El Mudo intenta hacerse con un balón aéreo en el partido ante el Getafe | Imagen: La liga

Se truncó la primera final sevillista en la carrera hacia la Champions League. El Sevilla cayó derrotado de forma estrepitosa en Getafe tras recibir un 3-0 en el Coliseum Alfonso Pérez. Los de Nervión ceden la cuarta plaza ante el equipo azulón, con el que también pierde el difícil golaveraje que ya traía del partido de ida. Mateu Lahoz señaló dos penas máximas en la primera mitad que transformaron Mata y Molina. En la reanudación, Kjaer, con una posible falta realizada por Molina, acabó introduciendo el balón para sellar el tercer tanto definitivo. El Sevilla, que se sitúa quinto, tendrá que esperar a saber qué hace el Valencia para conocer su plaza al final de esta jornada 33. Aun así, seguirá a dos de Champions League.

Fatídicos quince minutos

No empezó mal, pero acabó de la peor forma posible. El inicio de partido tuvo a los dos conjuntos pugnando por la pelota y con ambos equipos buscando la portería contraria. En esta primera hora de juego, primero era Molina quien avisó con una gran jugada personal pero que acabó disparando alto. La respuesta del Sevilla no se hizo esperar y Franco Vázquez estuvo cerca de poner el primero, tras recoger un rechace de la defensa del Getafe y que casi hizo el gol sevillista. Sin embargo, todo se truncó a la media hora de juego.

Tras un saque de esquina botado por el conjunto local, el remate de Mata acabó tocando en la mano de Mudo Vázquez. La primera de las acciones polémicas para Mateu Lahoz que, tras la consulta al VAR, pitó la primera pena máxima en la que parece la menos discutible de todas. Fue el propio Mata quien se encargó de lanzar desde los once metros y poner el primero para los azulones. Tras este penalti, llegó la acción que más acusan los hispalenses, y no es otra que el festival de tarjetas que sacó a relucir tras este penalti.

El Getafe golpeó el primero en el marcador y de nuevo desde los once metros iba a sentenciar en el encuentro. Con el partido llegando al fin de la primera mitad, de nuevo el colegiado valenciano y el VAR, dictaron sentencia para el conjunto sevillista. Un penalti discutido, porque el remate de Bruno primero golpea la cabeza de Escudero y, otra vez, el balón iba hacia la mano de un jugador sevillista. Una mano cuestionable pero que podía pitarse.  Para mayor castigo, Escudero acabó yéndose a la caseta con una expulsión bastante cuestionable.

La segunda parte, condicionada

Con este marco, sobre todo en el tramo final de los primeros cuarenta y cinco minutos, al Sevilla le tocó afrontar la reanudación del encuentro con una losa de dos a cero y con un futbolista menos. Y pronto se acabaron las esperanzas de los sevillistas de sacar algo positivo de su visita a Getafe. Antes de cumplirse la hora del encuentro, Kjaer, tras previo empujón de Jorge Molina, acabó introduciendo el balón dentro de la portería de Vaclík y dejando el marcador definitivo. Y ahí murió el encuentro para ambos equipos.

El club azulón no buscó más la portería sevillista y el Sevilla no logró superar al conjunto local, que acusó el tener un hombre menos. Y aunque las fuerzas se igualaron tras una patada de Djene sobre Navas, que le costó la expulsión directa, los de Caparrós no pudieron perforar la portería de David Soria, que lejos de un tiro de Promes que se perdió muy alejado de la portería, apenas tuvo que emplearse en la segunda mitad. El Sevilla cayó de forma estrepitosa, influido por la actuación arbitral y pierde la cuarta plaza ante el Getafe. Deberá esperar al resultado del Valencia para saber si acaba la jornada en quinta o sexta posición.

Penaltis muy discutidos

El primer penalti fue muy protestado por los jugadores sevillistas y, fruto de estas protestas, comenzaron a llover las cartulinas de Mateu. Tras la revisión en el VAR, puede decirse que el primer penalti es el que menor duda ofrece y el más pitable de los dos que señaló el técnico valenciano. Mata asumió el disparo desde los once metros y engañó a Vaclík con un lanzamiento por el centro de la portería. El checo estuvo cerca de pararlo, pero se lanzó a su derecha y le fue imposible atajar el disparo. Más discutible fue el segundo penalti señalado por Mateu Lahoz. Pero sobre todo, la expulsión a Escudero que acabó lastrando a los sevillistas. Cambiados los lanzadores, Molina fue esta vez quien decidió tirar desde el punto de penalti. El delantero engañó a Vaclík y puso el segundo al filo del descanso.

Y si en los dos primeros tantos saltó la polémica, el tercer tanto que recibieron los sevillistas tampoco estuvo excenta de ella. El Getafe cogió al Sevilla al contragolpe y, tras un centro desde la derecha, Kjaer acabó siendo empujado por Molina y acabó introduciendo el balón dentro de su portería. Mateu no vio nada punible y acabó señalando el tercer y definitivo tanto para los azulones.

Borrón y cuenta nueva

La única buena noticia para los sevillistas es que la opción de reválida para el encuentro no tardará en esperar. El próximo jueves vuelve La Liga a Nervión y los de Caparrós recibirán al Rayo Vallecano para seguir en la pelea por la cuarta plaza, ahora a dos puntos de distancia del Getafe. El equipo azulón se enfrentará al Real Madrid la próxima jornada, uno de los rivales más duros de la competición y que podría devolverle la plaza de Champions a los sevillistas si estos consiguen vencer y no lo hace el Getafe. También habrá que esperar al encuentro del Valencia, que hoy se medirá al Real Betis y podría superar a los sevillistas. El jueves también irán a Madrid para enfrentarse al conjunto del Cholo Simeone.

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