Esto no es Sudamérica

Esto no es Sudamérica

Igual que Sampaoli y peor que Berizzo
La segunda mejor primera vuelta de los últimos diez años
Machín ronda los números de campeonatos ligueros históricos para el Sevilla

Durante el Derbi, un aficionado gritó eso varias veces y no pude resistir la tentación de preguntarle a qué se refería. Este compañero nunca había visto una Copa América, ni la liga brasileña, ni la Libertadores; se estaba perdiendo parte fundamental del fútbol mundial. A veces, creemos que conocemos una forma de jugar porque conocemos a los fichajes que trabajan aquí. La mediática delantera del Barça (Argentina, Brasil y Uruguay) y muchas claves internacionales, como Cavani en el PSG (la semana pasada metió 4 goles para alegría de Unai). Supongo que es porque Sampaoli ejerce por primera vez en Europa y porque estamos viendo un fútbol impreciso, que es quizás el “defecto” que en nuestro equipo está resaltando por encima incluso de sus virtudes. Pero… recuerden: un equipo deja de ser impreciso cuando es un equipo. Y Sampaoli no quiere tener uno, quiere dos. Dos equipos titulares, que puedan competir contra todos y hacer buenos números (que los tiene, aún con derrota en San Mamés). Cuando uno juega al fútbol con los mismos conoce su velocidad, sus costumbres, sus planteos. “Juegan de memoria” es la frase que se repite. Pero hay otro detalle, se enamoran del equipo. No solo quieren ganar porque son profesionales, quieren hacerlo porque se identifican con su hinchada… y eso es una tarea doble. Es difícil enamorarse de una novia/o que te critica todo el día. Te dijo que sí, empezaron a salir, van juntos de la mano, se gustan. Para dar los siguientes pasos, obviamente habrá una mutua seducción. Mutua. Si uno está sonriendo y el otro todo el día gruñendo es muy difícil.

No sé si lo de Sampaoli saldrá bien (por suerte no lo sé), esto es fútbol. Pero si no vamos a poner de nuestra parte… al menos tengamos claro por qué no nos gusta lo que vemos. Es cierto que el fútbol sudamericano sufre la sangría de sus mejores jugadores, que casi niños vienen a salvar su situación económica y la de sus familias. Sin embargo, se equivocan los medios que nos hacen vivir de espaldas a su fútbol. Luego nos sorprendemos. Cuando España sale campeona del mundo, el mejor jugador de ese Mundial no fue Iniesta, ni Messi, ni CR7. El mejor jugador del Mundial fue Diego Forlán, con Uruguay. El mismo que fue (dos veces) Bota de Oro en España y que metió los goles que le dieron el último título europeo que hasta el momento ha ganado el Atlético de Madrid. Los programas deportivos se pierden en los detalles más irrelevantes del fútbol. Tertulias aburridas y superficiales, análisis subjetivos y carentes de visión… En lugar de ver a madridistas discutiendo, sería bueno ver FÚTBOL. El otro día, uno decía que según su opinión el Balón de Oro estaba entre Cristiano, Bale y… ¡Pepe!… pobre tipo, no ve partidos de fútbol ni en Europa.

Volviendo al tema. Lo que nos falta en este Sevilla no tiene nada que ver con Sudamérica, al contrario, allá no se dan tantos pases hacia atrás, ni se tiene esa obsesión por salir jugando, ni se regala un partido que se puede empatar con un codazo inútil. Nos falta aceite. Conocimiento. Intuición. Nos falta fútbol, algo que, les recuerdo, en Sudamérica sobra.

COMMENTS

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    Ilo 3 años

    Yo (y otros amigos) queremos mucha sudámerica en nuestro equipo ( y no solo en nuestro equipo)