Y casi sin despertar del sueño de Eindhoven, llegó la final de Glasgow. Diez años después el Sevilla es cinco veces campeón de este torneo. En su décimo aniversario, en La Colina de Nervión repasamos y rememoramos lo que fue esa copa cargada de épica que volvió a Sevilla por segunda vez en mayo.

Épico camino a la final

El camino del Sevilla FC entrenado por Juande Ramos hasta llegar a Escocia no fue fácil. En la fase de grupos el equipo sevillista salió encuadrado junto al AZ Amkmaar, Sporting de Braga, Slovan Liberec y Grasshopper. El Sevilla FC finalizó segundo de grupo con siete puntos, superado en primera posición por el Almark con diez. Con dos victorias, ante Sporting de Braga y Grasshopper, un empate ante el Slovan Liberec y una derrota ante el AZ Amkmaar, los sevillistas afrontaron los dieciseisavos de final, donde se vieron las caras con el Steaua de Bucarest. En esta eliminatoria, el equipo de Nervión venció en la ida por 0-2, con goles de Poulsen y Kanouté y en la vuelta en el Sánchez-Pizjuán por 1-0, con gol de Kerzhakov, dando un paso al frente hacia los octavos de final que llegarían cargados de épica.

Gol de Palop

Palop celebra el gol ante el Shakhtar Donetsk

En los octavos de final, el Sevilla FC se cruzó con un hasta ahora desconocido Shakthar Donetsk y que la mayoría de sevillistas nunca olvidarán. Los de Juande vencieron en un vibrante partido de ida por 2-2 en el marcador, tras tres penaltis en el encuentro, uno para los ucranianos y dos para los sevillistas, transformados por martí y Maresca.

Al Sevilla le esperaba un duro partido en Ucrania y así fue. Matuzalen marcó el 1-0 con una genialidad de “escorpión” y Maresca empató al poco el partido, pero a diez minutos del final, los ucranianos volvieron a adelantarse en el electrónico. Con todo casi por perdido en la última jugada del partido, Andrés Palop subió al área del Shakthar a la desesperada y con un centro de Daniel Alves medido a la cabeza del valenciano, cabeceó colando el balón en la portería para forzar la prórroga en el último segundo.  Si se había llegado hasta allí había que redondear la noche. Y así fue, en la prórroga y con un Sevilla FC entregado, Ernesto Javier Chevantón marcó el definitivo 2-3 para culminar el pase a cuartos de final.

Cuartos ante el Tottenham

Después de la épica de Donestk, el Sevilla estaba preparado para todo y en cuartos se vio la cara con un grande de Inglaterra, el Tottenhan. Los ingleses llegaron a Sevilla un jueves santo para disputar la ida que comenzó con mal sabor para los rojiblancos. El Tottenham se adelantó a los pocos minutos por medio de Keane, pero Kanouté de penalti y Kerzhakov pusieron el definitivo 2-1 de la ida. En la vuelta el Sevilla sufrió en tierras inglesas para conseguir el deseado pase a semifinales. Con el marcador de cara gracias a un gol en propia puerta y otro de kanouté, Defoe y Aaron pusieron emoción a una eliminatoria que finalmente cayó de cara para los sevillistas.

Te quiero Glasgow

En semifinales un conocido de la Liga esperaba y fue el Osasuna. En la ida, el ambiente en el Sadar pudo con el Sevilla FC que se trajo una renta de 1-0 en el marcador con el gol de Soldado para los de Pamplona. Como dice el Himno del Centenario, dicen que el Sevilla nunca se rinde y así fue. Los sevillistas sacaron de épica una vez más en la competición y remontaron en el Sánchez-Pizjuán gracias a los goles de Renato y Luis Fabiano, que llevaron a los de Nervión a su segunda final continental consecutiva.

Martí celebra el pase a a la final de Glasgow | Diario de Navarra

El Sevilla ya estaba en la final y aunque algunos sevillistas aún no habían despertado del sueño de Eindhoven y Mónaco, esperaba en Escocia otra final que quedaría marcada para siempre en la retina de todos. La fiesta con el pitido final se colmó de ilusión ante una nueva final con un eslogan ilusionante «Te quiero Glasgow». 

