Despreciables ignorantes:

Todo el mundo tiene derecho a no saber. Cada individuo conoce  sobre temas y desconoce sobre  otros, por lo que no es insulto alguno ser tildado de “ignorante”. Distinto es, sin embargo, la sensación de desprecio que dicha ignorancia genera. En vuestro caso, ricos dueños de este popular deporte, me veo en la obligación, casi futbolística, de levantarles este centro, que supongo, no serán capaces de cabecear.

Las personas que trabajan para ustedes, y muchos de sus subordinados, empleados y alcahuetes, también lo habrán notado, pero no lo dicen en voz alta. Vuestra prensa especializada, vuestros lacayos, pero también en vuestra propia casa, hijos, esposas, padres y madres, todos, quizás lo hayan pensado, algunos firmemente, otros como un rumor que les llega con un eco del levante, o del poniente, da igual. Incluso si son sinceros, ustedes mismos se lo han planteado.

Le haría muy bien al fútbol español que ganara otro equipo que no sea el Real Madrid. Sería bueno para lo único que les importa a ustedes, el dinero, su negocio. ¿Saben lo que pasa? Es que ya huele un poco. Son sutilezas, pero sumadas dejan de serlo. Los comentarios despectivos en televisión, los elogios obsesivos, los panelistas parciales, los arbitrajes, ya es demasiado. Ya los mirábamos con recelo por la política que llevan adelante, por la máquina de picar sueños que tienen en marcha, por el destrato hacia los futbolistas que ustedes marcan para ser odiados, no es necesario que además lo dejen en evidencia cada año. Que tengan todo rato encendida la fábrica de dinero produce tanta polución que llega un punto en que no se ve la cancha, no se ve el campo, no se ve e fútbol, y eso si que no lo tenemos que aguantar. A muchos y muchas SI, nos gusta el fútbol, déjenos verlo en paz, inténtenlo al menos.

Si dejaran que el fútbol fuera lo que es, once contra once, sería un deporte hermoso, imprevisible, nunca sabríamos lo que pasa, incluso las apuestas (que confieso entre en confianza, detesto, serían más fructíferas, les digo esto porque sé que todo lo que huele a plata a ustedes les interesa). Fútbol, once contra once, piénselo. Se puede ganar o no.

Se los digo, ricos ignorantes, porque como les decía, todo el resto de la gente que no son ustedes, nos preguntamos si podrían ganar sin ayuda. Es eso, solamente: la duda. Que seguro ustedes mismos tienen. Es humano. Es un gesto humilde, que entiendo es mucho pedir, pero sucede, a veces de forma inevitable.

Entiendo que en vuestro mundo, que  sólo importa el dinero, la palabra HONOR, no pesa mucho, pero también sé que cuando se tiene todo, uno se obsesiona con las cosas que le faltan. Pues ahí lo tienen, a vuestros trofeos les falta épica, honor, gloria. Son premios grises, previsibles, burocráticos. No se trata  sólo de  ganarlos, hay que merecerlos.

Acumular campeonatos de forma infinita, mezclarlos con política, ensuciarlos en los despachos, joderles la vida a los jugadores, despreciar a los aficionados,  es muchas cosas malas pero sobre todo es VIOLENTO. Y cuidado con eso, porque cuando uno le da de comer a esos monstruos  termina sufriendo sus embestidas.  Un insulto en el campo no nace en la boca de un hincha con la sangre caliente, nace en tu despacho ¿lo entiendes ignorante infeliz?

Te digo lo último y dejo en paz, (que yo sospecho, no te gusta leer). El orgullo es algo que se gana limpiamente o no existe.  Hay orgullos ridículos, el  racial por ejemplo, (estar orgulloso de ser blanco, es como estar orgulloso de tener dos orejas). Los que te deben enorgullecer es lo que se gana, y cuanto más contracorriente, mejor.

Sólo así impedirás  que, antes o después, tarde o temprano, cuando tu dinero no pueda evitarlo,  sientas la sombra de la duda. Los ricos se enferman, se mueren, están tristes. Ni todo el dinero del mundo te deja afuera de esa realidad, y cuando pase, (ahora ya lo sabes), podrás recordar tu vida como un partido de fútbol, con sus goles a favor, con los goles en contra, con tu hinchada, con tus rivales, y escucharás esa enorme multitud que sabe la verdad, los que creemos que hay que jugar en igualdad de condiciones, porque sólo así vale la pena, si no, siempre te va a faltar algo. No dejes que un penal mal cobrado  arruine tus minutos de descuento. Te lo dice alguien que te desprecia con la misma fuerza con que ama el fútbol.

P.D: Te recuerdo que mi equipo, el Sevilla, nunca se rinde. Así que si no cambias de opinión esto te va a salir carísimo, ve preparando la cartera.

1 Comentario

  1. Si es que te tenemos que queré amigo Joaquín!. Sabias palabras para necios oídos sordos, aunque leer sí pueden aún. Quizá yo le hubiera colocado al comienzo y al fin algo como esto $$….$$, más que nada para asegurarme de que, al menos, comienzan a leerlo. Un saludo y gracias por ser como eres amigo

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