Diez futbolistas que no triunfaron en el Sevilla y sí lo hicieron después

Diez futbolistas que no triunfaron en el Sevilla y sí lo hicieron después

Curiosamente, la mayoría de ellos encontraron su mejor versión en Italia. 

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No todos los fichajes salen rentables. Muchos acaban triunfando y otros se ven obligados a buscar una salida. El Sevilla es un equipo en continua renovación logística y hay muchos ejemplos de aquellos futbolistas que pasaron por Nervión sin pena ni gloria pero que dejaron su sello allí donde fueron.

1- Arouna Koné

Nunca acabaron bien las historias de los terceros delanteros en el Sevilla. Koné llegó a Nervión después de marcar la diferencia en Holanda jugando para el Roda y el PSV. Su legado solo quedó en un ingenioso cántico y su característico tinte rubio. En verano de 2007, el Sevilla pagó 12 millones de euros por su traspaso, convirtiéndose en el fichaje más caro de la historia del club hispalense. A priori parecía un buen recambio para dar descanso a Luis Fabiano y Kanouté pero nunca cuajó con la elástica rojiblanca. En su primera temporada jugó 25 partidos y anotó tan solo dos tantos (uno en Liga y otro en Champions). A partir de entonces, no volvió a ver puerta y las actuaciones de los mencionados con las lesiones que acarreaba le cerraron la puerta a los minutos. Tanto es así que fue cedido en enero fue cedido al Hannover 96 donde firmó dos goles en ocho partidos antes de volver a lesionarse.

En su último año de contrato con el Sevilla, pasó el curso cedido en el Levante. En el caso de que el marfileño anotase 18 tantos en todas las competiciones, sellaba la renovación automática con el Sevilla. Y a punto estuvo de conseguirlo. Siendo granota hizo su mejor temporada con 17 goles entre Liga y Copa del Rey, a uno de la renovación. Al acabar la temporada, se marchó libre al Wigan, donde ganó la FA Cup ante el Manchester City e hizo 13 goles. Después de descender con los Latics días después de proclamarse campeón, estampó su firma con el Everton, aunque volvió a decaer notablemente. Volvió a verse el jugador que se mostró en Nervión. Ahora en el Sivasspor turco acumula siete goles en once partidos y está camino de volver a ser aquel jugador que despuntó en el Levante y Wigan.

2- Morgan De Sanctis

El italiano coincidió con Andrés Palop en su esplendor y llegó para ser suplente del valenciano. Después de una labrada carrera en el Udinese, solo disputó 13 partidos con la elástica sevillista (ocho en Liga, uno en Champions y cuatro en Copa del Rey). Tenía cualidades para ser un portero de garantías bajo el arco de Nervión, pero siempre estuvo a la sombra de Palop. Después de su breve periplo por la España (una temporada), decidió demostrar que era un portero de nivel.

Se marchó al Galatasaray turco como cedido para resarcirse y tras una sobria temporada, el fútbol italiano volvió a llamar a su puerta. El Napoli lo fichó a todos los efectos para ser el portero titular de San Paolo. En el sur de Italia pasó tres temporadas y se erigió como el guardián de los Partenopei. Allí levantó la Coppa Italia y la Roma lo reclutó para sus filas. Excepto en su último año en Italia (2016) mantuvo la titularidad en la capital italiana y al finalizar su contrato, firmó con el Mónaco por una temporada como suplente de Subasic para retirarse al fin de la misma, no sin antes levantar el título liguero.

 

3- Abdoulay Konko

Producto de la cantera de la Juventus, Konko acabó en el Genoa. Una sólida temporada con los Griffone donde disputó 37 partidos ligueros anotando tres goles llamó la atención de la dirección deportiva sevillista. Llegó a cambio de 9 millones de euros como el recambio de Dani Alves, traspasado al FC Barcelona. Firmó un contrato de cinco años pero en las tres temporadas que pasó en Nervión, nunca demostró la valía de su traspaso. Disfrutó de minutos pero nunca convenció a la entidad hispalense. En enero de 2011 volvió al Genoa y una buena segunda vuelta le sirvió para atraer el interés de la Lazio. El equipo capital invirtió cuatro millones en el lateral derecho y se convirtió en dueño y señor del carril diestro durante cinco temporadas. Al acabar contrato con la Lazio llegó libre al Atalanta.

 

4- José Campaña

A sus 24 años es todo un trotamundos del fútbol y tardó tiempo en encontrar su sitio en el fútbol. Criado en la cantera nervionense, Campaña disfrutó de varios minutos en el primer equipo. Después de ser clave en el filial rojiblanco y en las categorías inferiores de la selección española, Marcelino le hizo debutar con el primer equipo en 2011 ante el Hannover 96 en la UEFA Europa League para más tarde hacerlo en Liga ante el Málaga. A pesar de la presencia de Rakitic, Trochowski o Medel no le impidieron jugar 15 partidos con el primer equipo. Pero su progresión se cortó. La llegada de nuevos futbolistas y su juventud le impidieron colarse en las alineaciones y tuvo que hacer las maletas.

