Pablo Alfaro fue jugador del Sevilla FC entre las temporadas 2000-2005, donde se le recuerda con gran cariño entre la afición sevillista. El ‘líder’, como en la capital hispalense muchos lo llamaban, también pasó por otros clubes grandes de Primera División como Zaragoza, Barcelona, Atlético de Madrid o Racing de Santander después de marcharse del Sevilla. Tras su retirada, volvió dos años al Sevilla FC como coordinador de la primera plantilla, para más tarde embarcarse en el gran reto de ser entrenador. Como técnico, Pablo Alfaro ha pasado por el Pontevedra, Recreativo de Huelva, Leganés, Huesca y Marbella. Su última aventura sigue estando muy ligada con lo futbolístico; es comentarista deportivo en Televisión Española, en el programa ‘Estudio Estadio’, aunque sigue muy ligado a la capital andaluza, donde reside con los suyos. En La Colina de Nervión hemos hablado con el eterno capitán sevillista en el mejor escenario posible: su casa, el Ramón Sánchez-Pizjuán. A continuación, te ofrecemos dos formas para seguir nuestro Cara a Cara con Pablo Alfaro: en video o en formato magazine.

LA COLINA: Bienvenido a este Sánchez Pizjuán, muy renovado como puede observar. Actualmente le vemos en una faceta muy diferente a la que ha tenido en los últimos años, ¿cómo se ve el futbol a través del micrófono?

PABLO ALFARO: Muchas gracias, para empezar, porque os hayáis acordado de uno en este  proyecto tan bonito y tan novedoso. Pues se ve distinto, diferente. Sigue siendo fútbol, la esencia es esa; pero,  obviamente, es una faceta para los que hemos estado abajo, muchas veces desconocida. Tener la visión desde aquí, también te da amplitud de miras y ver que este deporte es muy bonito y es de todos, no solamente de los que lo juegan o los que entrenan o lo dirigen, sino también de los espectadores y de los que trabajan para hacer llegar lo que sucede a las casas de todos.

Pablo Alfaro sueña con habitar el banquillo de Nervión | Imagen: Ismael Molina

LC: Ahora que conoce las dos facetas de entrenador y comentarista, ¿Qué prefiere entrenar o comentar? ¿Qué le resulta más cómodo?

PA: El fútbol, lo más bonito es jugarlo, lo que todos hemos querido. Los niños, lo que hemos querido ser en el recreo es futbolista. Entonces, cuando consigues ese sueño y eres capaz de ser profesional muchos años, pues lógicamente llega un momento en el que la edad ya no te lo permite. Te sigue gustando mucho y lo más cercano a eso… o te vas a los banquillos o te vas a los despachos y estás en otra faceta muy diferente para verlo con más perspectiva. Mientras haya fuerza e ilusión podemos tirar por las dos.

LC: En su etapa como entrenador, le hemos visto en el Huesca, Recreativo, Pontevedra… ¿Cómo ha vivido esas etapas?

PA: Pues ha habido de todo. He disfrutado mucho en mi primera experiencia en el Pontevedra, que conseguimos jugar el play off de ascenso a Segunda A. Hemos tenido también otra experiencia muy bonita en Leganés, un año con un equipo que pusimos los cimientos de lo que es actualmente, estando en Segunda División y buscando consolidarse. Tuve la oportunidad de entrenar poco tiempo en Segunda A, en la Liga Adelante con el Recreativo de Huelva. Y luego también ha habido momentos no tan buenos como en el Huesca o Marbella, que no puedo tener ninguna queja porque me trataron muy bien, pero quizás se acabó antes de tiempo. Al final es un poco la vida misma, el ser capaces de hacerlo lo mejor posible y cuando no es así, levantarse otra vez para volver a remontar el vuelo.

LC: ¿Cuándo le entró ese gusanillo de querer entrenar?

PA: Bueno, pues yo creo que cuando uno ya va viendo que la etapa de jugador va finalizando. Porque seguimos teniendo esa pasión por el fútbol, que es un deporte que nos gusta muchísimo y nos ocupa muchas horas de nuestra vida. Lógicamente, le hemos dedicado lo que somos desde niños y es una forma de seguir queriendo ser futbolista, sin saber que ya no lo vas a ser nunca.

Pablo Alfaro en las gradas del Pizjuán | Imagen: Ismael Molina
Pablo Alfaro en las gradas del Pizjuán | Imagen: Ismael Molina

LC: Su última etapa futbolística fue en el Racing de Santander, ¿fue duro salir del Sevilla?

