Sevilla no consiguió obtener dinero, ya que Banega acababa contrato. Castro había asegurado que el argentino renovaría para así dejar dinero en las arcas de Nervión, como hiciera Rakitic en su momento, pero estas negociaciones no llegaron a buen puerto.

Ocurrió lo mismo con el propio Rakitic. Ante su posible marcha al FC Barcelona, Castro quiso renovar al croata y llegó a anunciar la renovación del centrocampista: «Ya hay un punto de encuentro y no debe haber ningún problema para que se anuncie en los próximos días». Finalmente, Rakitic no renovó con el Sevilla y se marchó al FC Barcelona por 18 millones de euros.

El caso de Mariano, a tres días de que se cierre el mercado de fichajes, ha colmado la paciencia de la parroquia de Nervión, que ve cada vez menos credibilidad en las palabras de su presidente.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here