Sergi Gómez y Traoré, durante un lance del partido ante el Slavia en Praga | Imagen: Michal CIZEK / AFP

El Sevilla se presentó ante el Slavia de Praga jugándose la temporada a vida o muerte… y tocó muerte. Un partido de menos a más para los de Machín que volvieron a salir sin dominar y sin imponerse, pero que poco a poco fue imponiéndose por calidad a un Slavia que puso en serio peligro la clasificación del Sevilla. En la prórroga consiguieron remontar el partido con toda la heróica que ello conllevaba, pero a partir de ahí, el Sevilla se dedicó a dejar pasar el tiempo e intentar defender, renunciando totalmente al ataque… y eso, para un equipo que no defiende bien, es la muerte. Además, de forma cruel, con el gol decisivo en contra en el minuto 119 de partido. Mal partido del Sevilla, mala eliminatoria y mala temporada y muy muy muy mal Pablo Machín, que no supo meterle al equipo la sangre en las venas que necesitó durante toda la eliminatoria, pero más, durante la prórroga.

De nada a algo

El primer tiempo comenzó como nadie quería y como todos temían. El Sevilla salió timorato, se vio dominado por el Slavia y los de Machín no demostraron el nivel deseado. El control del balón fue del Slavia y el Sevilla apenas apareció con peligro en toda la primera parte. Promes, en el minuto 7, creó la primera oportunidad clara para los hispalenses con un tiro lejano que desvió Kolar a córner, pero el ataque andaluz era incapaz de crearle peligro a la zaga checa. En el minuto 14 llegó el gol checo y la desesperación para la parroquia sevillista. Nuevo fallo en defensa y, otra vez, volvió a aparecer el Sevilla de la nula reacción. Un Banega sin brillo y un Roque Mesa inédito cedieron al Slavia el control en el centro del campo y el conjunto nervionense no ofrecía ninguna buena noticia a sus aficionados. En el minuto 23, fue Banega el que lo intentó con un nuevo disparo desde fuera, pero también fue desviado por el meta. Promes, el sevillista con más peligro, mandó un balón al palo. El cuero rebotó en un defensa y golpeó la madera, poniendo a los aficionados al borde del infarto. La esperanza llegó en el minuto 44, con el gol de penalti del Sevilla. La segunda parte comenzaría como el partido, el Sevilla necesitaba un gol para ganar y no encajar ninguno.

Segunda parte agónica

No pudo reanudarse peor el partido para el Sevilla. Primera jugada y penalti para el Slavia que supone el segundo de los checos. En este escenario, el Sevilla no podía hacer otra cosa que venirse arriba y 6 minutos después llegó la reacción con el misil de Munir. Tras el tanto del empate, el Sevilla consiguió no descontrolarse y parecía que se hacía con el juego y el cuero con diversas apariciones en ataque en busca del tanto que le diera el pase a los nervionenses. Poco a poco, la escuadra andaluza le fue dando la vuelta a la tortilla y se fue imponiendo por calidad al Slavia en la zona de ataque visitante. Los de Machín estuvieron sesteando hasta que en el minuto 85, Ben Yedder tuvo la eliminatoria. Saque de córner al segundo palo, donde Sergi Gómez devolvió el cuero al centro del área. Allí esperaba Ben Yedder, que remató a puerta bien. Sin embargo, Kolar sacó una manopla milagrosa para evitar el tercer tanto sevillista.

Muerte en la prórroga

El tiempo extra comenzó con susto, pero sin gol… porque apareció Vaclik para evitar el tercero del Slavia. En un córner, como no, remató Soucek a bocajarro y el portero del Sevilla se tiró bien y detuvo abajo el balón. El Slavia comenzó intentando arrinconar al Sevilla, pero la calidad hispalense se impuso y los visitantes consiguieron el bálsamo del tercer gol. Sin embargo, la agonía no acabó ahí, porque apareció el Sevilla de la indolencia, el que creía tenerlo todo bajo control y el que se colgó del larguero sin saber hacerlo. El Slavia consiguió una nueva igualada con el tercer gol y apuró hasta los últimos minutos para conseguir el cuarto y mandar merecidamente a Machín y a sus jugadores a su casa.

Los goles

1-0. En el minuto 14, jarro de agua fría para el sevillismo, con el gol del Slavia. Córner al segundo palo, por donde entraba como Pedro por su casa Skoda con el único acompañamiento de un Banega observador. El checo cabecea y pone el balón en el centro del área chica, donde esperaba Ngadeu para rematar el esférico y conseguir el primer tanto ante la inoperancia de hasta cinco jugadores cercanos. el Slavia botó un córner al segundo palo, donde apareció sin marca Skoda para poner el balón en el centro del área chica. Allí remató Ngadeu a bocajarro y puso por delante a los checos.

1-1. En el minuto 44, un balón en largo para Promes lo trató de controlar el holandés, pero fue derribado por el meta checo Kolar. El árbitro, no sin recibir muchas protestas por parte del Sevilla, pitó penalti y el lanzamiento lo transformó Ben Yedder en el gol del empate sevillista.

2-1. En la primera jugada del segundo tiempo, Boril se interna en el área buscando un balón largo y Navas le toca lo justo en el brazo para que el checo decida perder el equilibrio y que el árbitro señale la pena máxima. Soucek lanzó con decisión y segundo del Slavia de Praga.

2-2. En el minuto 54, Banega sacó un córner que fue rechazado por la defensa checa. El balón, tras varios intentos por despejarlo/rematarlo de jugadores de los dos equipos, cayó en la posición de Munir, fuera del área, y el hispano marroquí lo reventó de volea y lo mandó al fondo de la portería de Kolar de forma inapelable. A golazo por partido sale Munir en esta eliminatoria.

2-3. El minuto 8 de la prórroga llegó la remontada sevillista. Promes recogió un balón rechazado en banda, levantó la cabeza y vio el desmarque del Mudo. Centró el cuero y el italoargentino tocó lo justo el esférico para alojarlo en las mallas del Slavia adelantándose al defensa checo.

3-3. Van Buren recibió un balón en el área, solo de marca. Se posicionó ante Kjaer, quien salió a taparle, pero su disparo le superó y se fue al fondo de la portería de Vaclik.

4-3. En el minuto 118, Rog comete falta al borde del área, la oportunidad que esperaba el Slavia. Saque de falta, golpea en la barrera, puga entre jugadores por hacerse con el cuero y finalmente disparo de Traoré que toca en Kjaer y se mete en la meta de Vaclik.

Balance de pena

El Sevilla no jugó bien y la ida y no supo jugar tampoco la vuelta. Tuvo la eliminatoria en su mano, remontó con heróica hasta ponerse con un 2-3 a favor fuera de casa y obligando al Slavia a marcar dos goles… pero luego le dio las facilidades al conjunto checo para mandar a casa a los hispalenses. Sarabia no tuvo su noche. Lo intentó, se ofreció y la buscó… pero no dio una a derechas y perdió muchos balones. André Silva salió al césped solo para hacer al Sevilla jugar con uno menos mientras él estuvo en el campo. Navas no tuvo su noche y Rog tampoco aportó nada. El Sevilla no supo jugar, no supo ganar y, en definitiva, no supo ser el pentacampeón de Europa, cayendo ante un Slavia inferior en calidad, en plantilla y en todo, menos en ganas, decisión y voluntad.

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