El presente 2018, que va llegando a su fin, ha sido un año movido para el Sevilla FC. El gran momento que vive invita al optimismo en el próximo año venidero, pero en lo que respecta al 2018 ha sido un año con más de un altibajo. La llegada de Montella, el pase conseguido ante el Atlético de Madrid, la clasificación a Cuartos de la Champions League, el fiasco de la final, la llegada de Pablo Machín… A continuación, mostramos las que han sido las diez claves del Sevilla FC en este año.

Montella llega al Sevilla

El ténico italiano llegó a la entidad de Nervión para revelar a Berizzo. El técnico argentino llegó en el verano de 2017 tras el adiós de Sampaoli al Sevilla para dirigir a la selección albiceleste. Berizzo fue destituido el 22 de diciembre del pasado año, con el equipo quinto y habiendo logrado una clasificación agónica a los octavos de la Champions League. Pero lo cierto es que fue un milagro que los de Nervión tuvieran esta trayectoria en su haber, ya que Berizzo no pudo armar un equipo fiable que respondiera a las exigencias del Sevilla.

El 28 de ese mismo mes, el Sevilla hacía oficial la contratación del entrenador italiano, que a la larga, tampoco iba a ser la solución para el banquillo sevillista. De hecho, la travesía de Montella dirigiendo al Sevilla no pudo empezar peor, ya que cayó de forma estrepitosa en el derbi ante el Betis en casa.

El buen papel en Copa

Sin embargo, si bien Montella no logró realizar un buen papel en la Liga, donde sí brilló fue en la Copa del Rey. Al menos en las rondas clasificatorias. Su debut se produjo el 3 de enero ante el Cádiz en octavos de final, al que logró eliminar ganando tanto en la ida como en la vuelta. El hueso duro de roer tocó en la siguiente ronda, cuando Sevilla y Atlético de Madrid quedaron emparejados en el cuadro. El italiano logró vencer también en ambos choques, primero por 1-2 en el Wanda Metropolitano, tras remontar el gol inicial de Diego Costa con los tantos de Navas y Correa. En Nervion, el Sevilla le endosaba un 3-1 a los colchoneros, golpeando primero con Escudero, que empataría Griezman. Banega y Sarabia cerraron el partido y el Sevilla lograba el pase a las semifinales contra el Leganés.

Una semifinal ante otro equipo madrileño, al que también logró derrotar para conseguir el pase a la final. En la ida disputada en Butarque, Muriel puso por delante a los de Montella, pero un garrafal fallo de Sergio Rico provocó el empate de Siovas con el que finalizó el encuentro. Ya en Nervión, el conjunto rojiblanco selló su pase a la gran final tras lograr la victoria por dos a cero con goles del ‘Tucu’ Correa y el ‘Mudo’ Vázquez.

Histórica Champions

Pero sin lugar a dudas, el gran logro del Sevilla de Montella fue el pase a Cuartos de la Champions League. Tras los tres intentos fallidos de la época reciente sevillista, el sorteo de la máxima competición europea trajo a Nervión un rival de entidad, el todopoderoso Manchester United de José Mourinho. La ida se disputó en el feudo sevillista, en la que los de Nervión se estrellaron ante un gran De Gea que evitó todas las acometidas locales. En el histórico escenario del teatro de los sueños, por fin se cerró el pase a cuartos con un estelar Ben Yedder que hizo los dos goles sevillistas. Lukaku pondría más emoción al encuentro en los minutos finales, pero el Sevilla logró el pase a cuartos.

Y en cuartos acabó una dignísima Champions League realizada por los sevillistas. En esta ronda a los hispalenses también les tocó un histórico de la competición, el Bayern de Munich. El primer duelo disputado en Nervión, Sarabia puso la ilusión en la grada a la media hora de juego, pero un tanto de Navas en propia puerta y un gol en la segunda parte de Thiago acabó dejando la eliminatoria muy cuesta arriba para la vuelta. En Múnich, el encuentro acabó con un cero a cero que dejó fuera de la competición a los de Nervión.

