Sevilla FC - FC Barcelona. Imagen | LaLiga.

El Ramón Sánchez-Pizjuán se puso sus mejores galas para arropar al Sevilla en la difícil tarea que tenían de enfrentarse al FC Barcelona, pero una actuación estelar de Leo Messi con un hat-trick, hizo que los nervionenses no pudieran dedicarle la victoria a Roberto Alés, ex presidente recientemente fallecido y por el que se guardó un emotivo minuto de silencio. Con esta derrota, los hispalenses pierden la cuarta plaza en detrimento del Getafe. 

Merecido premio

Ambientazo en el Ramón Sánchez-Pizjuán para recibir al líder de la competición, el FC Barcelona. Machín introdujo cambios en el once y le dio entrada a Wöber que ocupó la plaza de carrilero izquierdo y a Marko Rog, que se estrenó como titular con la zamarra rojiblanca. Ambos realizaron un gran encuentro, evitando que los azulgranas progresaran por la derecha -lugar del holandés- y el croata estuvo muy pendiente de amarrar el centro del campo. El primer tiempo fue trepidante y de poder a poder entre ambos equipos. Arrancó el Sevilla muy metido en el encuentro y disponiendo de las mejores ocasiones. Ya en el primer minuto, Wöber centró raso para que en el primer palo apareciera Promes y disparar a las manos de Ter Stegen. Dicha ocasión fue el preludio de los veinte minutos iniciales en los que los hispalenses fueron superiores al Barça. Fruto de la insistencia sevillista llegó el primer tanto, obra de Jesús Navas. Eran los mejores minutos de los nervionenses. Los de Valverde tan solo tuvieron un tímido acercamiento en el 10′, en las botas de Leo Messi que disparó desde la frontal y pegó en Kjaer. Los de Machín estuvieron muy bien plantados en el césped y evitaron que los culés se sintieran cómodos con el balón.

Sin embargo, todo se puso cuesta arriba tres minutos después de que se adelantara el Sevilla con la igualada del Barça. El gol descolocó a los andaluces y tuvieron unos minutos de dudas en los que el Barcelona se asomó más sobre la portería de Vaclik sin ponerle en muchos aprietos pero sí encontraron más espacios, metiendo el cuerpo en el miedo a la afición sevillista. Una vez pasado ese momento de incertidumbre en los de Machín, volvieron a encontrarse con las sensaciones del inicio y justo antes de enfilar los vestuarios, Mercado puso el segundo en el electrónico.

Imparable Messi

En la segunda mitad, el FC Barcelona lo tuvo claro desde el principio, tenían que ser más verticales y trataron de comerle terreno a los hispalenses para acortar distancias. Nada más salir de los vestuarios, Dembélé que entró en el segundo tiempo, remató forzado en boca de gol y atrapó Vaclik sin apuros. Por un tiempo, los de Machín pasaron a jugar con defensa de cuatro con la entrada del Mudo y la salida de Mercado. Pocos minutos después, Wöber tuvo que ser sustituido por molestias y el esquema volvió a ser de tres centrales con Amadou en el campo. La telaraña defensiva que montó el Sevilla estaba dando sus frutos. Los de Valverde no encontraron soluciones ni por dentro ni por fuera, a pesar de las sustituciones que buscaron descaradamente mayor velocidad en tres cuartos de campo. La entidad sevillista continúo presionando, pero arriba faltó frescura. En parte, porque el técnico soriano tuvo que realizar los tres cambios antes del minuto 60. Por ello, las intenciones del Sevilla fueron aguantar en defensa y tratar de aprovechar los errores en la salida de balón culé para montar contragolpes con los máximos hombres posibles. Prácticamente, el mismo planteamiento con el primer tiempo.

Solo un hombre dentro del campo podía decantar la balanza y ese fue el de siempre, Leo Messi. El argentino necesita muy poco para meterte en un lío y en el primer disparo claro que tuvo en el segundo tiempo, la volvió a poner en la escuadra para hacer el empate. La calidad incontestable del astro culé volvió a estar patente en el Sánchez-Pizjuán. El ’10’ barcelonista dispuso de las oportunidades más claras para su equipo y volvió a echarse a los suyos a las espaldas. El partido parecía abocado a un empate a dos. El Barcelona no llegaba con claridad y los locales mantuvieron un nivel físico alto. El equipo, a diferencia de en otras citas, no se cayó de forma drástica pese al gran esfuerzo. Sin embargo, Messi no quiso que quedara así y lo consiguió con otro gol y una asistencia.

Seis goles

Jesús Navas finalizó una contra perfectamente conducida por Ben Yedder que soltó el balón en el momento justo para que el palaciego la cruzara y batiese a Ter Stegen en el minuto 22. El gol del empate llegó merced a un centro de Rakitic que Messi remató de volea y la puso en la misma escuadra en el minuto 25. En el minuto 41, Navas centró raso al primer palo y allí apareció Mercado para hacer el segundo. Leo Messi la volvió a limpiar las telarañas de la portería sevillista en el minuto 67, por medio de un disparo desde dentro del área. Aleñá tiró desde la frontal y tras tocar en un defensor, el balón le cayó a Messi que puso el tercero y definitivo en el minuto 84, por medio de una ‘picadita’ salvando la salida de Vaclik. Luis Suárez aprovechó que el Sevilla estaba volcado en ataque para definir por alto, la salida de Vaclik en el minuto 92.

Valoración

El Sevilla FC planteó un buen encuentro contra el FC Barcelona. En el primer tiempo, fueron superiores y se fueron al descanso con una merecida ventaja. Ya en la segunda, el partido se jugó a lo que quiso Leo Messi que de nuevo, salvó la falta de eficacia y producción ofensiva de su equipo con tres goles de bandera que hicieron que los tres puntos volaran a Barcelona, como voló la cuarta plaza del conjunto hispalense que con la victoria del Getafe, caen al quinto puesto.

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