PA: Es duro, porque ha sido el equipo en el que más tiempo he estado, del que más cariño he recibido, y sigo recibiendo, y donde he sido muy feliz. He sido muy feliz de futbolista y es duro sobre todo ver que la maquinaria y la locomotora ya lleva una velocidad de crucero muy importante y tú te vas quedando poco a poco atrás, por motivos de la edad. Pero al final, cuando pasa el tiempo y lo ves con perspectiva, es importante también saber dar un paso a un lado, en vez de que te atropelle el tren. Me fui a Santander, pude seguir disfrutando de ser futbolista año y medio más, en otra ciudad fantástica como es la del Cantábrico y son etapas de la vida.

“Es duro salir del Sevilla, porque ha sido el equipo en el que más tiempo he estado, del que más cariño he recibido, y sigo recibiendo, y donde he sido muy feliz”

LC: ¿Fue dura esa etapa en Santander? ¿Veía ya que su retirada estaba muy próxima o seguía trabajando por jugar al fútbol?

PA: Yo me fui a Santander porque quería seguir jugando al fútbol, sabiendo que hay algo impepinable, que es el paso del tiempo para todos. Creo que tuve la fortuna y el buen hacer, que las lesiones me respetaron y la profesionalidad me dejo jugar hasta los 38 años en Primera División; que no está mal y siempre lo puedes decir con orgullo.

“En Santander, las lesiones me respetaron y la profesionalidad me dejo jugar hasta los 38 años en Primera División; que no está mal y siempre lo puedes decir con orgullo”

LC: Se marchó del Sevilla Fútbol Club a mitad de temporada, pero es de justicia reconocer que la UEFA del 2006 también es suya…

PA: (Risas) En el currículum viene, lógicamente. Las primeras rondas las jugamos. Recuerdo en Bolton, en Inglaterra; jugamos en Alemania, contra el Mainz, y bueno, sí; es cierto. Ese año fue el primero de Juande Ramos, el año que Sergio Ramos se vendió al Real Madrid, que llegó Dragutinovic por él. Cuando marché yo en enero, firmó Escudé y los relevos fueron magníficos. El equipo iba creciendo y llegó hasta lo que llegó de aquella forma.

LC: De esa final hay imágenes y la vivió muy intensamente, ¿cómo fue esa final?

PA: La viví llorando como una magdalena (Risas). Era la primera final, la primera vez en la vida en todo es posiblemente la mejor, siempre. Es cuando más sensaciones tienes, más estímulos, y luego el desplazamiento de todo el sevillismo a Eindhoven. Ver la final y ver a los compañeros, que habían sido mis compañeros hasta apenas cuatro meses; te sientes partícipe. Cuando Javi (Navarro) levantó la copa…  te acuerdas de muchos momentos, de mucha gente, de todo de lo que te has ido impregnando. Fue un momento mágico para el sevillismo.

“Ver la final en Eindhoven y ver a los compañeros, que habían sido mis compañeros hasta apenas cuatro meses; te sientes partícipe”

LC: Ha nombrado antes a Juande Ramos, ¿qué aportó Juande al Sevilla para que ese equipo pasase de sufrir para clasificarse para la UEFA a ganarla?

Pablo Alfaro siente en clave sevillista | Imagen: Ismael Molina
Pablo Alfaro siente en clave sevillista | Imagen: Ismael Molina

PA: Pues Juande fue muy listo, muy inteligente; con inteligencia futbolística, porque yo creo que le dio al equipo justamente lo que se le pedía en ese momento. Es cierto que la base estaba hecha, que Joaquín (Caparrós) hizo un trabajo fantástico durante cinco temporadas. Juande a lo mejor le dio esa vistosidad, amplitud en ataque. Futbolistas, que también económicamente hicieron que el equipo fuera mejor. La gestión del entonces presidente, José María Del Nido, estaba siendo muy buena… todo ello ayudó. Juande llegó en ese engranaje. Tuvo momentos complicados al principio, no todo fue sencillo desde el primer momento, y le dio lo que pedía la gente y, encima, con resultados. Si das resultados, hay fútbol y el orgullo de pertenencia lo aumentas… pues ya fue todo el cóctel perfecto.

LC: Esa última temporada en el Sevilla fue también la del Centenario, con el himno, con todo lo que se formó en esta ciudad… ¿Qué supuso formar parte de ese equipo y, por supuesto, siendo capitán del Sevilla FC?