El Crystal Palace fue su primer destino, a cambio de 2 millones de euros. El equipo londinense, recién ascendido, parecía un destino ideal para su crecimiento, pero solo estuvo seis meses donde jugó seis partidos. En enero, los Eagles lo cedieron al Nürnberg alemán. Allí, jugó diez partidos hasta final de la temporada. Tras no contar en los planes del Crystal Palace, la Sampdoria apostó por él y se hizo con sus servicios en julio de 2014. No obstante, en el mismo verano es cedido al Oporto. En el cuadro luso no jugó más que dos partidos y no llegó a estrenarse con la Samp. Al verano siguiente es cedido al Alcorcón por el equipo italiano jugando 35 partidos y firmando tres goles y tres asistencias. Es la primera temporada en la que el mediocentro disfruta de continuidad y el Levante lo recluta a cambio de medio millón de euros para conseguir el ascenso. Clave en el logro del mismo, se ha ganado un sitio en el equipo granota.

5- Lautaro Acosta

Fue otra de las grandes inversiones del Sevilla. Llegó siendo toda una joven promesa procedente de Lanús a cambio de siete millones de euros tras ser un hombre importante en el cuadro argentino y un jugador destacado en las categorías inferiores de la selección argentina. Pero las lesiones y su escasa participación lastraron su carrera en Europa. Tan solo dos goles en tres temporadas en Nervión. En el verano de 2011 fue cedido al Racing de Santander para foguearse. En Cantabria encontró algo de regularidad, jugando 23 partidos y sellando dos goles. No obstante, al verano siguiente fue cedido a Boca Juniors para no salir más de Argentina. En 2013 fichó de nuevo por Lanús y el ”Laucha” volvió a brillar. Desde entonces, ha vuelto a ser un hombre importante y un habitual en las convocatorias de la albiceleste. Acosta se reencontró con el fútbol.

 

 

 

 

6- Luca Cigarini

Parma, Atalanta, Napoli y un prometedor futuro fueron los precedentes de su llegada a Sevilla. El jugador nacido en Montecchio Emilia arribó en calidad de cedido a cambio de 300.000 mil euros con una opción de compra que oscilaba entre los 6 y los 7 millones de euros. No terminó de encontrar su sitio en el Napoli y probó suerte en España para recuperar el nivel mostrado en Parma y Atalanta. Debutó en la Supercopa de España contra España asistiendo a Luis Fabiano. Un inicio que auguraba algo positivo. Pero su figura de diluyó. Al término de la temporada participó en 17 partidos y anotó 3 goles. No fue suficiente para convencer a la dirección deportiva y regresó a Italia.

En su vuelta fue cedido de nuevo por el Napoli. Retornó a Bérgamo para enrolarse, una vez más, en el Atalanta. Allí, recuperó su mejor nivel y brilló en el fútbol italiano. Llegó a convertirse en el capitán de La Dea durante su estancia en Bérgamo hasta su marcha a la Sampdoria en julio de 2016. Con la Samp volvió a un segundo plano y ahora defiende la camiseta del Cagliari, donde es titular y un hombre clave.

 

7- Aleksandr Kerzhakov

Al igual que Koné, coincidió con la mejor delantera sevillista. El Sevilla lo adquirió por cinco millones de euros procedente del Zenit. En la capital andaluza hizo siete tantos en 27 partidos en su primer año y cinco goles en 20 apariciones en el segundo. De nuevo, Luis Fabiano y Kanouté cerraron la incursión del punta ruso y tuvo que abandonar Sevilla. Volvió a su país natal, al Dinamo de Moscú. En su primer año hizo diez goles con el cuadro ruso, recuperando sensaciones. Años después, volvió a fichar por el Zenit donde recuperó su mejor versión. En la temporada 11/12 anotó 23 goles, siendo el delantero principal del Zenit. Tuvo que volver a casa para triunfar.

 

 

 

 

 

8- Luis Alberto

El gaditano era una de las estrellas en el filial nervionense. Debutó en Primera División con Gregorio Manzano el 16 de abril de 2011 ante el Getafe. En agosto de 2012, fue cedido al Barcelona B con opción de compra al final de la temporada. Dicho curso, en Segunda División, disputó 38 partidos anotando 11 goles. Fue uno de los hombres de la temporada en el filial azulgrana. Su buena temporada le valió para llamar la atención del Liverpool y en el verano de 2013, fue traspasado a Anfield a cambio de 8 millones de euros. No tuvo tanta suerte en Inglaterra y solo jugó doce partidos con el Liverpool. Tras ello, acabó cedido en el Málaga y en el Deportivo de La Coruña. Después de finalizar la temporada con el cuadro gallego, la Lazio desembolsó cuatro millones de euros al Liverpool para llevarse al gaditano. En su primera temporada solo jugó diez partidos y la historia parecía volver a repetirse pero esta temporada, ha conseguido convencer a Simone Inzaghi y suma 16 partidos con seis asistencias y tres goles. Luis Alberto ha sabido recomponerse y está triunfando en Roma. Esto le ha servido para debutar con la selección absoluta ante Costa Rica en el partido del pasado 11 de noviembre.