Una final desastrosa

No obstante, el paso de Montella por el Sevilla no se recordará como una de las épocas importantes del club. De hecho, estuvo muy lejos de serlo. El italiano tuvo en su haber las dos competiciones del K.O. para evitar su destitución, algo que a la larga fue inevitable. De no ser por la llegada a la final de la Copa del Rey o la hazaña de Old Trafford, Caparrós hubiese entrado a escena mucho antes. Y así debería haber sido. La Final de la Copa del Rey ante el FC Barcelona en el Wanda Metropolitano, será una gran mancha que acompañará para siempre a los de Nervión.

El choque acabó con un contundente 5-0 para los catalanes, que evidenciaron todas las carencias del Sevilla bajo el mando del italiano. Sobrepasados en todas las líneas, sin apenas ocasiones de gol ante la portería rival, sin ganar ningún duelo… Sin dudas, la peor final jugada por los sevillistas de todas las disputadas.

Caparrós, «sangre sevillista»

Tras un bagaje de nueve encuentros sin ganar, (precisamente desde la vuelta ante el United) la directiva del club decidió poner fin a la andadura de Montella como entrenador de la entidad. Tras coger al equipo en quinta posición, Montella sumó 19 puntos en 16 jornadas de Liga. La derrota ante el Levante en el Ciutat de Valencia requirió un cambio en el rumbo del club, que veía como se quedaba fuera de Europa a falta de cuatro jornadas.

Fue entonces cuando Joaquín Caparrós asumió el cargo del equipo para estas cuatro finales. Ya en su rueda de presentación como técnico, dio a entender lo que iban a ser estas cuatro finales en las que Caparrós estuvo al mando, “estoy deseoso de comenzar a entrenar, estoy deseoso de verle la cara de los jugadores… Quedan cuatro partidos, pero vamos a dejarnos la sangre, no sólo nosotros, sino los futbolistas, porque cuando se tiene talento y se tiene calidad se puede hacer mucho más”

Real Sociedad, Real Madrid, Real Betis y Deportivo Alavés eran los rivales para conseguir la hazaña. La primera de estas fue ante la Real Sociedad en Nervión, en la que el Sevilla derrotó a la Real por 1-0. Frente al conjunto merengue, el Sevilla también sumó de tres gracias al 3-2 en Nervión.  El Derbi de vuelta disputado en el Villamarín estuvo cerca de caer de lado sevillista pero acabó con tablas en el marcador. Pero tras los resultados que se habían producido, Caparrós había logrado el objetivo antes del último partido, el Sevilla volvería a Europa la próxima temporada. Así que, el último encuentro ante el Deportivo Alavés sirvió para que Joaquín Caparrós tuviese la despedida que se merecía como técnico sevillista.

Tras Caparrós, Machín

La gran temporada que firmó con el Girona no pasó desapercibida. Tras los dos fiascos con los dos entrenadores extranjeros, con Montella sobre todo, la directiva del club decidió apostar por un entrenador conocedor de la Liga Santander. Y en ella, en la pasada temporada, hubo un nombre que resonaba con fuerza. El 28 de mayo, el Sevilla hacía oficial en su web la contratación de Pablo Machín por dos temporadas. Pepe Castro, durante la presentación del técnico soriano, declaraba que «estamos muy ilusionados con un entrenador joven, de nuestra filosofía y que va a aportar su trabajo, su esfuerzo y su capacidad».