PA: Pues mucho orgullo. Lo recordaré siempre y se lo contaré a mis nietos, que Dios quiera que los tenga (Risas). Tuve la oportunidad de ser el capitán en el año del Centenario. Hubo un montón de actos y de situaciones que ahora ya… nos parece hablar del Centenario como si hubiera pasado una eternidad. Entonces no se habían ganado los títulos actuales y era una gran celebración. Recuerdo ese año las banderas que el Sevilla repartió entre sus aficionados. Media ciudad estaba llena de ellas en los balcones. El tiempo va pasando lógicamente, pero de vez en cuando recordar lo bueno y los orígenes hace que se disfrute más del presente.

“Recuerdo el año del centenario con las banderas que el Sevilla repartió entre sus aficionados. Media ciudad estaba llena de ellas en los balcones”

LC: ¿Y si le digo ‘derbi’? ¿Qué le viene a la cabeza? ¿Cómo vivía los derbis?

Pablo Alfaro posa con una bufanda con su nombre y su figura | Imagen: Ismael Molina
Pablo Alfaro posa con una bufanda con su nombre y su figura | Imagen: Ismael Molina

PA: Partidazo, esos partidos son un regalo. Un regalo que el fútbol le da a esta ciudad; tener dos equipos importantes en Primera División. Para mí, Sevilla es más ciudad con sus dos equipos en Primera División, porque tienes este tipo de partidos que las demás ciudades no tienen y los que la tienen, como pueden ser Valencia, Madrid, Barcelona… no tienen la pasión que hay aquí, ni posiblemente la igualdad histórica que ha habido. Son todos los ingredientes perfectos para poder disfrutar de esas «casi finales» de Copa del Rey que, aunque no llegues, se juegan todos los años.

“Para mí, Sevilla es más ciudad con sus dos equipos en Primera División, porque tienes este tipo de partidos que las demás ciudades no tienen”

LC: En esa época también surgió una rivalidad con el Osasuna, con partidos muy intensos, ¿qué tenían esos partidos para que fueran así?

PA: Pues mira es cierto. Nos enfrentamos en varias ocasiones; en UEFA, en Copa del Rey… Osasuna siempre ha sido un equipo muy rocoso, muy aguerrido, y su campo es una de sus virtudes. Nosotros también éramos un equipo así. En nuestro crecimiento, una parte importante fue esa, ese sentimiento de que venir a Nervión y llevarse puntos era muy complicado; esa era nuestra obligación. Nos enfrentábamos dos bloques que teníamos una filosofía parecida y con jugadores muy aguerridos, que lo daban todo por su camiseta y surgían chispas de vez en cuando (risas)… pero al final también forma parte del fútbol y se recuerda.

LC: Junto a Javi Navarro, formaron una dupla en defensa fascinante. Esa fama que teníais de duros ¿cómo la vivían dentro del vestuario?

PA: Era prácticamente jocosa. Todas las semanas, las ruedas de prensa de los viernes y sábados de los rivales siempre eran… «bueno, el domingo tenéis enfrente a Javi (Navarro) y a Pablo…». Era como Hulk y Robocop (risas). Era una situación muy periodística, porque luego es cierto que para mí, lo más llamativo es que el sevillismo estaba encantado con esa dupla. Muchas veces, cuando se pierden dos partidos, siempre está el típico que te para por la calle y te dice que ojalá volvierais. Yo lo recuerdo con cariño, porque al fin y al cabo ese fue el momento de la época en la cual se le empezó a plantar cara a los grandes y nosotros ya queríamos una parte del pastel.

Cuando están acostumbrados en una mesa, en la que hay dos o tres invitados y siempre se reparten el pastel los mismos… pues cuando llega uno nuevo, se sienta y pide su trozo… pues a los demás no les gusta. Esto es un deporte de competición y es la vida misma… y creo que esa parte iba por ahí.

LC: La etapa con Joaquín Caparrós, muchos la califican como el germen del Sevilla de los títulos ¿qué tenía Caparrós para coger un vestuario y levantarlo?

Pablo Alfaro siempre será el "líder" de Nervión | Imagen: Ismael Molina
Pablo Alfaro siempre será el «líder» de Nervión | Imagen: Ismael Molina

PA: Pues que Joaquín (Caparrós) es un animal competitivo. Siempre te lo trasladaba absolutamente en todo. Tenía las ideas muy claras. De cuna era sevillista y sabía lo que pensaba el aficionado y el socio. Desde la orilla rojiblanca lo manejaba muy bien y luego, con los recursos que teníamos, éramos un equipo muy competitivo y poco a poco fuimos creciendo, hasta que la situación económica fue mejor. Se pudo optar por futbolistas de otro caché y hemos conseguido tocar el cielo muchas veces; por lo menos cuatro veces con los dedos la hemos tocado.