 

9- Iago Aspas

Al igual que el anterior, el Liverpool le hizo retroceder. Iago Aspas, natural de la cantera del Celta de Vigo, cuenta con una historia de ensueño para cualquiera que quiera triunfar en su equipo. Hizo méritos para ganarse una ficha en el primer equipo y lideró la vuelta del equipo gallego a la Primera División. En el curso del ascenso, hizo 23 goles para devolver al Celta de Vigo a la máxima categoría nacional. Al año siguiente, anotó 12 goles en Primera División y el Liverpool cerró su fichaje en 9 millones de euros, aunque en Anfield nunca despegó: 15 partidos y un solo gol. Unos números que hacían obligatoria buscar una salida al de Moaña. El Sevilla apareció y llegó como cedido a Nervión con una opción de compra de 6 millones de euros. Esta vez con Bacca y Gameiro por delante del gallego, Aspas le tocó ver como las oportunidades pasaban. Acabó la temporada con 25 partidos y diez goles en su casillero. La falta de minutos y unos números acordes a su participación, hicieron que el Celta lo repescase a cambio de 5’3 millones de euros. De nuevo en Vigo volvió a demostrar su valía.

 

 

10- Ciro Immobile

Ciro il Grande fue un Rey aqueménida de Persia (559-530 a. C.) cuyas conquistas se extendieron por Media, Lidia y Babilonia, dando fruto al mayor imperio conocido hasta el momento que duró más de doscientos años. Y así fue apodado el futbolista nacido en Torre Annunziata, Nápoles. Una comparación que en momentos fue cuestionable, sobre todo en Nervión, pero que a día de hoy, ha sido revertir la situación. Criado deportivamente en el norte de Italia, en la cantera de la Juventus debutó a los 19 años en la Serie A. Después de estar cedido en Siena y Grosseto por los bianconeri, en agosto de 2011 llegó como préstamo al Pescara.

 

Allí, formó parte de una de las mejores plantillas del Pescara, coincidiendo con jugadores como Insigne o Verratti. Anotó 28 goles en 36 partidos y consiguió el título de la Serie B y con ello, el ascenso a Primera División. En su vuelta a la Juventus, el Genoa lo fichó tras su gran temporada en el Pescara, pero solo consiguió cinco goles. A la temporada siguiente, el máximo rival de la Juventus, el Torino, convenció a Immobile para cambiar de aires. En el otro bando de Turín hizo su mejor temporada en Primera División hasta la fecha, 23 goles, que le sirvieron para debutar con la selección italiana.

Su temporada no pasó desapercibida y el Borussia Dortmund lo reclutó para paliar la salida de Lewandowski a cambio de 18’5 millones de euros. El país, el idioma, el estilo de juego y las altas expectativas pudieron con un Immobile que nunca se adaptó. Solo arrancó en Champions con cuatro goles en seis partidos. Acabó la temporada con 10 goles en 33 partidos, algo insuficiente para un equipo con ilusiones europeas y nacionales. En el verano de 2015 el Sevilla se presenta como un equipo donde volver a brillar. Llega a cambio de una cesión de 3 millones y una opción de compra de 11 millones de euros. Allí, como sus antecesores en el puesto de tercer delantero, acabó fracasando. Pese a anotarle al Real Madrid, solo hizo un total de cuatro goles en 15 partidos en los seis meses que estuvo en la capital andaluza. Tras esto, salió cedido al Torino en enero donde hizo cinco goles en 14 partidos. Poco a poco fue recuperando su nivel en el equipo grana y la Lazio lo compró a cambio de 9’45 millones de euros al Sevilla en verano de 2016.

En la capital italiana ha irrumpido con una destreza y fuerza inigualable. En su primera temporada hizo 26 goles en 41 partidos y ahora suma 15 tantos en 12 partidos siendo el número uno en la lucha por la ‘Bota de Oro’ (suma dos más en la UEFA Europa League y en la Supercopa de Italia). Se ha convertido en el líder de esta Lazio y forma con Luis Alberto una de las mejores duplas del Calcio. Ha conseguido mantener al equipo en los primeros puestos de la tabla y el italiano no parece tener techo. Después de Konko y el gaditano, Immobile ha sido la última recuperación sevillista por parte del equipo laziale. Ciro il Grande ha vuelto para quedarse.

 

 

El Sevilla no es sinónimo de grandeza en muchos casos. La lista anterior ejemplifica esto. La mayoría de ellos han tenido que volver al equipo donde brillaron para recuperar su mejor nivel y es que, como en casa, en ningún sitio.

 





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