Once de las estrellas

Once histórico que sacó Juande Ramos en Hampden Park el 16 de mayo de 2007

El Sevilla llegó a la final de Glasgow y salió a pelear la segunda con un once histórico. En portería Andrés palop lució el número uno a la espalda en una final que difícilmente olvidará. En defensa, cuatro jugadores que marcaron una época dorada en Nervión, en la izquierda Adriano y en la derecha Daniel Alves y de centrales Javi Navarro e Ivica Dragutinovic. En el centro del campo, el mítico Christian Poulsen y Pep Martí, junto a Maresca y Antonio Puerta. En la delantera una dupla para la historia y jamás olvidará el sevillismo, Kanouté y Luis Fabiano.

Galopada de Adriano y gol

Con los once jugadores sobre el verde de Hampden Park y 14.000 sevillistas en las gradas, el espectáculo comenzó con una gran galopada de Adriano que acabaría adelantando a los sevillistas. Andrés Palop hizo volar un balón desde el área para asistir a Adriano que recorriéndose todo el campo, batió a Iraizoz por la derecha para poner el primer gol en el electrónico de Glasgow en el minuto dieciocho.

Gol de Adriano tras una gran galopada y asistencia de Palop.

Cuando el Sevilla mejor estaba y pudo llegar el segundo, un infortunio se cebó con los sevillistas y el rebote en la defensa, tras una jugada de Riera, acabó colándose en la red de Palop. Hacia la media hora de juego en Glasgow, el empate lucía en el marcador, algo que llevó los españoles a la prórroga del encuentro.

Kanouté en la prórroga

En el minuto 105 y con un Espanyol encerrado en el área, Jesús Navas asistió con el pase de la muerte a Frederic Kanouté para que con un tiro raso en el área, el malí batiera a Iraizoz poniendo de cara el marcador para los sevillistas.

En la segunda parte de la prórroga, el Sevilla tuvo continuas llegadas sobre la portería perica, pero en el minuto 126, un disparo de Jonatas se coló en las mallas de la portería sevillista sin que Palop pudiera hacer nada por remediarlo. La lotería de los penaltis esperaba a Sevilla FC y Espanyol, pero Andrés Palop guardaba tres ases en su manga para devolver la UEFA a Sevilla.

Palop, el héroe

Palop detuvo el penalti a Torrejón para vencer al Espanyol en Glasgow (Shaun Botterill/Getty Images)

Llegaron los penaltis y Andrés Palop pasaría a ser el gran protagonista de la noche. Tres penaltis atajó el meta valenciano para darle al Sevilla FC su segunda Copa de La UEFA. El primero de ellos a Luis García, el segundo al goleador españolista de la final, Jonatas y el último y definitivo a Torrejón. Tras 120 minutos y tres penaltis detenidos, Andrés Palop se hizo la carrera más larga de la noche para celebrar que el Sevilla FC era bicampeón de la UEFA.

No podía ser otro, allí estaba Andrés Palop Cervera, el héroe de Ucrania que pasó a ser el héroe de Glasgow y de la UEFA de 2007. Palop,  que llegó como suplente de Valencia y Villarreal, quedará para siempre en uno de los capítulos más importantes de la historia del Sevilla FC.

Volvió a casa por mayo

Aquella copa querida por todos los sevillistas volvió a Sevilla por primavera un año después. Como si de un sueño del que los sevillistas no querían despertar se tratase, las calles de Sevilla volvieron a inundarse de rojo y blanco para recibir a los bicampeones de la UEFA.

El Sevilla luchó ese trofeo de principio a fin, desde la fase de grupos hasta las semifinales, pasando por los octavos ante el Shakthar y los cuartos ante el Tottenhan. Los 14.000 sevillistas que vivieron la épica final en Hampden Park volvieron para celebrar por todo lo alto que el Sevilla era bicampeón de Europa. Una década desde esta histórica final, muchas cosas ha cambiado, pero para bien y el Sevilla es actualmente Pentacampaón de la ahora llamada UEFA Europa League.

 

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