«Caparrós es un animal competitivo. Siempre te lo trasladaba absolutamente en todo»

LC: Ahora que es entrenador, ¿Con quién se identifica más, con Juande o Caparrós?

PA: Lo más correcto es que te diga que con los dos. A mí, Caparrós me ha marcado mucho porque lo he tenido mucho tiempo y además tengo una relación personal y de amistad posterior. Porque de jugador a entrenador no debes de ser amigo. Posteriormente ha habido ya situaciones, con él, mucho más cercanas. Juande es un entrenador muy inteligente y capaz de sacarle muy buen partido a todo lo que tiene. De los dos, creo que el cóctel bueno sería coger lo mejor de los dos. Eso es la teoría pero no creas que es fácil.

LC: Como ya creo que sabe, entrevistamos a Andrés Palop y el no cerró las puertas, en un futuro lejano, a querer entrenar al Sevilla FC. ¿Se atrevería a coger esa responsabilidad?

Pablo Alfaro charlando con nuestra compañera | Foto: Ismael Molina
Pablo Alfaro charlando con nuestra compañera | Foto: Ismael Molina

PA: Hombre, a ver, lógicamente sí. Cuando uno juega al fútbol, cuando estudia periodismo, cuando se dedica a entrenar… tiene que aspirar a lo máximo y a lo mejor. El Sevilla ahora mismo está como un club top de la Liga española y, por ende, de los equipos a nivel mundial. Sería un reto importantísimo y un orgullo para los que, además, lo sentimos. El ser sevillista, yo creo, debe de ser para el banquillo un valor añadido; no el valor más importante… tienes que tener muchas más virtudes y conocimientos. Los banquillos son complicados y muchas veces tienes esa sensación de que estás en el medio de una diana. Tienes muchos hilos que tocar sin que se rompa ninguno. Unos se pueden controlar, otros no; pero es un reto apasionante. Que el que lo ocupe, lo ocupe bien… y todos estemos muy orgullosos de nuestro equipo y, si tiene que llegar, encantadísimo. Sería uno de los retos importantes de la vida deportiva de uno.

«Ser entrenador del Sevilla sería uno de los retos importantes de la vida deportiva de uno»

LC: ¿Cómo ve al Sevilla de Emery?

PA: Yo lo veo bien. Esta temporada estamos viendo un Sevilla de local y otro de visitante… y eso es lo que nos tiene un poquito en ascuas. Hay buen equipo y creo que la dirección es buena; se ha demostrado durante estos años y, al fin y al cabo, el Sevilla está obligado a reinventarse todas las temporadas… y es muy complicado. Todas las temporadas tocas el cielo y no es fácil, como decíamos antes. De momento, seguimos vivos en las competiciones, excepto en Champions, pero la UEFA para nosotros es nuestra Champions; nos llena casi más y queda lo más importante de la Liga. Hay que ser optimista y que el trabajo que se ha estado haciendo hasta ahora pues dé sus frutos.

«La UEFA para nosotros es nuestra Champions, nos llena casi más”

LC: Ya estamos llegando al fin de la entrevista, en este estadio tan maravilloso que nos han cedido. ¿Qué balance hace de todos estos años en el Sevilla?

PA: El balance tiene que ser muy positivo, sería muy injusto que no lo dijera así. Antes lo hablábamos fuera de micrófono y de futbolista no tuve la sensación nunca de vivir una etapa mala; no viví ni quince ni veinte días malos. Siempre había una victoria o un empate fuera de casa, que enseguida te enganchaba, y se fue creciendo peldaño a peldaño. Con el cariño de la gente, con el hecho de que cuando juegas te sientes más importante y, bueno, tuve la oportunidad después de trabajar dos años más de coordinador en el club con la primera plantilla. Después ya uno empezó a volar por libre con los banquillos. Uno sigue vinculado. Vives en Sevilla… la vinculación existe aquí y eso es algo que ya no puedes evitar, ni quieres. Veo que somos ya uno de los equipos respetables. Ahora nos respetan de verdad en otros  sitios, no solo aquí, y eso te llena de orgullo. Cuando sales, en este caso ahora me toca a mí estar en Madrid, y hablan del Sevilla… ya dicen «tienes que ir al Pizjuán y no es tan sencillo».

“Ahora nos respetan de verdad en otros  sitios, no solo aquí y eso te llena de orgullo”

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