Enésima oportunidad de conseguir la primera victoria fuera de casa en Liga, la que se presentó para los de Nervión en su visita al Rayo Vallecano. El partido de la matinal del domingo se presentaba con una gran ocasión para sumar los primeros tres puntos a domicilio. Al menos, el objetivo era continuar con la racha de 13 partidos sin perder que acumulaba el Sevilla en todas las competiciones.

Con la eliminatoria europea ante el Molde más que encarrilada, Unai Emery disfrutó la posibilidad de sacar al equipo titular ante los madrileños. Ever Banega, apercibido de suspensión por acumulación de amarillas, fue la única ausencia del once y comenzó el encuentro desde el banquillo. En la defensa, Federico Fazio volvió a ser titular, acompañando a Rami como pareja de centrales. En punta, Kevin Gameiro arrancó de nuevo como jugador más adelantado, flanqueado por Vitolo, Kroh-dehli e Iborra. Los sevillistas arrancaron el partido de manera formidable. Dominando el juego y el balón, con una gran superioridad en el centro del campo y llegando a puerta con mucha facilidad. El primer gol del encuentro llegaría muy pronto, a los diez minutos de juego, merced a un córner sacado de manera excelente por el danés Michael Krohn-Dehli. Kevin Gameiro, absolutamente solo en el centro del área, remató a puerta, pero Juan Carlos despejó el balón. El rechace cayó a N’Zonzi, que lo envió al fondo de la portería jugándose el tipo en el intento. El dominio del equipo hispalense en el centro del campo fue clave para el control del juego en la primera parte. El centro del campo planteado por Jémez, con Trashorras y Baena, se veía superado constantemente por el Sevilla, que siempre acumulaba hasta cinco jugadores en esa franja del campo, entre ayudas y apoyos de otros jugadores. Al poco, en el minuto 20 de partido, llegó el segundo tanto visitante. Un nuevo disparo a puerta, esta vez de Vitolo, es rechazado por Juan Carlos, y el balón le llegó a Iborra que lo alojó en la portería rayista anotando el segundo tanto del encuentro.

Paco Jémez, decisivo

El equipo de Nervión logró una gran ventaja en el marcador, merced a un gran planteamiento inicial de los sevillistas. Paco Jémez trató de cambiar el signo del partido e introdujo dos cambios en su equipo antes del descanso. Sacó del césped a Nacho y a Raúl Baena, dando entrada a Manucho y Embarba. El Rayo Vallecano pasó a un sistema 3-4-3 para tratar de sacar algo positivo del encuentro y poco tardó en surtir efecto su actuación. El equipo del sur de Madrid recuperó la iniciativa en el juego y el control del balón en el centro del campo. Cuatro minutos después, Bebé realizó el primer disparo a puerta del Rayo y Pablo Hernández también disfrutó de otra ocasión que no tuvo premio. En el minuto 43, los locales obtuvieron su premio y acortaron distancias en el electrónico. Un buen centro de Embarba desde la banda izquierda del ataque rayista lo recoge Manucho un instante antes de que lo detenga Sergio Rico y consigue rematar a portería para conseguir poner el 1-2 en el marcador. Gol psicológico que se llama, el conseguido por los de Paco Jémez minutos antes del descanso del partido.

Perdonó mucho

La segunda parte dio comienzo con un Sevilla volcado en ataque, que disfrutó de dos ocasiones muy claras, cristalinas, para aumentar la diferencia en el marcador y casi sentenciar el encuentro. Un regate magistral de Gameiro dentro del área, con caño incluido, sirvió para que se fuera libre hasta la línea de fondo y pudiera poner el balón. Su pase fue despejado in extremis por un defensa rayista. Unos minutos después, Vitolo fue el que se escapó adentrándose en el área. Su pase raso, lo tocó Gameiro magistralmente con el tacón y el balón llegó a Krohn-Dehli. El danés se lanzó al césped para rematar y el disparo se fue rozando el palo corto de la portería cuando tan solo tenía que empujarlo al interior de la meta local. El Sevilla estaba perdonando ocasiones muy claras. El Rayo también dispuso de ocasiones a cargo de Manucho, muy activo desde que saltó al terreno de juego, que fueron respondidas por otras ocasiones claras del equipo nervionense. El partido se rompió y cualquiera podía marcar, pero serían los de Paco Jémez los que se llevaron el gato al agua. En el minuto 62, un centro espléndido del portugués Bebé lo recogió Miku dentro del área. El venezolano utilizó el esférico de su compañero para batir a Sergio Rico y poner el empate en el marcador. Excelente y merecido premio para los jugadores y aficionados del Rayo Vallecano, que se llevaron mucho remando a contracorriente y consiguieron lograr poner la igualada en el electrónico.

Emery, inoperante

Emery intentó cambiar el rumbo del partido y recuperar el dominio que su equipo perdió con los cambios realizados por Jémez en la primera parte. Banega, Konoplyanka y Carriço entraron para tratar de lograr el tanto de la victoria en Vallecas. Los sevillistas consiguieron llegar con asiduidad a la meta defendida por Juan Carlos, pero no consiguieron cristalizar ninguna ocasión. Por su parte, el Rayo, también disfrutó de algunas ocasiones que fueron desbaratadas por la defensa sevillista o Sergio Rico. Finalmente, el empate no se movió del marcador del Estadio Municipal de Vallecas.

Jémez vs Emery

Suma un punto el Sevilla, pero deja de sumar dos puntos que tenía amarrados. Paco Jémez supo cambiar el sino del encuentro con su intervención, realizando cambios importantes que dieron alas a su equipo. Por el contrario, Unai Emery no supo responder al ritmo del partido impuesto por el Rayo Vallecano. Su inoperancia en los cambios y el manojo de ocasiones clarísimas marradas por los sevillistas, propiciaron que el técnico vasco solo pudiera ver desde primera fila cómo el Rayo le empataba un partido que iba a significar la primera victoria del Sevilla Fútbol Club esta temporada, lejos del Pizjuán, en la Liga BBVA. Una gran asignatura pendiente.

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