Descontentos

Descontentos

De compras en el supermercado
El futuro del Sevilla Femenino
A vueltas con la defensa

Esta mañana nos cruzamos con el primo del vecino.

– A ver si escribís por Vinicius, vecinos, que este tío va a enterrar a Messi ya.

El hombre no se entera de que esta columna la dedicamos al club de nuestros amores, el Sevilla Fútbol Club, y no al de la peña de su pueblo. Iba como loco por el gol de rebote que había marcado la nueva perla de su equipo- eso fue lo menos que dijo sobre el jugador de su filial, lo único que podemos reproducir sin vergüenza ajena- a un recién ascendido de segunda. Le aclaramos que nuestra revista era una revista seria, que no se hacía eco de pamplinas y mucho menos que tuvieran que ver con otros clubes, ni tampoco era nuestra intención hacer la competencia a cadenas pagadas por los españoles pero que solo hablan de ellos.

No obstante, cuando nos sentamos a decidir sobre la temática del artículo semanal, no pudimos evitar recordarlo.

– Yo no sé qué se ha creído el primo ese- protestó Jul-. No nos queda nada por aguantar. Mañana ni se os ocurra poner Deportes 4, va a ser insoportable. Y luego protestarán porque haya independentistas. Vaya cruz, ni la del Valle de los Caídos.

– ¿Visteis cómo pitaron a Sergio Ramos?- comentó Gan-. ¿Visteis cómo despidieron a Cristiano Ronaldo o a Iker Casillas? Son una afición desagradecida, solo quieren ganar, quedarse con todo. Son insaciables y cuando hay que endiosar a alguien lo hacen, y si ya no les sirve, los hunden.

Intervine para cambiar de tema, y menos mal que esta vez me hicieron caso, porque en caso contrario corríamos el riesgo de no entregar a tiempo el artículo.

– Yo creo que toca hablar de la segunda unidad, ¿no os parece? -propuse-. Porque esta semana no hemos metido un gol, con la racha que llevamos. Y los que tenían que dar un paso al frente no lo han dado.

 Y sí que me hicieron caso, algo que para mi autoestima ha sido increíble, porque no es lo habitual.

– El equipo va muy bien -introduje-: segundo en la Liga, primero en el grupo de Europa League y se supone que no tendrá problemas para superar la eliminatoria de Copa frente a un equipo de Segunda B. Pero la temporada es muy larga.

– Y comenzó muy pronto- apuntó Gan.

– Pues yo no sé qué más queréis -protestó Jul-. A ver, ¿quién hubiera pensado este verano que iríamos segundos en la Liga a estas alturas? Joé, qué os gusta ver el vaso medio vacío. Cómo se os nota que estamos en el mes de los muertos. ¡Qué tristes!

Yo anotaba ideas y por eso no podía hablar. Y cuando traté de intervenir regresé a mi dura realidad, a mi propia liga con estos dos compañeros de piso, que cuando trato de opinar no me hacen ni caso.

– No podemos hacer la temporada con quince jugadores -intervino Gan-. Hay jugadores que no se suben al carro. Si ahora nos hemos aprendido la alineación de gala es porque no hay banquillo.

– Qué tío más pesimista eres, Gan. Ha habido lesionados, hay que tener paciencia.

– ¡Fichajes, quiero fichajes!- gritaba un desconocido Gan-. Y que renueven a Sarabia, ya, y que…

– Y que el Mudo esprinte, ¿no te joe? -cortó Jul.

Así seguimos un buen rato, discutiendo si el equipo aguantaría o si se vendría abajo. Elucubrando sobre el futuro en lugar de disfrutar el presente.

– Si es que no estamos contentos con nada -insistió.

– Parecemos hinchas del equipo del tío ese -dijo Gan, recordando al primo merengue.

Y Gan nos calló a todos.





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