Mientras que, el nuevo entrenador sevillista ofrecía sus primeras palabras “Me siento halagado por que el Sevilla FC me haya elegido. Desde el primer momento todo fue muy fácil y estoy súper ilusionado y responsabilizado porque sé al club que vengo, la afición que tiene, su historia y la exigencia. Vengo con muchas ganas de empaparme de sevillismo y comenzar cuanto antes a trabajar para hacer una temporada ojalá que histórica”

Otro verano movido

Como viene siendo habitual en el club de Nervión, el mercado estival es el más conflictivo para los sevillistas. Tras su paso por los banquillos, Caparrós se puso al frente de la secretaría como Director de Fútbol. A él se le sumaron Paco Gallardo o Marchena, entre otros. Y fue un verano en el que no pararon de salir nombres, pero que sin duda, el que más fuerza cobró fue el de Batshuayi. El belga parecía tenerlo hecho con el Sevilla, pero en el último momento, todo dio un giro de 180 grados y el jugador acabó recalando en el Valencia. Ante esto, Pepe Castro anunció el fichaje de André Silva. En el apartado de salidas, hubo que lidiar con la venta de N’zonzi y la de Lenglet.

Aun así, en los veranos polémicos de Pepe Castro, este último sumó un nuevo capítulo. Aunque cayó estrepitosamente en la final de la Copa, el Sevilla debía afrontar la final de la Supercopa de España ante el FC Barcelona. Tras la imposibilidad del FC Barcelona por las fechas, sumado al apretado calendario del Sevilla por la ronda previa de la Europa League, otra vez los mensajes de Whats app del presidente sevillista saltaron a la polémica por la decisión de jugar la final de la competición en Tánger.

En lo deportivo, el Sevilla de Machín empezó a rodar muy pronto, ya que tuvo que afrontar las primeras rondas de la Uefa Europa League. Hasta seis encuentros en los que se logró la victoria de forma contundente ante los tres primeros rivales para alcanzar la fase final de la competición fetiche del equipo nervionense.

Derrota ante el Getafe

Con la temporada empezada en el mes de julio, el Sevilla de Machín ilusionó a la afición rojiblanca. La solvencia con la que logró el acceso a la UEFA, así como el digno papel en la Supercopa de España ante el Barcelona, invitó al optimismo en el esquema de Machín, el 3-5-2 le funcionaba, pero pronto sufrió un duro revés tras caer en el derbi en el Villamarín. Y las dudas se acrecentaron la jornada siguiente, cuando salió derrotado en casa ante el Getafe. Fue entonces cuando Machín decidió juntar a Ben Yedder y a André Silva, con la que logró una espectacular victoria ante el Levante por dos a seis y que marcó el rumbo del Sevilla de Machín.

Clasificación a Dieciseisavos

Costó más de lo previsto, ya que hasta la última jornada no cerró el pase a la ronda final. El Sevilla accedió al sorteo de la Uefa Europa League como el primer equipo del bombo, ningún otro conjunto superaba a los sevillistas en el coeficiente. Tras realizar el sorteo, los de Machín quedaron emparejados con Krassnodar, Standard de Lieja y Akhissar. Y en esta competición, el Sevilla ha mostrado luces y sombras. En Nervión hizo latente su potencial, ya que derrotó con sendas goleadas a sus tres rivales. Pero lejos del feudo sevillista, sólo pudo derrotar a domicilio al conjunto turco. Ante el Krassnodar y Lieja cayó derrotado y estuvo cerca de complicarse el pase a dieciseisavos.

Al final, el Sevilla derrotó en el último encuentro al conjunto ruso y accedió a la nueva ronda, en la que quedó emparejado contra la SS Lazio. Un duro rival italiano, al que se enfrentará primero en Roma el próximo 14 de febrero, mientras que la vuelta será en Sevilla una semana después.

Afianzado en Liga

Tras la victoria ante el Levante, el Sevilla logró consolidarse como uno de los equipos del campeonato de la Liga Santander. De hecho, a la victoria ante el conjunto granota se le sumó el espectacular triunfo ante el Madrid en Nervión. Una liga en la que los de Nervión llegaron a ocupar la primera plaza de la competición doméstica, que perdieron ante su último verdugo en la Liga Santander, el FC Barcelona. Tras esta última derrota, el Sevilla ha sumado ocho encuentros consecutivos sin perder, tanto en Nervión como a domicilio. Su año futbolístico lo cerró lejos de su feudo, ante el Leganés en Butarque que acabó con empate a uno y dejando al Sevilla tercero en el cierre de 2018.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here